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UN PROBLEMA SIN FIN

El drama de las veredas rotas, una postal que se repite en distintos barrios

Baldosas flojas, otras que faltan, basura, raíces de árboles crecidas. Caminar puede volverse una tarea de riesgo en la zona céntrica, El Picaflor y Pueblo Nuevo.

En varias calles de la Ciudad hay baldosas destruidas o que no están en algunos casos por culpa de las raíces de los árboles, y en otros por su antigüedad, falta de reposición y el paso de las obras de construcción. Un drama que es una constante en la zona céntrica, y los barrios El Picaflor y Pueblo Nuevo.
Sólo por citar un ejemplo, en Lavalle, desde avenida San Martín hacia las vías, la mayoría de las cuadras presenta roturas en el suelo. Muchas de ellas provocadas por el crecimiento de vegetación, las obras o la falta de mantenimiento.
Es así que la vereda donde se encuentra la pista de patinaje y se construye el nuevo polo cultural de la Municipalidad, hay numerosas baldosas faltantes, además de basura como vidrios rotos y cascotes que pueden resultar riesgosos para los peatones.
En Liliedal, las raíces de los árboles causaron ondulaciones en el piso.
Estos verdaderos obstáculos urbanos hacen que en muchos lugares los peatones deban caminar prestando particular atención al suelo, y al encontrarse con una de estas barreras, quienes se trasladan con la ayuda de un bastón, muleta o silla de ruedas, están obligados a hacer maniobras que en muchos casos resultan riesgosas, como lo es bajar a la calle para esquivar los escombros.
En cuanto a las obras, en Junín la ordenanza 3180 establece multas para los responsables o dueños de “las obras en las cuales el cerco provisorio invada en la mitad del ancho de la vereda”; “por depositar materiales en veredas y calzadas”.
Caminar por las veredas del ex hospital San José, principalmente en el trayecto que da a calle Pellegrini, entre Comandante Escribano y Borges, es una odisea”, denuncia Sebastián, vecino del barrio El Picaflor.
“El estado de abandono de esa vereda es evidente, las raíces de los árboles levantan los mosaicos viejos y los yuyos copan parte de la misma”, señaló.
“No sabemos a quién corresponde limpiar o mantener ese lugar, sabemos que no es de ningún particular, sino que pertenece al Estado y que en ese predio funcionan varios organismos públicos, que debieran hacerse cargo”, apuntó.

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