Las últimas lluvias trajeron algo de agua a la Laguna.
EVENTOS CLIMÁTICOS

Alertan sobre el impacto del abrupto paso de El Niño al fenómeno de La Niña

Aseguran que en la actualidad los dos fenómenos climáticos se están superponiendo con un acortamiento del período neutro. Democracia consultó a Alejandro Signorelli, jefe de INTA Junín sobre lo que se espera en la Región. Sobre el aumento de vientos, resaltó que corresponde a muchos factores.

El fenómeno de El Niño podría persistir hasta mayo, según alertó la Organización Meteorológica Mundial (OMM) pero será crucial el cambio y el impacto con la llegada de La Niña ya que aseguran que ambos fenómenos se están superponiendo.

Cabe destacar que la presencia de El Niño intensificó las precipitaciones, que fueron por encima de lo normal, en el Noreste de la Argentina y Sur de Brasil.

Tal y como se había informado a través del Servicio Meteorológico Nacional se cumplieron en marzo y abril lluvias normales o superiores a lo normal en el norte bonaerense, tal es esta zona, en el este de Santa Fe, Chaco y Formosa, y en las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Algo que podría continuar en mayo.

No obstante ello, El Niño está ahora en su fase final, para dar paso a La Niña, y eso podría darse de manera abrupta.

Democracia consultó a Alejandro Signorelli, jefe de INTA Junín sobre lo que se espera en los próximos meses y el impacto de los fenómenos en la Región.

 

Períodos extendidos

Signorelli explicó sobre los fenómenos que “pasamos de fase una Niño donde el Océano Pacífico a nivel ecuatorial tiene una temperatura por encima de lo normal, en 1° o 2° grados, que genera mayores condiciones de precipitación en varios lugares en el mundo pero principalmente en Argentina, en el Litoral y Región Pampeana”.

Lo lógico es que entre La Niña y El Niño, se de una fase neutra pero según Signorelli puede que se acorten los plazos.

“Cuando el Pacífico en promedio está normal, es la famosa fase neutra, pero cuando está más frío de lo normal, en 1° o 2° grados, estamos en La Niña, que genera lo opuesto, es decir la sequía, como tuvimos en 2022, 2021”, indicó.

“Generalmente es una transición de El Niño a neutro y de neutro a La Niña y así sucesivamente. Últimamente vemos que se sostiene un poco más, como tuvimos El Niño, en 2016, 2017 y 2018, pasamos a un neutro en 2019 y tuvimos una Niña por tres años seguidos que fue la sequía tan extrema que provocó tanto impacto en toda la cuenca hidrográfica de nuestra región, y que lo vemos con el ejemplo de la laguna de Gómez”.

Según Signorelli, “el pronóstico es que todavía estamos en una situación Niño y se espera que pasemos rápidamente entre el invierno y la primavera a una situación Niña. Puede ser algo abrupto, porque en general suele ser un año neutro y que luego pase a Niña pero los pronósticos, que son en realidad modelos probabilísticos, están dando que para el trimestre de septiembre, octubre y noviembre tengamos un 80% de probabilidad de ocurrencia del fenómeno Niña”.

 

Eventos climáticos intensos

Consultado sobre los últimos eventos climáticos con fuertes vientos que azotaron la zona, el Jefe del INTA señaló “hace rato que venimos observando fenómenos de mayor intensidad de vientos, meses con más viento cuando antes tal vez era agosto”. 

“Estamos viendo un aumento de la ocurrencia de vientos intensos y eso se da en la ciudad, con techos que se vuelan, árboles. Eso está sucediendo, aunque no se sabe bien si está vinculado al fenómeno Niño o Niña”, explicó y agregó que “hay tantas cuestiones a ver, como el cambio climático, cuestiones que tienen que ver con el Amazonas, son múltiples factores”.

De momento, “el pronóstico ahora dice que va a seguir El Niño. Esperamos que llueva normal, o un poquito por encima de lo normal. Ya igualmente entramos en un final de otoño y principio de invierno, donde nuestra región registra menores precipitaciones”, advirtió. 

“Ya en julio o agosto ahí si empezamos con mayores ocurrencias de vientos a nivel estadísticos. Y veremos cómo evoluciona El Niño y La Niña”, cerró.

 

Panorama en la Laguna de Gómez

Si bien hubo precipitaciones, y se percibe el ingreso de agua, no resulta suficiente para abastecer a la Laguna. 

En otras entrevistas, Signorelli explicó que “la laguna forma parte de lo que es la cuenca superior del Salado, y hasta que no se llene bien la cuenca de los canales que la abastecen, no van a traer agua. Principalmente todo lo que viene de la Mar Chiquita de General Arenales”. 

Según señaló Signorelli en su oportunidad, “las lluvias locales suman pero son pocos milímetros que enseguida se evaporan. Tienen que haber lluvias locales y lluvia en toda la cuenca para que drene agua”. Sobre los plazos para que la Laguna recupere su caudal aseguró que “es incierto el plazo de recuperación. Tuvimos tres o cuatro años muy secos que generaron un impacto y que no sabemos realmente desde lo económico, desde la biodiversidad. Son muchas cosas que impactan negativamente”.

 

Niño “débil”

De acuerdo al reporte de abril del SMN, “Las anomalías de temperatura del agua del mar (TSM) en el océano Pacífico ecuatorial son consistentes con una fase Niño débil”. 

“Las TSM mantienen el calentamiento entre 170°E y 100°O, pero de menor magnitud que en los meses previos. Los vientos alisios en el océano Pacífico ecuatorial mostraron mayor variabilidad durante marzo y el Índice de Oscilación del Sur se debilitó, quedando con valores cercanos a condiciones neutrales”.

De acuerdo a los modelos dinámicos y estadísticos, “en promedio, en el trimestre abril-mayo-junio 2024 (AMJ), hay 83% de probabilidad de que las condiciones sean neutrales, con lo cual se espera que este trimestre sea de transición”.

 

Temporada de huracanes

Si bien la región aún se recupera del impacto del fenómeno El Niño, ya se prepara para La Niña, que podría presentarse en los próximos meses con oscilaciones en los patrones de lluvias y sequías y una temporada fuerte de huracanes, según alertaron los especialistas en un panel organizado por la oficina regional de la FAO, en Santiago de Chile.

En la charla llamada "Preparándonos para La Niña, avances y desafíos para medir su impacto en sistemas agroalimentarios", los expertos coincidieron en que las épocas de transición entre los dos fenómenos que se daban en otras décadas ya no se están produciendo y eso recorta los tiempos para que las comunidades afectadas se recuperen y se preparen.

"Lo vimos hace un año, salimos de una Niña y en marzo ya teníamos unas señales de Niño. Ahora estamos nuevamente en marzo y abril con señales de Niña. No nos hemos podido recuperar del impacto del fenómeno y pasamos al opuesto rápidamente", dijo Yolanda González, directora del Centro Internacional de Investigación para el Fenómeno El Niño (CIIFEN). La especialista señaló que con un planeta cálido y con anomalías en la temperatura tanto del océano como en la atmósfera, estamos recibiendo el cambio a "neutralidad y la preparación de la Niña con un planeta muy anómalo en temperaturas".