La bandera como estandarte “turco” en todos lados. Tampoco faltó en Puerto Madryn. De Narda, Matías y Andrés Huarte, y Francisquelo (de pie).
La bandera como estandarte “turco” en todos lados. Tampoco faltó en Puerto Madryn. De Narda, Matías y Andrés Huarte, y Francisquelo (de pie).
LA PASIÓN POR EL EQUIPO “TURCO” DE JUNÍN

Pasaron ya dos décadas de la odisea de hinchas de Argentino a Puerto Madryn

Los hermanos Huarte, Federico Francisquelo, Fernando De Narda, Hernán Rachid y Luis Mujica se fueron “a dedo” a ver al C.A.A.

Claro está que la pasión que despierta Argentino de Junín en básquetbol es inconmensurable. Siempre por algo está en el tapete del baloncesto nacional.
Y el año 1999 no fue la excepción a las reglas del juego.
Había comenzado el proceso de ascensos encadenados comandado por una fuerte decisión del entonces presidente Osvaldo Caliri y que tuvo como principal protagonista al profesor Cristian Márquez, quien decidió por entonces armar un equipo con identidad juninense.
Y para ello repatrió a un montón de jugadores que andaban dando vuelta por el país, los sumó a los del club y potenció un equipo que ganó todo de un solo saque. Local, provincial, Liga Nacional “C” y Liga Nacional “B” para desembarcar en el T.N.A.
Y no ganó el T.N.A. porque perdió la localía en play-off contra Gimnasia de La Plata, en Junín, una noche de humedad donde los jugadores se caían a cada rato y algunos no rindieron como siempre. Hubiese entrado al libro Guinness de los récords.
Sin embargo, de esa lección, Argentino aprendió un montón.
Pero volviendo a la Liga Nacional “B”, Argentino clasificó para jugar el hexagonal final que otorgaba un ascenso por la zona sur (la otra plaza era de la zona norte).
El hexagonal constó de diez partidos, de los cuales Argentino ganó nueve seguidos y perdió el décimo, el de la vuelta del sur y extenuado, contra Independiente de Neuquén. Ya estaba ascendido de antemano.

A puerto madryn
Argentino tenía que jugar el 19 de marzo en Puerto Madryn, contra Deportivo. La plata no sobraba y, ajustando el presupuesto, viajaron solo diez jugadores en la delegación.
Estaban en ese plantel Aldo Erven Yódice, Juan Antonio Abdala, César Pastorino, Alfredo Vaccareza, Gastón Carra, Gastón Zagrodny, Federico Pollio, Juan de Dios Cansina, Alberto Gil, Leandro Spies, Juan Cangelosi, Pablo Martínez, Matías Huarte y Pablo Ferrara.
El partido comenzó a las 21.30 y Argentino se impuso por 90 a 71, con la magia del doctor César Pastorino que le metió la friolera suma de 38 puntos.
Juan de Dios Cansina, “Scottie”, fue el segundo goleador con 13 anotaciones. Arbitraron Gustavo Villanueva de Cipolleti y Jorge Quintana de Neuquén.
La revancha fue en Junín el 26 de marzo y también ganó el “turco” 85 a 72 (18 de Gastón Zagrodny, 14 de Alfredo Vaccareza y 12 de Gastón Carra) con arbitraje de Jorge Cristalli, oriundo de Cañada de Gómez y “el cartonero” Diego Baez de Rosario.

Matías Huarte: “Fue una odisea”
Matías Huarte, técnico en el cierre de la temporada 2018/2019 del plantel superior argentinista, se remontó veinte años atrás y recordó:
“Estábamos hablando seis amigos, compañeros del club y otros eran hinchas, en la plazoleta Delio Destéfani.
“Estaba mi hermano Andrés, Federico Francisquelo, Hernán Rachid, Fernando De Narda y Luis Mujica.
“Decidimos ir a ver a Argentino a Puerto Madryn. Lo que se hizo fue dividirse en parejas. Yo fui con Federico Francisquelo. Y como era el más chico con 17 años, mi papá me hizo un permiso ante escribano público para poder salir a la ruta como mochilero.
Lo único que estaba en mente era llegar el día del partido. Salimos de acá un día martes a la mañana. Nos llevaron en dos autos hasta el puente de la ruta nacional 188 y a remarla.
“Francisquelo y yo paramos a la noche en Bahía Blanca. Luego nos encontramos con el resto en Las Grutas. Ese día era el cumpleaños de De Narda y mi hermano. Hicimos la celebración ahí. Paramos en la casa de un pibe que era de Junín. Al día siguiente llegamos a Puerto Madryn”.
Tras destacar que “Tengo cien anécdotas. Pero la que más me viene a la memoria ahora, es que estuvimos en un camping donde nos encontramos con turistas españoles. Fue una fiesta total”.
“Razonamos que con la poca plata que teníamos en nuestro poder podíamos multiplicarla en el Casino y así al otro día ir a un hotel para estar mejor. Perdimos hasta los calzoncillos. Ese razonamiento lo hicimos luego del cordero que nos comimos y con alguna copa de vino de más”, Huarte completó:
“Al final, terminé formando parte del equipo. Los juveniles éramos Juan Cangelosi y Pablo Martínez. Sí Cristian Márquez me había llevado la camiseta, porque yo le dije que iba a llegar de alguna manera”, cerró.

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