OPINIÓN

Respuesta del kirchnerismo a Gabrielli

El secretario General de la Municipalidad de Junín, Javier Gabrielli, es lo que podríamos denominar un bocón, un parlanchín, un aprendiz de sicario político que recurre a argumentos de otros para atacar al Gobierno nacional.
Además, hace de perro de los mandados: cuando algún meonista tiene que salir con los tapones de punta para decir algo, cualquier cosa, ahí está Gabrielli. Es su función y para eso le pagan.
En declaraciones periodísticas, ha señalado que el “gobierno local” ha hecho obras de infraestructura pese a que jamás recibió ayuda alguna del Gobierno Nacional.
En este sentido, dijo que hay decenas de expedientes y proyectos presentados ante distintos ministerios que, según cree, ya fueron “tirados por la ventana”. Y esto pasa porque el “gobierno local” está administrado por un partido político (vaya a saber uno cuál es) opositor a la Casa Rosada.
Entonces, destacó que todo lo que se hizo es “por el modelo de administración del intendente Meoni”, modelo que hace de Junín “una de las ciudades con mayores servicios, no sólo en la provincia de Buenos Aires, sino en el país”.
Siguiendo la línea de pensamiento de un colega suyo en el gabinete, Agustín Pinedo, dijo que “como juninense me preocupa que algún día el Frente para la Victoria (FPV) pueda ganar una elección en Junín, porque los ciudadanos estarían perdiendo su posibilidad de pensar diferente. Sólo tendrían agua y cloacas aquellos que sean de La Cámpora o Kolina. Porque el verdadero modelo que promocionan es el del pensamiento único, o se piensa como ellos o se es enemigo. En cambio, en el gobierno de Meoni no preguntamos quiénes vienen en tal o cual cuadra, vamos y hacemos las obras que son necesarias”.
Es tan banal el razonamiento que eximiría de mayores comentarios, pero igual vamos a intentar algunos.
La decisión de que el Frente para la Victoria (FPV) triunfe “algún día” en una elección depende del pueblo juninense.
Apelar al miedo es propio del mediocre, del que carece de convicción para sostener una determinada posición ideológica.
Si triunfara el FPV ningún ciudadano perdería la posibilidad de pensar diferente y es falso inferir que tendrían agua y cloacas “aquellos que sean de La Cámpora o Kolina”.
Gabrielli estigmatiza a partir de su estrecha visión discriminadora, propia de quien acude a señalizaciones que tienden a provocar odios hacia agrupaciones políticas ligadas al FPV, que se han caracterizado por su entrega, su solidaridad y su pleno compromiso con este proyecto político.
Su peor pesadilla -con la que sueña todas las noches- es la de un triunfo del FpV y su vuelta a laburar de notero de una FM de poca audiencia.
El final es desopilante y un compendio de lugares comunes que expresan, seguramente, los periodistas “independientes” que deben ser íconos insustituibles en el imaginario de este funcionario.
Traverso “es el representante en Junín del modelo de corrupción que gobierna el país. Votar Traverso es votar a Jaime, a Lázaro, a Moreno, a la inflación, a la bolsa en el baño de Felisa Miceli, a las empresas de Panamá. Votar a Traverso es votar a los que pesan el dinero cuando vemos como millones de argentinos todavía no tienen para comer”.
Aquí afloró su gorilismo, propio de un energúmeno que carece de pensamiento crítico, que es un simple repetidor de consignas ajenas. Parece un tribunero del programa de Lanata.
Todo eso ya fue dicho en los programas periodísticos que deben ser como sus “libros de cabecera” (asumiendo que tenga algunos).
Traverso representa en Junín al Gobierno Nacional de la Asignación Universal por Hijo, de la restitución del sistema jubilatorio de reparto, de los dos aumentos anuales para los haberes jubilatorios, de las negociaciones paritarias, de la recuperacion de la industria, de los cinco millones de puestos de trabajo,de las leyes de matrimonio igualitario, de identidad de género, de fertilización asistida, de la ley de medios, del fútbol para todos, del desendeudamiento, del pago de la deuda con el FMI, de la reestatización de YPF y Aerolíneas Argentinas, del estatuto del peón rural.
Lo que no se bancan de Traverso es su coraje, su firmeza, su claridad conceptual y algo que estos mediocres no tienen “ Coherencia”. Les guste o no Gustavo siempre se la jugó por sus ideas. Siempre traspiró la misma camiseta. No como Meoni que se cambia de partido según su propia conveniencia.
En cambio, Gabrielli no sabemos a quién representa, si a la UCR , al Cobismo, a De Narváez o al Frente Renovador en el cual conviven con Duhalde, Barrionuevo, Macri, entre otros.
En todo caso, si aún sostuviera el ideario radical le recordamos que ese partido gobernó dos veces la Argentina a partir de 1983 con resultados catastróficos para el pueblo en su conjunto en ambos casos, con presidentes que debieron abandonar el gobierno antes de finalizar su mandato.
Podemos recordarle el plan Austral, el plan Primavera, la Hiperinflación, los desagios, el megacanje, el blindaje, el déficit cero, la monumental compra de voluntades en el Senado para aprobar la ley de flexibilización laboral (“para los senadores tengo la Banelco”, recuerda Gabrielli?), la tablita de Machinea, el corralito, la brutal desocupación, el Club del Trueque y lo que es más grave, el asesinato de no menos de 30 personas durante la represión de 2001, que el ex Presidente De la Rúa, radical él, no advirtió pese a estar a unos 100 metros de esos incidentes.
Esto es lo que representan los desmemoriados meonistas, quienes en el Congreso votaron en contra de muchas de aquellas leyes, poniéndose al servicio de intereses corporativos con una vocación subalterna y servil que espanta.
No se preocupe, Gabrielli, si un día el electorado local vota al FPV para ser gobierno. Vamos a hacer obras para todos y vamos a incorporar a la ciudad de Junín al proyecto de crecimiento económico con inclusión social de la Nación. Vamos a generar industrias que den trabajo genuino. Vamos a combatir (y no convivir) al narcotráfico para darle seguridad a nuestros vecinos. Y va a poder pensar (suponiendo que esto no le suponga un ejercicio demasiado intenso) como le plazca.
Y disculpe que le contestemos desde nuestra fuerza política, porque el nuestro es un proyecto colectivo. A Gustavo le gusta debatir con los titulares y no con los Sicarios del Cartel.

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