MARKETING APLICADO

ES-CULTURA

Juan Bautista Blanc Planificador de Marketing y Comunicacion juanbautistablanc@hotmail.com Sobre el sedimento social como materia prima.

Caminar, sentarse a tomar un café o tan sólo pasear en auto por Roque Saenz Peña es una experiencia no apta para desatentos. El fascinante dibujo social que nos devuelve el centro de la ciudad conforma un paisaje plagado de cierto “eclecticismo comercial”. 

De pronto, el famoso Renault 4 que conduce Nini pasa fugazmente como una cebra en medio de la selva despertando las primeras conclusiones. Es que, desde hace algún tiempo, su presencia se mezcla entre nosotros conformando quizá una marca registrada de nuestras calles. 

La mirada se vuelve hacia otro sector y la imagen posterizada de un famoso conductor de tv propone con picardía el mejor regalo en un extendido “mes de la madre”. Un poco más allá aparece, corporizado en una gigantografía, el profesor Elmet Brown de la saga “Volver al futuro”, quien nos garantiza que en “tal” casa de electrodomésticos encontraremos lo último en tecnología. 

Una promotora ofrece sus bondades y encantos en nombre de la fiesta del fiambre casero en Agustín Roca; al mismo tiempo desde las casas de cotillón se promociona la tan esperada, por ellos, fiesta de Halloween. 

Desde la Avenida San Martín hasta Arias y un poco más allá, Roque Saenz Peña dibuja trazos locales, nacionales e internacionales en el medio de una ciudad que expresa ciertos mestizajes culturales.  

Mientras tanto, los personajes de una casa de empanadas interfieren el paso de los peatones; al terminar su trabajo se suben a una moto y sin quitarse el disfraz salen a los gritos por el centro como en un gesto que le aporta idiosincrasia local a la marca capitalina. 

En medio de tanto eclecticismo,  los profesionales de la comunicación debemos agudizar nuestros sentidos y trabajar como escultores. Se trata de identificar la singularidad cultural del segmento de consumidores al que nos dirigimos y así despojar a la materia de lo que no le es funcional hasta lograr la figura buscada. 

Por todo esto,  antes de tomar el cincel y el martillo tenemos que definir que queremos transmitir.  

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