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ENCUESTA EXCLUSIVA DE DEMOCRACIA

Sólo tres de cada diez votantes forman parte de una institución intermedia

En efecto, el 28.57 por ciento de los participantes en el sondeo afirmó que integra o colabora con clubes, sociedades de fomento, ONG o asociaciones de carácter solidario.

Sólo tres de cada diez juninenses que participaron en la encuesta semanal de Democracia, que aparece publicada en www.diariodemocracia.com, afirmaron que participan activamente en instituciones intermedias como clubes de barrio, sociedades de fomento, cooperadoras, ONG o asociaciones de tipo solidario.
De hecho, el 28.57 por ciento de los participantes en el sondeo virtual respondió afirmativamente a la pregunta “¿Participa activamente en una sociedad intermedia?”, mientras que el 71.43 por ciento manifestó que “no”.
En total, participaron de la encuesta 203 personas.

Manos solidarias

En nuestra ciudad son muchas las organizaciones que tienden una mano amiga hacia las personas que menos tienen. Personas que no se dejan perder por la urgencia de lo cotidiano y se hacen un tiempo para prestar atención al otro, al que sufre o tiene una necesidad insatisfecha, a ese hombre, a esa mujer o a ese niño que está al lado y que espera silencioso a que nos despertemos del letargo, de la indiferencia y la falta de compromiso.
No es obligatorio ser solidario; claro que no. Pero vaya que es una gratificante tarea que puede cambiarnos de raíz, más de una concepción sobre la vida y el descubrimiento de las cosas importantes que en ella habitan.
Red Solidaria, Ana Echeverría, Pensar Junín, Crecer Juntos y Junín Esperanza del Chaco, son sólo algunos de los nombres locales que nos llevan –como publicó este diario- de inmediato a pensar en la solidaridad.
Son algunas de las agrupaciones que trabajan en nuestra ciudad buscando el bienestar y protegiendo la ultrajada dignidad de quienes más lo necesitan.
Para referirse al mismo fenómeno asociativo, antiguamente se solía acudir al socorrido término "fuerzas vivas", caído ya en desuso, que por lo general servía para englobar a las clases y a los grupos sociales encargados de impulsar la actividad y la prosperidad.
El auge de las entidades intermedias se explica no tanto por el éxito en la consecución de sus propios objetivos cuanto por la comodidad e inercia del Estado.
Vivimos un tiempo de aguda crisis de la representación, que afecta no solo a los partidos políticos, sino también a las instituciones representativas del Estado, como el Congreso, las legislaturas, los concejos municipales y los parlamentos, y a aquellas organizaciones privadas fundadas sobre bases representativas.

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