None
PROYECTO INTERINSTITUCIONAL

Chicos y abuelos, en la obra “Niños, las brujas no existen”

El público los aplaudió, en una sala que estuvo colmada, el viernes último, en el Teatro de la Ranchería.

Adultos mayores del Taller de Teatro dirigido por Fabiana Petraglia, correspondiente al Pepsam, juntamente con alumnos de la Escuela de Educación Estética, protagonizaron una obra de teatro titulada “Niños, las brujas no existen”, presentada en el Teatro de la Ranchería el viernes último.

Esta puesta en escena se hizo en el marco del proyecto interinstitucional “Para jugar no hay edad”, que llevan adelante el Pepsam y la Escuela de Educación Estética, esta última institución es dirigida por Patricia Ramírez (directora) y Susana Perea (vicedirectora).

La sala del teatro se vio colmada de público, que aplaudió y celebró la buena propuesta de los organizadores.


Más detalles


La Universidad Nacional del Noroeste de la provincia de Buenos Aires (Unnoba) a través del Programa de Educación y Promoción de la Salud de Adultos Mayores (Pepsam), realiza una serie de propuestas dirigidas a la comunidad en general.

El grupo de producción teatral de Pepsam y la Escuela de Educación Estética, con la participación activa de los alumnos de primero y cuarto nivel B del turno tarde, llevaron a cabo un proyecto interinstitucional de producción teatral.

En esta oportunidad trabajaron en forma mancomunada en la preparación del espectáculo “Niños, las brujas no existen”, basado en un cuento de María Inés Falconi.

Para todo público, la obra de teatro incluyó también cuadros musicales, canciones, coreografías y escenografía llenas de colorido. Para llevar adelante la obra se combinó la frescura de la niñez, como así también su aplicación y respeto por los mayores, con la buena onda de los adultos del Pepsam, predispuestos a divertirse y actuar ante un público, que los premió con su aplauso.

Según lo explicado por los directivos, “el propósito de este proyecto interinstitucional fue acercar ambas instituciones que desarrollan un amplio y reconocido rol educativo e inclusivo en nuestra ciudad. Además, durante el proceso y desarrollo del proyecto todos los participantes aprenden unos de otros, se reconocen y vinculan en forma espontánea.

Es una forma de evidenciar y demostrar que cuando hay ganas, no hay edad ni diferencias para aprender, sentirse parte de un grupo, concretar proyectos y disfrutar”.

Vale mencionar que el espectáculo: “Niños, las brujas no existen” contó con el auspicio de la Municipalidad de Junín.

COMENTARIOS