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DE LA MANO DE MASTELLONE HNOS.

Argenlac, una marca bien juninense, en vías de comercializarse en el exterior

Mientras la fábrica que la creó continúa cerrada, “lacteo argentino” podría verse en las góndolas comerciales de algún país extranjero.

Desde octubre de 2010, la ex fábrica de lácteos Argenlac, ubicada en Ruta Nacional Nº 7 km 258,4, está cerrada. Pero la marca Argenlac (que significa lácteo argentino), que ha sido comprada por la empresa multinacional Mastellone Hnos, está siendo registrada en varios países del mundo, con posibilidad de ser comercializada.
Según fuentes consultadas por DEMOCRACIA, a la mega empresa argentina, el proceso de registro de la marca Argenlac ha sido iniciado en el exterior, en países europeos y latinoamericanos, y en otros hacia donde se exportan los productos que tiene Mastellone Hnos, comerciante de la reconocida La Serenísima, fábrica que tiene una de sus plantas asentada en Junín.
Vale aclarar que hasta el momento, la marca juninense no está siendo comercializada ni en Argentina ni en el mundo, pero sí está en proceso de registración en distintos países, y no solo para lacteos sino también para otros productos. En Perú, por ejemplo, se la está registrando para carne, pescado, carne de ave y carne de caza; extractos de carne, frutas y verduras, hortalizas y legumbres en conserva, congeladas, secas y cocidas; jaleas, confituras, compotas; huevos, leche y productos lácteos; aceites y grasas comestibles.
“Es muy posible que la marca Argenlac, pueda ser utilizada en un futuro”, aseguraron desde la empresa Mastellone, las fuentes consultadas por DEMOCRACIA.

Trabajadores


Juan Carlos Ferreyra, secretario general de la Seccional Junín de ATILRA, y ex empleado de fábrica Argenlac, en diálogo con este medio, aseguró que varios de los empleados que estaban trabajando hasta octubre del 2010 (poco más de 20 empleados) fueron tomados como tales, incluso reconociéndoles la antigüedad, por parte de Mastellone Hnos. Otros no lo quisieron así, porque prefirieron tomar otros rumbos laborales.
Ferreyra fue trabajador de Argenlac desde 1974 hasta el 2000, cuando obtuvo la licencia gremial al ser delegado de ATILRA. “Yo era trabajador dependiente de la Liga Agrícola, dueña de la fábrica Argenlac. Desde el 2.000 hasta la actualidad tengo esa licencia. En el gremio estoy desde el 1990, aproximadamente, y como secretario general, desde el 2006 hasta ahora”, aclaró.
“Según lo que yo recuerdo, la fábrica llegó a tener hasta 160 empleados, fue en la década del 80, cuando incluso se exportaba queso, hasta dos embarques por semana. Cada embarque era de 20.000 kilos. La fábrica hacía leche, quesos de distintos tipos, mantecas y yogur”, explicó.
Según lo expuesto por Ferreyra, tras el cierre de la fábrica, hubo un conflicto con los empleados, que fue abordado por la comisión directiva de ATILRA. .
“Mastellone compró la marca Argenlac, y se hizo cargo de dar empleo al personal que quedó sin trabajo. Fueron ocupados para trabajar en la planta La Serenísima (dependiente de la empresa Mastellone Hnos.), ya sea como repositores de supermercados o en otros trabajos. Los tomaron con la antigüedad y respetándole la categoría, algunos lograron ser ocupados en puestos de más categoría, incluso”, señaló
Finalmente, al recordar aquella triste historia de la desaparición de una fábrica juninense, dijo: “Hicimos todo lo que pudimos y llegamos a proteger al personal”.

El edificio

De acuerdo a lo manifestado por el ex trabajador y actual secretario general de ATILRA, las instalaciones de la fábrica están cerradas.
“En su momento toda la propiedad era de la Liga Agrícola, hasta 1995, aproximadamente. Luego se habría hecho cargo una sociedad denominada FERSI S.A, en la cual el mayor accionista sería la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que la habría tomado como parte de pago de una deuda que la Liga Agrícola mantenía con el ACA”, apuntó.
“Desde que cerró la fábrica –dijo-, a la marca Argenlac no la he visto más, por lo menos en nuestro país, quizá esté en el exterior, no olvidemos que quiere decir ‘lacteo argentino’”, concluyó.
Por su parte, Miguel Angel Guruceaga, ex directivo de la Liga Agrícola Ganadera Ltda., al ser consultado por DEMOCRACIA, manifestó que la marca fue vendida a Ricardo Warner, quien desde el 2000 hasta el 2010 se dedicó a la elaboración de productos lácteos en el mismo edificio, hasta que cerró y revendió la marca a Mastellone.
“En el ´95 se formó la sociedad FERSI S.A. que se ocupa de los destinos del edificio, que actualmente estaría sin ocupar”, apuntó.

Un piquetero en Argenlac

Juan Carlos Alderete, militante político, conocido por hacer piquetes en nuestro país, por los primeros años del siglo XXI, también trabajó en Argenlac, pero en el depósito que estaba en Buenos Aires.
En un reportaje que le hicieron años atrás, el militante recordó aquel trabajo, uno de los primeros que tuvo en la Capital, cuando llegó de su Salta natal. “Fui delegado de la empresa Argenlac, en el sindicato de Atilra”, recuerda. Y agrega con cierto orgullo: “Fue la primera empresa que reemplazó el envase de vidrio por el sachet de plástico en Argentina”
Tal dato, el del sachet, fue confirmado por el actual dirigente de ATILRA en Junín, Juan Carlos Ferreyra, quien manifestó además que por aquel entonces, se hacían exportaciones de productos de la empresa juninense, de queso, precisamente, como lo señala más arriba en esta misma nota.
Como conclusión, vale decir que queda una esperanza, tras esta historia de una fábrica juninense que ya no está más, pero que ha dejado descendencia, una marca comercial, que quizá más adelante sea reconocida en el extranjero, por algún vecino viajero, o por un ex trabajador de esa misma fábrica, en un estante comercial.

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