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FLAGELO SOCIAL

Graciela Cruppi: “En Junín la droga es accesible y cada vez se consume más”

Graciela Cruppi, titular del Centro de Prevención de Adicciones, advirtió que las sustancias se consiguen “en todas las esquinas”.

La titular del Centro de Prevención de Adicciones (CPA) de Junín, Graciela Cruppi, alertó sobre el aumento del consumo de cocaína entre los adolescentes de nuestra ciudad y llamó a los padres a “no mirar para otro lado” ante la aparición de los diferentes indicios que los propios chicos manifiestan.
Además, aseguró que hoy la droga se consigue “en todas las esquinas” y que cada vez está más aceptada socialmente.

-Autoridades locales y provinciales admitieron que el consumo de droga en Junín ha aumentado en el último tiempo. ¿Es así?
-Si, permanentemente se habla del alto índice de droga que hay en Junín, y esto es real. La droga es accesible y cada vez son más los chicos que entran al mercado del consumo. Nosotros lo vemos en las familias, que se acercan cada vez más a consultar.

-¿Cuáles son las sustancias que más se consumen?
-En el CPA siempre seguimos con la misma variante: alcohol, marihuana y cocaína. La cocaína está ocupando uno de los primeros lugares y ahora comienza a aparecer en adolescentes. Lamentablemente, está muy instalada, tanto en el adolescente, como en el adulto.
También hay algunos casos de chicos que se drogan con inhalantes, pero son los menos.

-¿Cuáles son los grupos de mayor riesgo?
-Digamos que el mejor marketing está puesto en los jóvenes, porque su vulnerabilidad hace que cada vez entren más en el mercado.
La realidad es que hoy los chicos la consiguen muy fácilmente en todos los barrios y en todas las esquinas. Ya no es un lugar marginal o una determinada plaza.
Y hay otro agregado: hoy están sumados los que consumen a los que no consumen; está más aceptado. En un primer momento, el tabaco, que es una droga legal, estaba aceptado socialmente. Y lo mismo pasa hoy con el porro.

-¿Cuándo empieza a considerarse al alcohol como una adicción?
-En la primera entrevista, lo que los chicos plantean es que consumen algo los fines de semana, o que fuman en los fines de semana. Pero la sustancia genera una dependencia física y psíquica tan alta que después van agregando otro día, hasta llegar casi a ser consumidores diarios.
Generalmente al principio la manejan, pero hay un montón de indicios para que los padres puedan ver que algo está pasando.

-¿Cómo deben actuar los padres cuando sospechan que sus hijos se drogan?
-Cuando a nosotros nos llega un chico que ya entró en conflicto con la ley, que tiene una causa, que hay una sumatoria de las drogas y demás, lo que uno les pregunta es: “Antes de llegar a esto, ¿hubo algo que te llamó la atención?” Esto es un desencadenante de algo que se viene pautando. Por eso decimos que los padres no pueden mirar para otro lado.
Nosotros vemos que se corta la comunicación. Entonces ¿Qué pasa que vos con tu hijo no podés mantener un diálogo? ¿Qué pasa que hace rato no le preguntás qué le pasa? ¿Qué pasa que no le preguntás por qué cortó con su escolaridad? ¿Qué pasa que no le ponés ningún límite?
Entonces hay un montón de cuestiones previas que no están dadas y que por eso estamos en donde estamos.

-¿Y cuál es el rol del Estado?
-En realidad también tenemos una gran ausencia del Estado. Porque si hay una ley que dice que no se les puede vender alcohol a los menores, hay que respetarla. Los controles tienen que existir.
Lo mismo nos pasa con los inhalantes. Si las ferreterías no pueden vender las latas, ¿por qué los chicos se hacen bolsa con los pegamentos? Los inhalantes son más accesibles y en algunos barrios se ven más que en otros. Y los daños son terribles, porque va directamente al cerebro.

-¿Cómo llegan los pacientes al CPA?
-Acá atendemos adictos que vienen acompañados por sus familias, a los que vienen por su propia voluntad y a los que son derivados por los distintos juzgados porque están en conflicto con la ley.

-¿Cómo es el tratamiento?
-La oferta que tenemos es siempre la misma: la atención ambulatoria, más dos talleres específicos y dos de educación física, para que el paciente pueda estar más sostenido. Tratamos de sostener a los pacientes en estos tratamientos, siempre tomando como última instancia a la internación, cuando vemos que ya el paciente está en riesgo para sí o para terceros. Cuando ya no queda más nada y es la única manera para salir de su casa para por lo menos desintoxicarse.

-¿Trabajan en red con otras instituciones?
Nosotros trabajamos articuladamente con los juzgados, con Salud Mental del Hospital, con Emergencias, con los servicios locales y zonales (cuando son menores). Dentro de nuestra red estamos todos conectados.
Pero una de las primeras cosas que nosotros despejamos para el paciente es que esto es un centro de salud, que apunta a su propio bienestar.

-¿Qué relación existe entre la droga y el crecimiento del delito en Junín?
-Muchos de los pacientes delinquen con la droga, no por la droga. Como tenemos pacientes que por ahí delinquen consumidos, tenemos los que no, los que van lúcidos.
Entonces, la droga es uno de los problemas más graves que tenemos a nivel social, pero el delito también va de la mano de otras cosas. No siempre la droga es el desencadenante de los robos.

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