>EL PERIODISTA JUNINENSE ESCRIBIÓ UNA BIOGRAFÍA DE LA PRESIDENTA DE ABUELAS

Ricardo Petraglia: "Todo lo que hizo Estela fue desde el amor y la esperanza"

>En diálogo con Democracia, el autor cuenta cómo vivió el encuentro de la dirigente con su nieto recuperado, y profundiza en los pormenores del libro y su protagonista. Además, recuerda con nostalgia a su ciudad.

Los últimos meses fueron muy activos para el periodista juninense Ricardo Petraglia, autor del libro “Estela. La muerte de una hija parió una abuela”, una biografía sobre la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.
En primer lugar porque su obra –que está agotada– fue editada hace pocos meses en Italia, donde Petraglia y Carlotto fueron a presentarla.
Pero además, la aparición del nieto de Estela fue un hecho muy movilizante también para él, dada la relación que mantiene con la titular de Abuelas.
En esta entrevista, Petraglia cuenta cómo vivió ese encuentro, analiza el camino que siguió su libro y también repasa su vínculo actual con Junín, luego de muchos años viviendo en la Plata.

Ricardo, Estela y Guido
-¿Cómo te enteraste de la aparición de Guido?
Estaba reunido con otra docente en la universidad, trabajando en un proyecto de investigación, y me llega un mensaje de un amigo periodista preguntándome si sabía algo porque habían escuchado un comentario al respecto. Yo no sabía nada, y al rato me empezaron a llegar mensajes de diferentes amigos y vi en la televisión cómo ‘explotó’ la noticia.
-¿Qué te pasó en ese momento?
Fue una emoción muy grande. Cualquier noticia de la aparición de un nieto es emocionante, pero la particularidad es que yo conozco mucho a esta familia. Es difícil describir la sensación, fue algo hermoso, muy emotivo, y enseguida me dieron muchas de ir a darle un beso y estar cerca de ella. Así que acomodé mis actividades y me fui a la sede de Abuelas porque necesitaba estar ahí.
-¿Cómo fue esa tarde en Abuelas?
Llegué cuando la conferencia de prensa ya estaba por la mitad. De golpe la vi a Estela de una manera que no la había visto nunca. Estaba un poco despeinada, desarreglada, algo rarísimo porque nunca la vas a ver así, ni un domingo a la tarde. Y ella, que es una señora bastante seria y parca, estaba a los gritos, desbordando felicidad.
-¿Pudiste hablar con ella?
Cuando me vio, me sonrió, me dijo algo que no escuché porque había mucha gente y nos dimos un abrazo muy muy grande. También saludé a sus hijos, sus otros nietos, y no mucho más porque me parecía que debían disfrutar eso que les estaba pasando en familia. También me reencontré con mucha gente que hacía mucho tiempo que no veía, había un clima de alegría incomparable.
-¿Cómo creés que va a continuar su trabajo en Abuelas a partir de este encuentro?
Ella le dedica su vida al trabajo en Abuelas y me la imagino trabajando más intensamente. Primero porque esto le va a dar una fuerza a la causa que antes no tenía, y por otro lado, el compromiso que tienen por el colectivo es muy grande. Las otras abuelas que encontraron a sus nietos no dejaron de participar, al contrario, los nietos se sumaron a la institución. De hecho, ese día, más allá de la emoción que tenía, no dejó de lado en ningún momento el rol institucional como presidenta de Abuelas, y eso no lo va a dejar nunca.
Su libro
-¿Por qué hiciste un libro sobre Carlotto?
Yo trabajaba coordinando las cátedras libres en la Universidad de La Plata y Estela era la profesora de la Cátedra Libre de Derechos Humanos. Trabajamos juntos y ella fue muy amable conmigo. Un día que estábamos tomando mates, me estaba contando historias suyas y pensé que eso había que escribirlo. Se lo propuse y me costó mucho convencerla, porque ella quería que escribiera sobre la historia de Abuelas, y a mí me parecía que Estela de Carlotto había una sola, y además quería contar quién era ella antes de convertirse en lo que es hoy. Ella era una líder antes de ser Abuela de Plaza de Mayo. Cuando la convencí fue muy generosa, me brindó su tiempo y puso su historia a disposición.
-¿Qué aspecto de su personalidad es el que más te llamó la atención?
Lo que más me conmueve es su capacidad para haber transformado una historia personal tan dura, tan oscura y tan terrible, en amor y esperanza. Ella siempre pidió justicia, siempre; incluso durante la dictadura ella acudió a las instituciones, los juzgados, las comisarías y demás. Todo lo que hizo fue desde el amor y la esperanza, ella siempre creyó que iba a encontrar a su nieto. Yo era uno de los escépticos que pensaba ‘pobre Estela’, pero finalmente el amor ha vencido al odio.
-¿Cómo le fue al libro?
Le fue muy bien, se agotaron las dos ediciones que se hicieron y ahora me convocaron para hacer una nueva edición corregida y ampliada. Y otra sorpresa que me ha dado este libro fue su edición en Italia, donde fui a presentarlo este año.

Juninense
-¿Cuál es tu relación con Junín hoy?
Ahí tengo mi familia así que mi relación es constante. Extraño pescar pejerreyes en la Laguna de Gómez, sigo los resultados de Argentino, y trato de ir cuando puedo, aunque es difícil por cuestiones laborales y personales. Para mí es raro ver cómo cambia, luego de tantos años que llevo viviendo en La Plata. Y también está la nostalgia por haber pasado ahí una etapa que es tan crucial, como la infancia y adolescencia. El libro lo presenté con Estela en muchos lados, pero cuando lo hice en Junín fue muy especial porque, al mismo tiempo, tuve que ser una suerte de anfitrión, aun cuando ya no vivía ahí.<

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