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El abogado juninense Jorge Nani junto a Carlos Monzón, el día que le festejaron el cumpleaños 50° al ex campeón mundial, por entonces alojado en la Unidad Penal N° 13.
EL PROFESIONAL JUNINENSE CONTÓ JUGOSAS ANÉCDOTAS

El abogado Jorge Nani rememora el paso de Carlos Monzón por la cárcel de Junín

Entrevistado por Democracia, el letrado confirmó la buena conducta que tuvo el ex campeón mundial durante su reclusión en la UP 13.

El doctor Jorge Nani tuvo una relación amical y profesional durante el período de reclusión del ex campeón mundial de boxeo, el santafesino Carlos Monzón, en la Unidad Penal N° 13 Junín del Servicio Penitenciario de la provincia de Buenos Aires.
El abogado juninense, al ser entrevistado por Democracia, brindó detalles de lo vivenciado con Monzón, quien estuvo alojado en la U.P. 13 por el homicidio que se le imputó, en perjuicio de su ex pareja, la modelo uruguaya Alicia Muñiz Calatayud.
Inicialmente, el letrado dijo a nuestro medio: “Ya que conocí varias cárceles, Mercedes, San Nicolás, las Flores (Santa Fe), Río Cuarto (Córdoba). Sostengo que en Junín existe este modelo de detención, con una oficina, baño, cocina, donde se llevaban todas las causas de los internos con todos sus antecedentes, fechas y condenas, todo bajo el control de la Corte de la provincia de Buenos Aires. Un día, no recuerdo el año, fui a visitar a un preso y la entrevista la hice en una de esas oficinas, con café, té o mate, que estaba a cargo de Alfredo Di Cienzo, alias ´Pirulo´ (fallecido hace 10 años), compañero de mi mujer del secundario y técnico en el Club Los Indios de mis hijos. Ese día, lo vi en el penal a Carlos Monzón, mi ídolo. En su primer día allí, le dije a ´Pirulo´: “quiero saludarlo”, y me contesta: “Como es nuevo acá, puede nombrar un abogado asistente, porque el de él (el abogado del juicio) está a más de 600 kilómetros. Me hacen el escrito a máquina y se lo llevaron a firmar”.  En ese momento aparece José ´Cacho´ Steinberg (su apoderado) y Monzón le pregunta: “¿firmó esto?” Y Cacho le dice: “¿Que más querés? Le podés pedir cualquier cosa y estas en Junín”. Por supuesto que lo iba a visitar una vez cada 15 días más o menos, cuando visitaba a algún detenido mío. Le regalé a Monzón, durante los cuatro años que estuvo en Junín, el diario Clarín y la Revista Flash”.

De la radio al depósito
“Desde el primer día, Monzón estuvo destinado en la radio. Allí se conoció con un comisario especialista en comunicaciones, en la radio de la cárcel. Hicieron como 1000 conexiones (indebidas), hablaban con todo el mundo, hasta que los descubrieron y Monzón fue a parar al depósito, pero siempre con buena conducta. Un día hubo un motín, donde secuestraron a dos abogados, se escaparon 34 presos, hecho que no salió en ningún diario nacional. En ese episodio había algunos internos que no querían irse, entre ellos Carlos Monzón, y tuvo que repartir varias piñas a los que habían organizado la fuga, porque querían que se escaparan todos. Desde ese momento, Monzón fue Gardel. Cuando cumplió 50 años, el 7 de agosto, hicimos una pequeña fiesta junto con ´Pirulo´, con cotillón y demás”.
Más adelante, Jorge Nani confirmó lo expuesto en una anterior nota publicada en Democracia el 8 de diciembre pasado. “Es cierto que Mariano Etcheto lo visitaba muy seguido, llevándole la comida y lo que necesitaba desde su negocio ´El carrito de Gonzalo´, en Ruta 65 y 7. Ahí paraban la hija de Monzón, su yerno -quienes viajaban en una Renault Fuego-, y todos sus amigotes.
“A Mariano lo invitaban a viajar a Santa Fe y el principal era ´Chiquito´ Urelichi, dueño de un restaurant en el Barrio de Guadalupe, en la Costanera de Santa Fe, donde está el monumento de Monzón. Carlos tenía un campo lindero al de Urelichi y éste último se lo administraba. Con ´Chiquito´ venían a visitarlo periodistas de aquella época, con Oscar Roteta”.
“Cuando fallecieron su mamá y dos hermanos, a Monzón lo llevaron con un vehículo penitenciario hasta Santa Fe y tuve la oportunidad de estar en el velatorio de su mamá porque realizaba en la Universidad santafesina un posgrado y en el velatorio, en la funeraria de avenida Freire, estando él vestido de civil, como cualquier familiar, cuando me vio me dijo ´Gracias, Tordo´”.

Anécdotas
Repasando anécdotas de su trato amical y profesional con Carlos Monzón, Jorge Nani rememoró: “un día cuando voy a visitarlo me dice: ´Tordo´, el próximo miércoles a las 12 horas viene a visitarme desde Italia una condesa que va estar en ´Mon Café´, frente a hotel Avenida, de calle Arias. Va a estar con una capelina blanca, porque siempre las usa, con una pinta que ni te cuento. La pasás a buscar y la traes al penal. Me hice presente, la condesa no hablaba español, pero me hice entender, así que la llevé al penal y la pase a buscar a las 17 horas. Paraba en el hotel Copahue y se manejaba en remis la condesa”.
“Como siempre, viajaba a Santa Fe, a los cursos de postgrado con mi Peugeot 504 rojo, desde el restaurant ´El Quincho de Chiquito´ traía pescado de río, bien empaquetado, para los jefes del penal y ellos estaban chochos”.
“Cuando lo trasladaron a la cárcel viejísima de Las Flores, en Santa Fe, lo fui a visitar y el día anterior había estado Alain Delon (de incógnito) no salió en ningún medio”.
“Me acuerdo como si fuera hoy cuando estaba con el ´Negro´ (así lo llamaban sus íntimos a Monzón) en el patio del penal y se me acercó un tipo y me dice: ´ ¿Qué haces Turco acá…? ´. Me quise morir, era un compañero mío de Facultad, que se sacaba todos 10 en las materias. Cuando le faltaba la última materia, se le piró el mate y asesinó a su compañero de estudio, así que estuvo preso en Junín”.
Finalmente, Nani expresó: “El ´Negro´ se adaptaba a todo, acá en Junín estaba cómodo porque era la mejor cárcel de aquella época”, completó sus recuerdos el doctor Jorge Nani, quien como corolario dejó “un abrazo al diario por permitirme publicar mis vivencias con el número 1, Carlos Monzón, quien siempre decía: Monzón-Colón, un solo corazón”.

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