PRIMER MATRICULADO

El doctor Eloy Rómulo Herráez vino del Chaco con su familia y se quedó en Junín

Hoy será reconocido por ser el primer profesional en la matrícula del Colegio de Abogados del Departamento Judicial Junín.

El doctor Eloy Rómulo Herráez es reconocido hoy, en el Día del Abogado, por ser el primer profesional en la matrícula del Colegio de Abogados de Junín.
Al ser entrevistado por Democracia, manifestó que el hecho que haya sido el primer matriculado fue por “una circunstancia fortuita”, cuando vino del Chaco a trabajar en Derecho Agrario, tras crearse el Departamento Judicial de Junín, en 1959.
“Los abogados que crearon el Colegio de Abogados en Junín ya estaban inscriptos en Mercedes, dependían de ese Departamento Judicial. Cuando se crea el fuero rural y le dan esa competencia a los tribunales de trabajo, surge el Departamento Judicial de Junín. Me instalo acá por una circunstancia fortuita. Venía de Chaco, fui el primer defensor de Pobres e Incapaces”, explicó.
“Nací en Santa Fe pero cuando se crea la provincia de Chaco (1951), que se llamaba entonces Provincia Presidente Perón, me designan a mí en ese lugar. Cuando se produce la Revolución Libertadora del ‘55, me sacan. Formé parte del equipo que defendía a los peronistas y a todos los perseguidos, era del equipo de Deolindo Felipe Bittel”, recordó.
“Un primo me ofrece trabajo en esta zona y me vine, justo cuando se crea el Departamento Judicial Junín, por lo tanto me inscribí, fui el primero”, dijo. Según lo manifestado por el entrevistado, se desempeñó en la rama del Derecho Agrario y del Trabajo. Tras largos años de labor en la práctica profesional, expresó su satisfacción con lo hecho, en este aspecto.
“Posteriormente ingresé en la Justicia para desempeñarme como juez en el Tribunal de Trabajo del Departamento Judicial de Junín, hasta que me jubilé hace algunos años”, indicó.
“Estoy agradecido a esta ciudad. Mis hijas Silvia y Liliana se criaron acá, son abogadas, juezas Civil y Comercial, y Federal, respectivamente, en Tierra del Fuego. Así, recordando aquel tiempo, puedo decir que quedé anclado en Junín, hace 50 años, donde llegué con mi familia”, apuntó.
Al reflexionar sobre la profesión de abogado, en la actualidad, el doctor Herráez dijo: “Para mí es una hermosa profesión porque te pone en contacto con la vida, con la realidad. He visto casos hermosos de sacrificios, como también injusticias terribles. Yo digo siempre a mis hijas y a mis nietos: enfermos y líos va a haber toda la vida. Lo que pasa es que quien la ejerce tiene que saber manejar las herramientas, aprender el concepto de dignidad, creer en el ser humano, en los principios y en las instituciones”.

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