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RIVER

Lo prometido es deuda

Previsible punto final para el ciclo de Passarella, que a mitad de año había anunciado que si no lograba un título, se iba. "Obviamente voy a cumplir con mi palabra", manifestó Daniel en Ezeiza.

Fue la crónica de un final anunciado para Daniel Passarella en River. Atado a la promesa realizada en mayo ("si no gano nada, en diciembre me voy"), el Káiser tuvo que marcharse del club y la herencia de su ciclo no tiene títulos que mostrar. En medio de una crisis, peleado con varios dirigentes y sin nada que mostrar desde lo deportivo (resultados, un equipo que nunca terminó de armarse, pocos juveniles promocionados), el técnico solo se mantuvo por aquel juramento. Y cuando la derrota ante Arsenal por la Sudamericana lo dejó sin eso, ya no le quedó absolutamente nada.
Lo primero fue el entrenamiento. Passarella habló con los jugadores, les comunicó su decisión y se paseó por la práctica con cara larga y en silencio. Después, se cambió a un traje y salió a dar la conferencia de prensa.
"No sé qué pasa que hay tanto revuelo", dijo apenas llegó y se encontró con medio centenar de personas (entre cronistas, camarógrafos y técnicos) delante suyo. Y comenzó a hablar. Esta vez no leyó de una carta, como aquel viernes 25 de mayo en el que prometió que si no ganaba ningún título en 2007, se iría del club. Y luego arrancó: "Voy a cumplir con mi palabra, porque me comprometí con el socio y el hincha verdadero. La decisión es inquebrantable", dijo y remarcó los motivos por los que dejó su cargo. "No me voy por miedo y siempre me gusta redoblar la apuesta, pero quiero sentirme íntegro y tranquilo de haber cumplido con lo que prometí", destacó.
"Quiero agradecerles a los jugadores, porque hicieron un gran esfuerzo y el vestuario de anoche fue de lo más triste que viví. En mi carrera me tocó estar en pocos triunfos y muchas derrotas, pero nunca vi tan mal a los jugadores como ayer", agregó. Como conclusión, reconoció que "el equipo está anímicamente caído". El único punto positivo, según Passarella, fue "la recuperación de Ortega: "Está por encima de cualquier conquista", dijo.
La conferencia siguió unos minutos más y luego, su ciclo se terminó. Atado a una promesa que no se pudo cumplir, el telón (que está a media altura desde hace rato), terminó de caer.

Nombres

Y como era de esperarse, la lista de los posibles candidatos para reemplazar a Passarella comenzaron a sonar. El primer nombre en la lista es el de Diego Simeone (los rumores habían comenzado hace meses). El otro gran nombre posible es el de Américo Gallego, que no la pasa bien en México. ¿Otros nombres? Borghi y Enzo Francescoli.

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