BÁSQUETBOL

Esteban Lidonel Cattelani: El gran campeón

Ascendió con Argentino y Ciclista Juninense del TNA a la “A”. La semana pasada llevó a ganar el título provincial U15 a 9 de Julio.

Nací en Pueblo Nuevo. Fui a la escuela número 2 con Ricardo Francescuti, Ricardo Pace, que en su momento jugaban al básquetbol en el club Ciclista y a los 9 años me llevaron a practicar. A los doce estuve en la selección de mini, luego preinfantiles, selección de provincia de Buenos Aires.

En Ciclista estaba el Bicho Raimundi, que no era de acá, venia de La Pampa. Tuve al Pocho Abdala, a Cristian Marquez que me marcó mucho, a Raúl Fresina, Pandeleche Pagella.

A los 20 estudiaba educación física y había dejado de jugar. Vino Roberto Macario a buscarme y me llevó a Sarmiento. Jugué 9 años. Estaban Farol Sartor, el Negro Conti, Migue Had, Quique Vignase, Mariano Frene, Adrián Capelli donde el primer año fuimos compañeros de equipo y después tomó la dirección técnica. La única final televisada en Junín fue la del club Argentino donde jugaba además el Chango Poggi.

En un momento se fue Adrián y asumí la dirección técnica. Pero fue una locura porque además hacía la preparación física y jugaba. Estuve como cuatro años así. Pero la juventud me permitía hacer esas cosas. Un tiempo trabajaba en el minibásquet de San Martín y me permitían estar de U17 para arriba en Sarmiento. Alcanzamos a jugar una final con Los Indios de Aréjula y la perdimos. Estuvimos muy cerca de ascender en un regional con Sartor, Longo, Conti, Vignase. Lo que pasó con esa camada era que había una amistad en serio. Salíamos a cenar juntos, entrenábamos a la hora que se consensuaba, nos pagaban un pesito y a veces en especies con televisores, zapatillas, etc.

Estuve seis años en San Martín con una camada de U13 campeona nacional en 1999. Yo me había ido en mayo y fui a buscar al Pili Puricelli que siguió con el equipo donde estaban Ochoa, Sabelli, Diperna, Piegari, Miñones.

Me fui a Lobos donde agarré todas las divisiones. Estuve un año, en 2001. Jugábamos en la Liga de Chivilcoy. Puse básquet femenino y a final del año se fue el país al diablo y me tuve que volver.

Ahí apareció la posibilidad de irme como asistente de Capelli a Argentino en el 2002-2003 para el TNA. Tuvimos un año bárbaro, jugamos a cancha llena todos los partidos y deportivamente ascendimos en Paraná contra Echagüe.

Al año siguiente continuamos en la A. Argentino pasó a jugar en la Cúpula. Arrancamos mal con un extranjero que no se acopló, se nos había lesionado el Rafa Costa en la final de La Copa Argentina donde salimos terceros. En la undécima fecha contra Pico Futbol nos cortaron. Adrián se fue a La Pampa a dirigir Independiente y yo me quedé en Junín.

Al año sale lo de Ciclista donde hicimos exactamente lo mismo que en Argentino. Ascendimos el primer año de TNA en Paraná ante Sionista. Jugamos un primer año con Cangelosi, Bulchi, Rodríguez y salimos octavos en la A. Perdimos en cuartos con Ben Hur. Y al año siguiente no econtrábamos el equipo, donde estaban Oliver Morton y Marcus Fleming. Descendímos en la cancha de Boca, en la última fecha.

Nos renovaron el contrato para el TNA 2007-2008 y perdimos en semifinales con Argentino que ascendió con el equipo de Marín.

Tuve posibilidades de quedarme en Ciclista, pero no me cerró la parte económica. Había decidido cambiar el rumbo de mi vida, formé pareja con Liliana Lazaretti y decidí retomar la docencia y quedarme a dirigir en el ámbito local.

Me trajo el Chango Poggi a 9 de Julio a mediados de 2008, justo cuando nació mi hijo Tomás. Costó mucho reordenar el club, los chicos no se acercaban mucho, pero la tarea fue fructífera con el tiempo.

Ahora ganamos este título en San Nicolás. Estaba la ilusión de que había tres plazas disponibles y preparamos a los chicos para eso. Había que traerse algo. Fue todo muy rápido. Jugamos en la primera fecha contra el mejor equipo del campeonato, Quilmes, ligamos y le ganamos en un cierre ajustado en la última bola con un doble de Nicolás Burgos. El Cervecero tiene jugadores muy grandes, muy atléticos para la categoría. Arrancamos con el pie derecho. En la segunda fecha, por la mañana, le ganamos a Unión Vecinal de La Plata sin jugar bien el primer tiempo y haciendo cuentas ya estábamos clasificados. Increíble.

Hablamos con los chicos, eso nos dio seguridad y tuvimos la tarde libre del sábado. El domingo había dos partidos cruciales, por la mañana contra 9 de Julio de Bahía Blanca a quien le ganamos bien porque aprovechamos una diferencia de 15 a favor en el medio juego. Ya éramos segundos y definíamos el primer puesto contra Regatas. Una locura porque Regatas era campeón si nos ganaba o quedaba afuera si perdía por el triple empate.

Fuimos perdiendo todo el partido. Mucho cansancio en el equipo porque eran demasiados juegos en tres días. La rotación no fue tanta porque los partidos habían sido parejos. Nos encontramos con un final de tres minutos donde los chicos sacaron toda la garra y se impusieron a una localía muy fuerte. Nos acompañó mucha gente de Junín. Nos encontramos con un goleo bajísimo en esta final donde no superamos los cincuenta puntos, pero ya es anécdota. Ganamos y fuimos campeones invictos. Sinceramente no fuimos a buscar el título pero lo encontramos haciendo un campeonato bárbaro. Una alegría enorme llevar al club a una etapa nacional, incluso para los objetivos que uno va proponiendo es muy alto. Esto nos tiene que servir para crecer como equipo, como personas a los chicos, a nivel dirigencial. Hoy los chicos son difíciles porque tienen los celulares, computación, salidas y demás cosas donde hay semanas que se nos hace difícil entrenar con todos juntos. Tenemos una base de chicos que juegan en su categoría y en una superior, entonces eso nos permite tener algún descanso a nivel entrenamiento. Seguro que hay cosas para mejorar, especialmente en el aspecto físico donde damos muchas ventajas con el resto. A nivel musculación y elongación nos falta. Se hizo un intento este año pero la respuesta de los chicos no fue de las mejores. Vamos a ver si le podemos cambiar un poco la cabeza en cuanto a que el esfuerzo debe ser mayor. Nadie le quita los méritos a los U15-17-19 pero deben saber que el resto está un poquito más arriba y eso a la hora de los desplazamientos, las posturas defensivas, de cómo se corre la cancha, se nota. Nunca falta el consejo de que tienen que cambiar los hábitos, pero estamos ahí, luchando el día a día.

¿Ginóbili?
La verdad que me hubiese gustado seguirlo viendo un año más. Nuestro ícono como deportista. Como persona excelente y lo que hizo con la generación dorada va a ser inigualable. No sé cuanto habrá que esperar para volver a disfrutar un jugador como él y lo lindo que era llegar a casa y ver un partido de los Spurs.

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