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LA HUELGA EN JUNÍN

Escuelas, trámites públicos y recolección se verán afectados por el paro general

Por la medida de fuerza de las centrales sindicales opositoras al Gobierno nacional, los docentes de FEB y Udocba no dictarán clases, estatales de ATE no trabajarán y tampoco pasará el camión de residuos. El resto de los servicios se verán condicionados.

Por el paro general de las CGT de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo y la CTA de Pablo Micheli se prevé que algunas actividades en Junín se vean afectadas, como el dictado de clases, la realización de trámites en organismos públicos y la recolección de residuos.
En cuanto a las clases, muchas de ellas no serán dictadas debido a que la Federación de Educadores Bonaerenses a la que adhiere Udeb, uno de los que tiene mayor cantidad de afiliados en la Ciudad, se sumó a la huelga. Udocba también parará. En tanto, Suteba anunció que trabajará con normalidad, por lo que muchos alumnos pueden llegar a tener clases de manera parcial.
En cuanto a los trabajadores municipales, la adhesión es parcial, por lo que la atención en las oficinas locales será aleatoria. Y ATE anunció su adhesión al paro –que inició ayer por 48 horas–, por lo que los trámites en organismos provinciales se verán afectados.
En cuanto al Hospital, sólo habrá atención en la guardia, no así en el caso de los turnos.
Las estaciones de servicio permanecerán cerradas mañana y, según pudo saber Democracia, sólo expenderán combustible a los patrulleros y ambulancias.
En el resto del país, la huelga general interrumpirá los servicios de trenes y colectivos, el transporte aéreo, la recolección de residuos y los trámites judiciales, y también alcanzará a las estaciones de servicio, hospitales, peajes, portuarios, gastronómicos, canillitas y panaderos, entre otros sectores.
Si bien será una huelga sin movilización y sin actos, agrupaciones de izquierda que se sumaron a la medida de fuerza dispusieron realizar durante la jornada unos 40 piquetes en todo el país, que además dificultarán el paso de aquellos que busquen circular en sus autos particulares en los principales accesos a la Capital Federal.
Moyano, Barrionuevo y Micheli, junto a los principales dirigentes de las tres centrales opositoras, brindaron una conferencia de prensa en la sede de la CGT Azopardo, donde coincidieron en señalar que la medida de fuerza tendrá una “adhesión masiva” y responsabilizaron al Gobierno nacional por los posibles incidentes que pudieran ocurrir durante la jornada.
En el inicio de la rueda de prensa Moyano señaló que el paro “sera una demostración de que hemos interpretado a la gente” y resaltó la necesidad de eliminar el techo en las negociaciones paritarias, un aumento de emergencia para los jubilados, y que todos los trabajadores cobren la asignación universal por hijo.
“Esos son los reclamos que venimos realizando y no tienen respuesta. Estos reclamos afectan a todos los trabajadores, inclusive los que coquetean con el gobierno también se ven afectados”, agregó el camionero.
Por otro lado, advirtió que existe “una desconfianza con respecto a algún incidente” que pudiera registrarse durante la huelga y señaló que en caso de que se concrete un hecho de esa naturaleza “será provocado por el Gobierno”.
Por su parte, Micheli consideró que la Presidenta “se ha transformado en la vocera de los grupos económicos y los empresarios al plantear la miserable opción de aumentos o despidos”.
No obstante, el Gobierno, a través de una solicitada del Ministerio de Trabajo, salió a minimizar la medida de fuerza de los sindicatos opositores, al afirmar que más de 50 gremios de las actividades industrial, comercial, bancaria, docente y de servicios públicos no adherirán este jueves al paro nacional.
La cartera que conduce Carlos Tomada afirmó que “la mayoría de los argentinos quiere trabajar” y resaltó que entre los sindicatos que no paran están la UOM, la UOCRA, la Asociación Bancaria, CTERA, la unión Ferroviaria, Telefónicos, Peones de Taxi, Industria Química y Petroquímica, todos ellos enrolados en la CGT oficialista que conduce Antonio Caló.
Precisamente, Caló admitió en declaraciones radiales que el paro “va a ser grande”, pero insistió en su rechazo a la iniciativa de sus colegas al considerar que la medida de fuerza es de índole “política”. “El sentido común dice que si vos parás los colectivos, parás los trenes, los compañeros no tienen medios para ir a su trabajo, el paro va a ser grande”, reconoció el metalúrgico, al tiempo que sostuvo que “no era necesario hacer un paro en este momento, cuando todos los gremios están discutiendo paritarias”.

Derecho a huelga


El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó que el paro de los gremios del transporte impide determinar el verdadero impacto que tendrá la medida de fuerza nacional convocada para mañana y afirmó que el Estado garantiza “el legítimo derecho de huelga”.
“Lo que hacemos desde la conducción del Estado es garantizar el legítimo ejercicio del derecho de huelga, pero el paro del transporte obstaculiza el verdadero derecho de huelga”, manifestó Capitanich en conferencia de prensa. 

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