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UNA VICTORIA CLAVE EN LA LUCHA POR LA PERMANENCIA

Con uno menos, el Verde se lo dio vuelta a Quilmes y ganó 3 a 1

Sarmiento le ganó a Quilmes por 3-1 en un gran partido. El Verde terminó el primer tiempo jugando mal, perdiendo 1-0 y con un hombre menos por la expulsión de Spinaci. Pero en el complemento Niz marcó el empate y el "Loco" Díaz metió dos para desatar la alegría en todo Junín.

Sarmiento logró anoche un triunfo heroico frente a Quilmes, en el partido que abrió la decimosegunda fecha del torneo de primera división del fútbol argentino.
El equipo de Jorge Burruchaga terminó el primer tiempo con un hombre menos, jugando muy mal y perdiendo 1-0. Pero en el complemento el Verde cambió la actitud, fue más que su rival y gracias a los goles de Alexis Niz y de Leandro Díaz en dos oportunidades logró imponerse por 3-1 para alzarse con una victoria importantísima frente a un rival directo en la lucha por la permanencia.
En los primeros minutos, fue el dueño de casa quien marcó las condiciones de juego, con un mediocampo atento y agobiante en cada sector de la cancha. Con mucho control del balón y asociaciones picantes, el Cervecero consiguió su premio en los pies de Gabriel Ramírez, a los 14m, cuando el volante venció a Chiarini tras una serie de rebotes.
Ante el buen control y trato del balón que tuvo Quilmes, Sarmiento fue un caos. En todas sus líneas, el equipo que dirige Jorge Burruchaga estuvo impreciso en los pases y muy tibios al momento de la recuperación.
En esa primera etapa, el local predominó y manejó las acciones con una buena actuación del volante Federico Andrada. A las virtudes del rival, el Verde colaboró con desatenciones, como las que tuvo Walter Busse y algunas del lateral derecho Alan Aguirre, quien cometió dos fallas muy marcadas que no terminaron en gol gracias a la intervención del arquero Julio Chiarini.
En este contexto, la visita se despertó un poco con algunas jugadas de Gonzalo Di Renzo, que terminó siendo conjurada por la actuación de César Rigamonti.
Para colmo de males, a los 39 de esa primera parte, Renzo Spinaci fue al piso a recuperar el balón, llegó tarde, vio la segunda amarilla y el árbitro Silvio Trucco le terminó sacando la roja para dejar a Sarmiento con un hombre menos.
El panorama no podía ser peor. El Verde jugando mal, perdiendo por la mínima diferencia y con diez jugadores. Así se fue al descanso.

La recuperación, los goles y la hazaña
La charla en el entretiempo habrá sido la clave. Quizás eso no sabrá nunca. Pero en el segundo tiempo lo que sí se pudo ver es un gran cambio en la actitud de los jugadores del Verde.
Con entrega, orden y mucha solidaridad para recuperar el balón, Sarmiento se agrupó bien en el fondo y se animó a jugar de igual a igual, a pesar de la inferioridad numérica.
El sacrificio y la voluntad tuvieron su primer premio a los nueve minutos, cuando tras un gran centro de Kevin Mercado, el defensor Alexis Niz le ganó a su marca en las alturas y cabeceó para marcar el empate transitorio en el conjunto de nuestra ciudad.
Ante la igualdad, el local sintió el golpe anímico. Cambió sus armas para intentar lastimar, apostó más al pelotazo y eso hizo crecer el trabajo de los defensores de Sarmiento, sobre todo el de Niz.
Más allá de la recuperación del Verde, Quilmes nunca bajó los brazos. El delantero chileno Sebastián Pinto siempre generó peligro con su presencia, como así también los desbordes de Facundo Negri y Facundo Coria por las bandas.
Lejos de conformarse con la igualdad, Burruchaga introdujo variantes sin perder de vista el arco de enfrente. El ingreso de Jonathan Santana reforzó el orden en la zona media y la presencia del delantero Leandro Díaz cambió el partido por completo.
El "Burru" la pegó con los cambios. Eso quedó más que claro. A los 33, de contra, el "Loco" Diaz encaró con pelota. En esa corajeada esquivó a dos defensores y logró patear al arco. El disparo impactó en la humanidad del arquero y en el rebote el 9 del Verde la mandó a guardar para el delirio de todos. Fue el 2-1 que se gritó en todo Junín.
Lo que pasó después siguió con la misma lógica. Quilmes apostó todo a empatarlo y Sarmiento lo esperó para seguir lastimando de contra. Y eso funcionó una vez más porque a los 43, cuando el partido moría, Lucas Suarez, que hacía escasos minutos había ingreso, comandó una contra con la pelota en sus pies. El defensor logró llegar hasta el área rival y allí cedió la pelota para que Díaz marque su segundo tanto y el tercero para el equipo.
Con el final del partido se desató un gran festejo. Los dirigidos por Burruchaga se abrazaron en la mitad de la cancha y sonrieron. Fue imposible ocupar la alegría. Es que el Verde logró una victoria impensada, de esas que cuando se consiguen se festejan el doble.
La era Burruchaga sigue en la senda ganadora. Desde que el DT asumió, el Verde conquistó siete puntos de nueve en juego. La racha le permitió al equipo estar a un paso de salir de la zona de descenso directo. La recuperación es evidente y se festeja, nuevamente, en todo Junín.

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