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Ricardo "Tigre" Gareca: "A Sarmiento le debo todo, ese equipo me cambió la vida"

El recordado delantero, pieza clave en el Metropolitano de 1981, habló en exclusivo con DEMOCRACIA de ese maravilloso equipo que logró quedarse en Primera, de sus días en Junín y de lo trascendental que resultó Sarmiento en su carrera.

POR: NICOLAS MUNAFO

El 9 de agosto de 1981 fue un día histórico para el fútbol de Junín. Sarmiento vencía por 1 a 0 a Estudiantes en La Plata y lograba quedarse en la “A”. Esa tarde tan recordada, marcó el adiós futbolístico de Ricardo Gareca con la camiseta “verde”. Un delantero rápido, explosivo y goleador que dejó su huella en Sarmiento con 13 goles en 33 partidos, los cuales contribuyeron para dejar al equipo en la máxima categoría del fútbol argentino.
- Si te dicen Sarmiento de Junín, ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza?
Que fue el despegue mío como jugador de fútbol, porque yo en Boca, hasta ese momento, era uno más. Me tenían como una promesa pero nunca me consolidaba y el profesor Alvarez y Roberto “León” Espósito me recomendaron a Sarmiento y, a partir de ahí, fue mi arranque como goleador. Yo en principio iba por un año. Al final me quedé seis meses ya que después del Metropolitano volví a Boca, pasé a ser titular junto a Maradona y Brindisi. Por eso, a Sarmiento le estoy eternamente agradecido.
-Y cuando te dijeron de pasar a un club chico que recién había ascendido, ¿cómo te cayó la idea?
La verdad muy de acuerdo no estaba. Pero yo quería jugar: ya tenía 22 años, no me había podido consolidar en Primera y el tiempo pasaba. Me hablaron, al principio dudé un poco, pero gracias a Dios fui. Tuvimos un gran semestre, nos quedamos en Primera, hice 13 goles y empezó otra vida para mí.

Gareca, el equipo y la salvación

Sin duda, Ricardo Gareca fue una de las grandes figuras que vistieron la camiseta “verde” en la historia del club y más de uno debe recordar sus gritos de gol en el “Eva Perón” que colaboraron para la remontada de Sarmiento que evitó el descenso en la última fecha.

-En Junín se recuerda mucho esa delantera que integraban vos, el “Toti” Iglesias, Carlos López y Ortega…
Es que se jugaba muy bien; Ortega era un estratega, como un cuarto volante que llegaba al gol; López, un compañero bárbaro para tener adelante y ni hablar del “Toti”. Juntos hicimos muchos goles y con todo esto sin duda que hicimos una gran campaña mandando a San Lorenzo y Colón a la “B”. Además estaban Robles, Finarolli. Era un equipo muy potente en ofensiva.

-¿Qué recordás del día que se quedaron en Primera?
Algo imborrable en mi memoria. Fue como si hubiésemos ganado un campeonato. Me acuerdo que a la vuelta nos esperó una caravana desde Chacabuco para festejar. Todo el mundo futbolístico pensaba que descendíamos, pero revertimos las cosas para quedarnos en Primera y terminó siendo un semestre bárbaro.

-¿Dentro del plantel siempre tuvieron confianza?
Sí, estábamos en ganadores. Cuando un equipo está así es difícil ganarle. Teníamos una moral terrible, apoyada con hombres de gran experiencia como Esposito, Maletti, Peremateu, Cordero, el mismo “Toti”. Era imposible que descendiéramos.

-¿Tenés contacto con tus ex compañeros?
A veces sí. Con Pere-mateu, o el “Toti” Iglesias, de vez en cuando nos cruzamos. Nos hemos distanciado porque seguimos caminos diferentes, pero no dudo que todos recordamos con mucho cariño esos seis meses maravillosos.
-¿De la ciudad tenés algún recuerdo?
Sin duda, los asados y la laguna (risas). Mirá, yo me alojé en la casa de la familia Rojas. Fue maravilloso, se portaron muy bien conmigo en esos seis meses, me brindaron todo lo que tenían. Después el cariño constante de la gente que nos apoyó en todo momento. Pero, de verdad, te juro que los asados que comí en Junín no los volví a comer jamás.

El “Verde” en su vida

Gareca no dudó un segundo en hablar de su paso por Sarmiento y, al oírlo, se lo escuchaba enérgico y alegre por saber que en Junín aún se lo recuerda y se lo tiene presente en cualquier charla futbolística de un hincha “verdolaga”. Es que la gente de Sarmiento disfrutó sus goles, su potencia y su elegancia. El tuvo, en su paso por la institución, la posibilidad de mostrarse como jugador y exhibir todo su potencial. Por eso el “Tigre” no escatima elogios para el club que le dio la posibilidad de crecer.

-¿Qué fue Sarmiento para vos?
Sarmiento me cambió la vida. Imaginate que empezaron a hablar de mí en todos los medios. Hice goles importantes como a Independiente, a Racing, a San Lorenzo y en el partido frente a Argentinos Juniors en Junín que era clave también marqué. Por eso le debo todo lo que soy a esa institución y a la ciudad que me abrieron las puertas.

-¿Qué cosas viviste en Sarmiento que en otro equipo no?
Que una ciudad entera haya salido a respaldar al equipo fue espectacular. Ver movilizarse todo un pueblo por un club nunca me pasó. Ese plantel logró que Junín estuviera pendiente de nosotros y nunca me tocó vivir algo así, esas cosas te quedan en el recuerdo y, para colmo, fue el despegue mío como jugador, porque el verdadero lanzamiento mío fue en Junín, donde empezaron a hablar de mí, a llegar propuestas de otros clubes. Ya te digo: pasé de no ser tenido en cuenta en Boca a jugar al lado de Maradona y Brindisi. Fijate cómo Sarmiento me cambió la vida para siempre.
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