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DIFÍCIL SITUACIÓN RURAL EN EL PARTIDO DE JUNÍN

Esponda : "Los pronósticos no son nada alentadores."

El dirigente dijo que la ganadería local está en decadencia y consideró que la tendencia no va a cambiar porque falta confianza y previsibilidad. También fue crítico del presente que viven los agricultores.

El ex presidente de la Sociedad Rural de Junín y actual representante de esa entidad en Carbap (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa), Rodrigo Esponda, dijo que la situación que viven los ganaderos y agricultores de este distrito es crítica y consideró que los pronósticos "no son alentadores".
El dirigente señaló que el presente muestra un momento complicado para todo el mundo, aunque en el campo -observó- la crisis empezó a sentirse "mucho antes".
"Lamentablemente, lo que en el campo veníamos sintiendo hace bastante tiempo lo están sufriendo ahora otros sectores, como el comercio, la industria y las entidades de servicios. En lo que hace al área rural, el panorama está complicado principalmente por la falta de previsibilidad y de dirección, no porque las perspectivas sean malas sino porque la dirección es mala", expresó.

-Se ve que ha decrecido enormemente la cantidad de frigoríficos en el país, lo que habla de una caída en la producción. ¿Cómo estamos en nuestra ciudad?
-Esos son los pasos, desafortunadamente. La industria se está retirando del mercado debido a que no tiene confianza y la perspectiva de negocios no existe. Al no haber perspectivas de crecimiento claro y seguro, donde la faena vaya a aumentar, los mercados se vayan a abrir y las posibilidades de vender los productos sean ciertas, la industria se retira. Hay una gran cantidad de plantas frigoríficas brasileñas y nacionales que han cerrado, algunos hablan de 120 ó 130 pero sea cual fuere el número es una barbaridad y una pena porque la gente queda sin trabajo, ya que los frigoríficos que cierran es muy difícil que vuelvan a abrir.
En nuestro distrito no vemos ninguna tendencia a la mejoría. En 2009, tuvimos una caída muy abrupta del stock de ganado, de 112.000 cabezas pasamos a 90.000, y nos hemos quedado estancados ahí. Más allá de algún mejoramiento temporal de precios, causados por problemas de caminos, por lluvias o porque la gente cada vez cría menos, no hemos podido levantar. Es más, yo creo que estamos ante una nueva liquidación de vientres porque la cantidad de faena de hembras que hay en el país así lo dice, ya que estamos en el 45 por ciento y eso indica una liquidación.

-¿Cuál sería el ideal para mantener las hembras?
-Cuando uno decide dejar una hembra en el campo tiene un lapso de tres años por delante, período en el que no va a obtener ningún tipo de rentabilidad con ese animal, va a tener que estar preparado a nivel monetario para sostenerla, y cuando ese ejemplar sea productivo y dé un ternero, novillito o novillo se pueda comercializar. Lamentablemente eso no está pasando y genera que nada que sea a largo plazo tenga validez. Esto claramente queda reflejado en que lo que es a corto plazo, como un feed lot que engorda un ternero en tres meses, todavía tiene movimiento; ahora, lo que es cría, que es lo más seguro pero lento, no tiene ninguna perspectiva y se ve en el precio de las vacas preñadas.

-¿A qué se debe esto?
-A la falta de dirección. Por ejemplo, se mandó al ministro de Agricultura y a la ministro de Industria a Rusia para abrir mercados de ganadería y en el mismo momento se cierra la exportación, entonces esa desconexión interna del Gobierno, esa falta de claridad hace que en un negocio de tres años nadie confíe, nadie se anime a invertir ni esperar porque no se sabe cuál va a ser la dirección.

En la góndola, los valores de la carne son muy altos. ¿Cuánto se le paga al productor?
El índice del novillo en pie en Liniers está alrededor de 18 pesos, pero debemos tener en cuenta que hay todo un proceso de sacar el cuero, las tripas y otros procedimientos, por lo tanto no es que el precio en la carnicería tendría que ser de 18 pesos. Hay muchos pasos intermedios en la cadena. Lo que hay que hacer es diversificar la oferta a varios mercados para poder vender más carne y poder vender mucho más, cuando uno tiene un producto que se está poniendo caro tiene que ofrecer más.

-¿Por qué no se ven productores protestando en las rutas? -Yo creo que el momento de la protesta pasó. El productor hoy en día tiene una cantidad de problemas financieros que no cree poder solucionar con la protesta. Hay una gran expectativa con la posibilidad de cambio de gobierno en 2015, soy consciente también que al año que viene no va a llegar con estas condiciones. El camino está en la generación de proyectos, en el aporte de ideas, sobre todo en las legislaturas locales, provinciales y nacionales para ser protagonistas y saber hacia dónde nos queremos dirigir.

-En cuanto a los caminos rurales, ¿cuánto de responsabilidad tiene el Municipio en el estado de la red vial?
En el tema de los caminos hay una clara responsabilidad municipal. El Municipio no sólo cobra la Red Vial sino que además hay una ley por la que el gobierno bonaerense destina el 50 por ciento de lo que recauda por red vial al Municipio. En principio, ese porcentaje iba a caminos, después, Felipe Solá dispuso que de esa fracción, el 25 por ciento siguiera yendo a caminos y la otra parte a asuntos dispuestos por cada comuna. O sea que al recibir fondos por dos vías, la responsabilidad es del Municipio. Lamentablemente, hoy las respuestas son pocas.

-¿Cómo avizora el futuro para el sector agropecuario juninense?
-Los pronósticos no son alentadores, pero la realidad dice que en los caminos ha bajado el agua y las lluvias han esquivado Junín en las últimas tormentas. Hablan de un año Niño, pero esperemos que sea un año normal porque tenemos mucho más fe en el clima que en las condiciones políticas.

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