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>MILLONES DE TONELADAS YA SE DEPOSITAN EN LOS PROPIOS LUGARES DE COSECHA

Cada vez más productores de la zona almacenan sus cereales en silobolsas

>Lo hacen para evitar las reglas de las cerealeras y regular la venta de los cultivos de acuerdo con sus necesidades particulares. Otros tuvieron que recurrir a esa alternativa por la imposibilidad de que los transportes accedan a los campos a causa de las inundaciones.

Año tras año es creciente la cantidad de productores que optan por acopiar la cosecha. Sin embargo, este año esa decisión se incrementó a raíz de las inundaciones en las zonas productivas, obligando a elegir este sistema por temor a no poder sacar la cosecha de los campos por falta de caminos.
La alternativa de recurrir a los denominados "chorizos" empezó a tener adeptos a mediados de la semana pasada en Junín y todos los distritos del noroeste bonaerense, pero entre 2013 y el corriente año esa práctica dejó de ser exclusiva de un grupo selecto de chacareros interesados en marcar la diferencia y se propagó en cientos de establecimientos de toda la Región.
Es que más allá de los estragos que produjo el clima en los accesos a numerosos lotes, problema que demoró la trilla y coartó la chance de que camión alguno ingrese para retirar lo recolectado, existe una causa más estructural y que tiene que ver con las ventajas que ofrece el conservar la mercadería en el terreno propio y venderla de a poco, de acuerdo con las necesidades particulares de su dueño, que comercializarla de inmediato.
"El factor comercial es clave", reconoció el presidente de la Sociedad Rural de Junín, Rafael Torello.
El dirigente afirmó que en la actualidad "no hay operaciones y nadie quiere hacerlas porque no hay certezas" en materia macroeconómica.
En ese escenario, "uno trata de aguantar todo lo que puede para liquidar el cereal más adelante", explicó.
Hoy por hoy, para los exponentes del sector agropecuario los granos son moneda de cambio. "Por otro lado está la causa climática, las inundaciones hacen que el ingreso y egreso sean casi inviables. No sé en qué porcentaje ha subido la utilización de silobolsas, pero es indudable que el incremento fue notable", señaló Torello.

Sembrando conveniencia
El titular ruralista sostuvo que el vuelco masivo a las silobolsas es entendible porque "todas las condiciones facilitan" que tal procedimiento se desarrolle.
"Hoy, lo único que se siembra es soja y nadie se anima a vender nada ni a comprar por anticipado. Antes sí porque hacíamos trigo, maíz y algún otro cultivo. Con esto, el productor se asegura tener a resguardo su moneda de cambio para utilizarla en el momento que crea más conveniente, es decir, comercializarla", puntualizó.
En la cuestión está presente, además, la necesidad de evitar las reglas aplicadas por el gobierno nacional a través de las cerealeras.
Sobre ese punto, Torello indicó: "En general, si venden el cereal, los productores cobran en pesos pero la pregunta es qué hacen hoy con esos billetes cuando el Gobierno está bajando la tasa de interés y la ofrece a un doce o quince por ciento anual, cuando sabemos que la inflación es del cuarenta por ciento. Entonces, el razonamiento es quedarse con la mercadería y protegerse. Antes uno vendía y podía atesorar los dólares si quería, hoy en la práctica no se puede hacer".
Por otro lado, el costo de tener una estructura de silobolsas en campo propio es de cinco o seis dólares por tonelada almacenada, con costo fijo para cualquier cultivo, precio que la mayoría de los agrarios considera accesible en función de los intereses que hay en juego.
"No se desperdicia nada"
Por su parte, Aníbal Fernández, titular de la Sociedad Rural de Lincoln, observó que "hace ya muchos años que se viene observando un crecimiento en este tipo de iniciativa".
"Por un lado, por el estado de los caminos, y por otro, porque fuera de la campaña se consiguen mejores precios en los fletes", fundamentó Fernández.
Para el máximo responsable de la entidad agroganadera linqueña, muchos tratan de ahorrar los mayores gastos que puedan, entonces embolsan y "después venden directo".
"Es una modalidad interesante para la gente de campo y le ofrece una posibilidad que de otro modo no la tendría. La gente va entregando lo que necesita para pagar los insumos y todo lo que requiera una cancelación rápida y al resto lo guarda y lo entrega en la medida en que lo necesita", describió.
Ya en marzo pasado, se preveía que la demanda de silobolsas iba a superar en al menos un veinte por ciento a la del año pasado, estimación realizada en un contexto en que las lluvias recurrentes y abundantes habían empezado a ser protagonistas en buena parte de la Pampa Húmeda y, en especial, en los alrededores de esta ciudad. Para Torello y Fernández "esos cálculos fueron superados"

La Meca de los silobolsa
En pocos años, la Argentina se convirtió en La Meca de los silobolsa. La mejor prueba es que en octubre próximo se realizará en Mar del Plata y Balcarce el primer Congreso Internacional referido específicamente a esta tecnología.
Vendrán expertos de todo el mundo y también compradores de unos 50 países a los que la Argentina ya exporta no sólo las bolsas sino también la maquinaria necesaria para llenarlas y vaciarlas, y otros equipos de desarrollo local. Según Bartosik, ese flujo de exportaciones suma ya 50 millones de dólares anuales. "El invento no fue nuestro, pero toda la tecnología de silobolsa que hay en el mundo es argentina", celebró el especialista.
Hay de todo, como en botica: embolsadoras, extractoras, monitores para conocer el estado de los granos almacenados y hasta termoselladores que convierten las bolsas en herméticas una vez que ya están repletas de granos. Cada una de ellas puede guardar unas 200 toneladas de soja, trigo o maíz. Pero se puede conservar cualquier otro cultivo, como cebada para hacer cerveza y o el maíz pisingallo para los pochoclos. Lo importante es que al guardarlos los granos tengan el menor grado de humedad posible. Cuanto más secos, más aguantan. Una silobolsa bien hecha tranquilamente puede llegar a estar un año entero tirada en el campo. <

>El "Topo" reclama mejoras para los tamberos
E l ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Alejandro “Topo” Rodríguez, le pidió a la secretaria de Comercio de la Nación la implementación de “un mecanismo que signifique un aporte real” para mejorar la situación de los pequeños y medianos productores tamberos. El pedido de Rodríguez se da luego de que, a fines del mes pasado, el gobierno nacional anunciara un “estímulo” para los tamberos con producción promedio de 3 mil litros diarios, que consistía en transferir 10 pesos mensuales por cada kilo de sólido adicional producido en forma adicional respecto al año pasado. . Sin embargo, aún no está claro “cuándo y de qué manera se aplicará esa medida”. <

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