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OPINIÓN

El gobierno local, en piloto automático

Cuando hablamos del Junín del Bicentenario lo hacemos pensando en un proyecto a largo plazo, como se han construido las grandes ciudades, como pensaron la nuestra nuestros padres y abuelos hace tiempo atrás, como proyectan los estadistas, los hombres y mujeres con vocación transformadora.
Hoy vemos y padecemos un Junín que ha crecido mucho, pero que lo ha hecho desordenadamente, asistimos al surgimiento, así, de grandes problemas, como el acceso a la vivienda, el colapso de cloacas, la provisión de agua, el caos de tránsito, las tensiones en el código de ordenamiento urbano por las demandas inmobiliarias o el tratamiento de los residuos urbanos.

Medio ambiente

La cuestión del medio ambiente, del aire que respiramos, de nuestra salud y calidad de vida no es un tema menor o reservado a las organizaciones de la sociedad civil. Es un tema sumamente importante, profundamente político y estratégico.
Lo es precisamente porque no es un tema que puedan resolver las empresas privadas o el sector empresarial solamente.
Debe tener un control, una dirección y un proyecto coordinador planificado desde el Estado municipal, ese que fue elegido por la mayoría de los juninenses para que defienda su bienestar y mejore su calidad de vida.
Es una cuestión de salud pública y amerita una política pública clara, previsible y en función de la mayoría de los vecinos.
La empresa GIRSSA tiene la concesión del relleno de nuestra ciudad desde 2011. Del compromiso contractual entre GIRSSA y el gobierno local surge que la empresa en cuestión asumiría una serie de obligaciones tales como: obras de infraestructura, mantenimiento de esas obras y clasificación, tratamiento, comercialización y/o disposición final de residuos.
Ahora bien, las demandas permanentes de los vecinos de la zona demuestran que nada de esto sucede, peor aún, prenden fuego la basura con las consecuencias nefastas que trae para el aire que respiramos.
Vale aclarar que este “servicio” nos cuesta a todos los juninenses tres millones y medio de pesos.
Asimismo hay dudas con respecto a la impermeabilización de suelo, requisito previo y fundamental para no contaminar el subsuelo.
Todo esto ha sido llevado a la Justicia por los concejales mandato cumplido Cecilia Ávila y José María Banfi (del bloque de la Coalición Cívica), se han pedido informes que llegan hasta la Legislatura bonaerense, y continuaremos con los reclamos ya que el gobierno local admitió que las condiciones ambientales no son óptimas.
Ahora hay que actuar, cumplir con las obligaciones y hacerlas cumplir. Incluso analizar la posibilidad de un traslado del relleno para garantizar que todo está acorde a las leyes. Eso es ir armando la agenda del Bicentenario.
Tenemos nuevas demandas, mayores desafíos y necesitamos de un Estado a la cabeza de la resolución de problemas, con políticas claras y gestión. Y ser profundamente democráticos, en un sentido amplio, para respetar la palabra de la Justicia, para tolerar las nuevas representaciones políticas en el Concejo Deliberante, elegidas por voto popular y para escuchar las demandas y sugerencias de los vecinos, que son quienes terminan padeciendo al Estado administrador, en piloto automático.

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