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GENERACION NI-NI

Existen en nuestra ciudad unos 4.500 jóvenes que no estudian ni trabajan

En el país ya superan los 700 mil, según un informe difundido recientemente por la Sociedad de Estudios Laborales (SEL).

La generación “ni-ni”, los jóvenes que no trabajan ni estudian, ya superan los 700 mil en la Argentina, según un informe difundido recientemente por la Sociedad de Estudios Laborales (SEL) y en Junín el número de chicos en esta situación ascendería a 4.500, según indicaron a este diario fuentes del Ministerio de Desarrollo Social. 

Sin embargo, desde esta cartera nacional aclararon que son chicos que están buscando trabajo y representan alrededor de un diez por ciento del total de desempleados que hay en nuestra ciudad.  


Calificación


Un punto que siempre trae controversia es el que tiene que ver con la escasez de trabajo calificado. En este sentido, el secretario de la Producción del Gobierno local, Oscar Palma, admitió que “faltan empleados calificados”, pero advirtió que no es algo generalizado sino que se trata de puestos específicos. 

“Esto tiene que ver con el desarrollo tecnológico -analizó-, por ejemplo, el Colegio Industrial durante diez años frenó su calidad educativa y desde hace cuatro la está recuperando. Esos frutos los veremos en unos años, pero antes había una disociación entre las necesidades de las empresas y las industrias y el nivel educativo con el que egresaban los estudiantes de la escuela técnica”.


En todo el país


La consultora consideró “llamativo y preocupante” que esta situación se dé pese “al crecimiento de la economía, la mejora en el mercado de trabajo y el significativo esfuerzo en el presupuesto educativo”. 

El trabajo consignó, además, que una de cada tres personas del sector más pobre de la sociedad no encuentra inserción laboral.

En el 25 por ciento de la población económicamente activa de menor ingreso per cápita, el desempleo supera el 17%, el doble que el promedio, a lo que hay que agregar otro 15% que tiene trabajo en forma intermitente (changas).

Estas personas rotan entre ocupaciones informales de corta duración (menos de tres meses) con episodios recurrentes de desocupación. 

El trabajo alerta que en la base de la sociedad todavía está muy extendida una “precariedad laboral extrema”. 


Violencia urbana


El informe advierte que “la situación de los jóvenes sin estudio y sin trabajo es un “problema creciente” desde mediados de los 90, y a la vez “una base principal de la violencia urbana”. 

Asimismo precisó que “hay unos 700 mil jóvenes en el segmento de 15 a 24 años que no estudian ni trabajan, 150 mil más que a la salida de la crisis en 2003”. 

“Prácticamente la totalidad de este aumento se produjo a partir del segundo semestre de 2007”, indicó el estudio. 

“Estos constituyen un caso extremo de exclusión, y probablemente como consecuencia de ello, una base principal de la violencia urbana”, planteó. 

“La proporción de jóvenes de 15-24 años en esta situación no ha cesado de crecer. En 2003, era de algo menos de 8 por ciento y ahora es de casi 10 por ciento”, señaló SEL.

Explicó que el problema es “especialmente serio en los sectores de menores ingresos”. 

SEL Consultores buscó explicar este complejo panorama que “posiblemente tiene que ver con su bajo capital humano”, dado que la mayoría son desertores tempranos del sistema educativo, lo cual “les dificulta competir en el mercado laboral”. 

También consideró que, en un escenario de más corto plazo, puede estar vinculado “con el aumento de las disparidades salariales, ya no sólo entre los empleos de buena calidad y los empleos informales a los que con ese déficit competitivo quedan casi siempre restringidos, sino con las alternativas de ingresos fuera del mercado, incluyendo a veces las no legales”. 

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