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DESTACADO PSICOLOGO E INVESTIGADOR, ESPECIALISTA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

Osorio: “Hay que alcanzar acuerdos con los hijos y no negociaciones mercantiles”

Antes de brindar una conferencia en el aula magna de la Unnoba, ayer, el profesional concedió una entrevista exclusiva a DEMOCRACIA.

El reconocido psicólogo e investigador especializado en niños y adolescentes Fernando Osorio –es egresado de la UBA- disertó ayer en el aula magna de la Unnoba, en una conferencia titulada “Hijos perturbadores, negativistas y desafiantes” y, antes de dar su ponencia, accedió a una entrevista exclusiva con DEMOCRACIA realizada en el lobby de un hotel de nuestra ciudad.
Allí, el profesional explicó la importancia que tiene alcanzar “acuerdos” con los hijos, y nunca “negociaciones” de tipo mercantil, impulsadas, con todo, desde la sociedad de consumo, según la visión del especialista, que desde hace 22 años trabaja con menores en conflicto con la ley penal y con jóvenes con problemas de conducta y sus familias.
-¿Cuáles son los ejes de esta disertación?
-Son tres: uno tiene que ver con cómo se dirime en la relación con los padres, qué es culpa y qué es responsabilidad; otro tiene que ver con cómo se construye la conducta perturbadora; y en tercer término, qué es lo que hay que hacer para no provocarla, algo que está íntimamente relacionado con desarticular todo lo que tiene que ver con los procesos de negociación mercantilista con los padres, y tratar de llegar a acuerdos de convivencia.
-¿En qué consisten esas diferencias?
-La negociación mercantilista tiende a que sea uno de los dos el que gane la contienda. En general gana el alumno o el hijo. En cambio, el acuerdo implica el compromiso de ambas partes, y ahí ganan los dos. Implica un compromiso en mantener a lo largo del tiempo ese acuerdo, en cambio la negociación es una transacción comercial que empieza y termina con el objeto por el cual se estaba negociando y no implica ningún compromiso, por más que los padres lo vivan como un acuerdo.
-¿De qué edades está hablando?
-De todas las edades. Esto ha traspasado los grupos etarios. Antes, estas discusiones se tenían con los adolescentes, pero ahora la sociedad de consumo ha encontrado en la infancia y en los niños una población cautiva, y entonces hay una exacerbación y un estímulo del consumo, que transforma a los niños y adolescentes en usuarios de bienes y servicios. Esto hace que los padres tengan dificultades, porque el estímulo de los medios de comunicación y la oferta hace que constantemente los chicos estén pidiendo y los padres generando transacciones comerciales respecto de ‘te doy, para que vos hagas’ tal o cual cosa.
-¿Son posibles los acuerdos?
-Sí, son posibles, lo que no quiere decir que sean sencillos de alcanzar. Como padres tenemos que luchar contra un estímulo permanente que tienen los chicos, donde hay una realidad de consumo que les mete en la cabeza que el valor está por lo que se tiene.
-Si se actúa antes ¿es mejor?
-Claro, los niños aprenden de lo que ven y oyen, mucho más que de lo que uno intenta decirles. Entonces, si desde chiquitos les ofrecemos el desarrollo de una conducta mercantilizada, ellos incorporan eso como un aprendizaje y creen que la vida pasa por una eterna negociación. Por el contrario, si uno trabaja desde chiquitos que la negociación se da para determinadas cuestiones, pero que lo que tiene que ocurrir son acuerdos, el acuerdo se transforma en un valor para la vida.

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