La historia del guante de boxeo
EL ÍCONO MÁS REPRESENTATIVO DEL DEPORTE DE LOS PUÑOS

La historia del guante de boxeo

La marca argentina Corti es una de las más reconocidas a nivel mundial en la fabricación de este elemento para practicar el pugilismo.

El guante de boxeo. Quizás el ícono más representativo del deporte de los puños, la herramienta por excelencia del boxeador, el elemento imprescindible para cualquier practicante del "noble arte" de pegar y de no dejarse pegar.
Pero, ¿qué sabemos de los guantes de boxeo?
La historia del pugilismo se extiende a muchísimo antes de la aparición del primer guante de boxeo tal y como lo conocemos hoy. Hay registros de combates a golpes de puño en la Antigua Mesopotamia (en la zona de lo que hoy es en parte Irak y Siria), en algunas zonas de la actual Etiopía, cuando formaban parte del Imperio Egipcio y en la Antigua Grecia en la figura del pugilato.
En el año 688 antes de Cristo (o sea, hace unos 2700 años) se incluyó por primera vez el pugilismo dentro de las pruebas olímpicas y en aquel período, los púgiles (de ahí el nombre actual) se cubrían las manos con unas tiras de cuero para protegerlas; no obstante, pronto descubrieron que si curtían y endurecían dichas tiras, estas además de proteger también aumentaban el poder ofensivo de los golpes.
Años más tarde, los romanos incluyeron placas de hierro o latón en esas tiras, creando el caestus (cestus) transformando las manos en armas literalmente mortales, incluso llegando a entrelazar un filo largo entre las tiras llamado myrmex.
Quizás sea demasiado atrevido decir que el caestus fue el predecesor del actual guante de boxeo, pero desde luego, fue el primer accesorio que se pensó para cubrir la mano de los luchadores.
No obstante, no fue hasta mediados del 1700 cuando el campeón inglés de boxeo, Jack Broughton, creó el primer guante moderno para proteger la mano; fueron bautizados como “mufflers” (silenciadores) aunque única y exclusivamente se usaran para el entrenamiento y no para el combate (que era y siguió siendo durante mucho tiempo a nudillo descubierto o "bare knuckles"). Broughton solía instruir a hombres en defensa propia, en una arena que erigió en Tottenham Court Road, y usaba sus mufflers para "proteger eficazmente a los alumnos de las molestias de los ojos negros, las narices rotas y las mandíbulas ensangrentadas". Se cree que Broughton basó el diseño de sus silenciadores en el antiguo 'caestus', sin embargo, como novedad técnica, estos iban provistos de un acolchado de lana de cordero o crin de caballo.
Es curioso que el propio Broughton codificó en 1743 las primeras reglas del boxeo moderno (London Prize Ring Rules), sin hacer mención alguna a su invento en ellas y no fue hasta octubre de 1818 que el modelo de guantes de Broughton se usó por primera vez en una pelea competitiva, fué en un encuentro entre dos boxeadores ingleses sin nombre conocido y que se enfrentaron en la pequeña villa francesa de Aix-la-Chapelle. Un periódico francés informó:
"Los dos campeones fueron construidos como Hércules ... entraron al ring con sus manos protegidas con enormes guantes acolchados". Así que ya tenemos a nuestro inventor (al menos el primero que se conoce y que usó de forma asidua el guante de boxeo protectivo en su preparación).

Las doce reglas del boxeo
En 1867, John Graham Chambers, un miembro del London’s Amateur Atheltic Club, publicó las Reglas del Marqués de Queensbury que se habían redactado en 1865.
Estas 12 reglas cambiaron radicalmente la historia del boxeo y, no solo incluyeron el uso de los guantes para proteger las manos de los púgiles, sino que marcaron las reglas de deportividad y salvaguarda de los contendientes que se han ido evolucionando hasta las normativas actuales.
Era en el punto octavo de estas Reglas donde se leía “Los guantes de boxeo deberán ser del tamaño adecuado, de la mejor calidad y nuevos” y aquí tenemos el punto de inflexión en la historia que hoy nos ocupa, cuando estas Reglas se adoptaron oficialmente en 1892.
En aquella época, la mayoría de los guantes eran ceñidos en lugar de acolchados, y solo pesaban unas dos onzas (unos 56,50 gramos). Este tipo de guantes siguieron siendo populares hasta el cambio de siglo: la última pelea con guantes de dos onzas tuvo lugar el 22 de mayo de 1903, entre Jimmy Briggs y Tony Daly.
Sin embargo, el boxeador que hizo más para popularizar los guantes de boxeo fue el campeón del peso pesado estadounidense John L Sullivan (https://boxrec.com/en/proboxer/10547) que solía usarlos en entrenamientos públicos ; a pesar que toda la carrera profesional de Sullivan se desarrolló en “bare knucles”, fue él quien luchó en el primer combate de campeonato de peso pesado con guantes de boxeo, fue contra James J. Corbett (https://boxrec.com/en/proboxer/9021) el 7 de septiembre de 1892 … ironías de la vida, esta sería la primera y única derrota de Sullivan ; usaron guantes de cinco onzas de la marca Lonsdale para el combate, y Corbett ganó por nocaut en el asalto 21.
Desde ese día hasta hoy, el peso de los guantes ha aumentado, por razones de seguridad tanto de las manos del púgil como del adversario, y ahora para los combates profesionales varía entre las 8 onzas hasta el peso wélter, inclusive y las 10 onzas para el resto de categorías.

Las marcas de guantes más reconocidas
Como curiosidad, algunas de las marcas fabricantes de guantes de boxeo con más reconocimiento a nivel mundial:
Lonsdale – 1891 (Inglaterra).
Everlast – 1910 (Estados Unidos).
Cleto Reyes – 1920 (México).
Benlee – 1935 (Estados Unidos).
Winning – 1937 (Japón).
Corti – 1938 (Argentina).
Leone – 1947 (Italia).
Casanova – 1948 (México).
Twins Special – 1960 (Thailandia).
Fairtex – 1971 (Thailandia).
Charlie – 1987 (España).

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