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DOS HERMANAS Y UN MISMO FINAL TRAGICO

“Sandra era un amor, muy familiera y no tenía ningún problema”, dijo la hermana

En medio del desgarrador dolor por el asesinato ocurrido el jueves a la mañana, Soledad Colo eligió a DEMOCRACIA para reclamar que se haga “justicia”. Y expresó: “Estamos destruidos”. Crece la hipótesis del crimen pasional.

Hay heridas que el paso del tiempo no logra sanar jamás, y menos cuando ha pasado solamente un día de un hecho tan doloroso como la pérdida de un ser querido en un crimen.
Es por eso que cuando anochecía, habiendo transcurrido diez horas de haber despedido a su hermana Sandra para siempre, la voz de Soledad Colo era la síntesis de la palabra dolor.
En diálogo exclusivo con DEMOCRACIA, Soledad recordó a la mujer que fue asesinada el jueves a la mañana en el pelotero “Abracadabra”, situado en Alem 388, con las frases que la angustia y la bronca le dejaron hilvanar.
“Qué te puedo decir de mi hermana… Era un ser hermoso, sencillo, de una frescura que no llegué a conocer en mucha gente. Era familiera, amaba a sus sobrinos, a sus padres, a sus hermanos, y no tenía problemas con nadie”, relató Soledad, a través del tubo del teléfono.
“Queremos justicia. Estamos destruidos, casi sin fuerzas, pero no vamos a parar hasta que se sepa quién fue el culpable de este asesinato”, continuó Soledad, antes de agradecer la preocupación de la comunidad y rogar por la fortaleza de sus padres.
Con esas declaraciones, Soledad y toda la familia Colo empezaban a cerrar una jornada que nunca hubieran querido vivir y que tuvo su pico de emotividad a las diez de la mañana, cuando los restos de Sandra fueron trasladados a su última morada, en el cementerio del Oeste.
El acompañamiento de la comunidad fue conmovedor, un adjetivo que queda chico para graficar las sensaciones vividas en los momentos finales del velatorio.

Quidiello: “No se descarta ninguna hipótesis”

Mientras tanto, las 24 horas posteriores al terrible asesinato de Sandra Colo transcurrieron sin grandes novedades, al menos en lo que respecta a la identificación de la persona que terminó con la vida de la mujer el jueves a la mañana, en la cocina del pelotero del barrio Pueblo Nuevo.
Las líneas investigativas son varias, las hipótesis abundan, pero las certezas no.
Esa ecuación se hizo visible con las declaraciones formuladas ayer por el fiscal a cargo de la causa, Angel Quidiello, quien si bien convocó a una conferencia de prensa para comunicar las primeras novedades del caso, no logró despejar las dudas que sobrevuelan al homicidio.
En ese contacto con los medios locales y nacionales, el funcionario judicial reiteró en varias ocasiones que “no se puede descartar” ninguna posibilidad y, más allá de su postura hermética, deslizó algunos datos que por estas horas parecen fundamentales. Uno de ellos es el hecho de que hasta anoche no se haya podido encontrar el teléfono celular de la víctima, un elemento clave que permitiría desentrañar misterios vía control de los mensajes y llamadas recibidos en los últimos días por ella.
Otra de las conclusiones que se desprenden de los dichos de Quidiello es que la pesquisa no transita por un carril sólido que se destaque del resto de los senderos posibles a tomar. “Son varias las hipótesis, la fiscalía no descarta ninguna, ni siquiera la de la venganza. Estamos chequeando un montón de información. Se sigue sosteniendo la carátula porque objetivamente tenemos el faltante de dinero en efectivo, eso no implica que esa calificación pueda mutar el día de mañana. Para mí, hasta ahora las hipótesis son todas iguales”, aseguró el fiscal.
Quidiello –el mismo del caso del médico Arturo Cobas- dijo que según la palabra de los familiares y del patrón de Sandra, ésta no había comunicado preocupaciones ni exhibía un semblante diferente al de siempre en las horas previas al tétrico suceso que terminó con su vida.
“En este momento se están relevando todos los elementos que fueron colectados en el lugar del hecho. Hoy a la mañana [por ayer] he tenido entrevistas con el personal de Policía Científica, de la DDI y estamos en pleno análisis de todos los rastros obtenidos en el sitio donde apareció muerta Sandra”, detalló el máximo responsable de dilucidar lo que ocurrió en el local de calle Alem 388.
Los investigadores no descartan que haya sido más de una persona y señalaron que “hasta que no estén los resultados de las pericias (el plazo depende del tipo de estudio requerido), no se puede saber si hubo intento de defensa por parte de Colo”.
Sobre el papel que habría sido encontrado en la puerta del negocio con la leyenda “enseguida vuelvo”, Quidiello dijo que no podía brindar información.
Sandra Colo tenía 43 años y su cuerpo fue hallado por Juan Colo, su padre, a las 13.30 del jueves, en el interior del salón de juegos infantiles, donde ella era empleada.
La autopsia ubica la posible data del deceso entre las 10 y las 12 horas de ese día, y que el mismo se produjo por asfixia mecánica por estrangulación a lazo. Además se acreditó la existencia de politraumatismos faciales y estallido hepático por aplastamiento.
De las revisiones efectuadas en la escena del homicidio se estableció el faltante de dos sumas de dinero en efectivo -150 y 500 pesos- contenidas en sendas billeteras, pertenecientes al propietario del lugar, quien acreditó la sustracción a través de su testimonio.

Cruce de llamadas y filmaciones

Para la Policía, el hecho de que el homicida se haya llevado el teléfono celular es un indicio de haber querido evitar que se conozca el contenido de los mensajes y el registro de llamadas.
Ante esta situación, los investigadores comenzaron a analizar las llamadas entrantes y salientes registradas durante los últimos días y, para eso, solicitaron los informes a la empresa de telefonía celular.
Tanto familiares como amigos de Colo aseguraron que la mujer no tenía pareja en la actualidad, aunque los detectives de la Policía bonaerense comenzaron a entrevistarse con algunos miembros de su círculo íntimo para intentar establecer cuáles eran las personas que frecuentaba habitualmente.
Por otra parte, un jefe policial aseguró a este diario que analizaban el contenido de una cámara de seguridad que pudo haber captado el momento de la fuga de quien cometió el hecho, por lo que al cierre de esta edición los investigadores buscaban una moto que podría tener relación con el hecho.
El cuerpo de Colo fue hallado por su propio padre a las 13.30, cuando la fue a buscar al pelotero y salón de juegos infantiles ubicado en Alem 388 de Junín, donde la mujer era encargada del turno mañana.
Es que Colo no había ido a la casa en la que vivía con sus padres a almorzar, por lo que comenzaron a llamarla por teléfono y nunca respondió.
Ante esta situación, el padre convocó al dueño del pelotero y juntos fueron al local, donde descubrieron el crimen.
Dos jefes policiales aseguraron que por el momento no hay ningún elemento que lleve a vincular este crimen con el homicidio de la hermana de la víctima, Claudia Colo (25), cometido el 15 de enero de 2000, en una agencia de seguros de Junín.
En aquella oportunidad, la menor de las Colo fue encontrada estrangulada con un cable y dentro de dos bolsas de consorcio depositadas en el interior de dicha agencia en la que ella trabajaba como secretaria.
Por ese hecho, fue condenado tras un juicio oral el analista de sistemas José Luis Correa (46) a la pena de prisión perpetua por el delito de “homicidio calificado críminis causa, en concurso real con robo agravado por el uso de arma y portación ilegal de arma de fuego de uso civil”.
En prisión, el condenado se recibió de abogado y estudia Psicología, pero las salidas transitorias del penal de La Plata de las que gozaba fueron suspendidas el año pasado cuando se constató que no concurría a la facultad como él lo declaraba.

La familia quiere un rol activo en la causa

Por su parte, el abogado patrocinante de la familia Colo, Darío De Ciervo, adelantó a DEMOCRACIA que los padres y hermanos de Sandra harán una presentación formal en Tribunales como particulares damnificados. Ello les permitirá tener un acceso directo a todas las novedades que vayan surgiendo y a tener un rol activo, en el sentido de solicitar pruebas, aporte de datos y otras prerrogativas.
El letrado, que también defendió a los Colo tras el asesinato de Claudia, dijo que a titulo personal no cree que se deba asociar aquel episodio del año 2000 con el ocurrido hace 48 horas. “No al menos hasta que surjan datos que así lo acrediten”, aclaró.

La pista “sentimental”

Anoche trascendió de manera extraoficial que el homicidio de Sandra Colo estaría vinculado a una cuestión pasional y que estaría involucrado en la golpiza y posterior ahorcamiento un trabajador gráfico de nuestra ciudad.
Fuentes del caso le confirmaron a DEMOCRACIA que el fiscal Angel Quidiello, ayer a la tarde, le tomó declaración indagatoria a esta persona, quien habría negado tener relación con la víctima.
Sin embargo, fuentes extraoficiales confiaron a este diario que existen suficientes pruebas de que este sujeto habría mantenido llamados e intercambio de mensajes de texto con la mujer asesinada.
Sin embargo, el fiscal Quidiello remarcó a este diario que no hay una pista firme y que tampoco hay imputados por el caso.

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