El kilo de asado subió de $700 a $1000; la nalga trepó a $1200, y el lomo a $1400.
El kilo de asado subió de $700 a $1000; la nalga trepó a $1200, y el lomo a $1400.
INCREMENTÓ UN 25%

La carne también vuela: ya se vende a más de $1000 el kilogramo en Junín

El Gobierno busca alternativas para bajar los valores, pero no existe uniformidad de criterio entre los funcionarios. “La inflación contenida y la menor oferta estacional hizo que subiera el precio”, afirmó el consignatario de hacienda Gastón Paz.

Con un incremento del 25% con respecto a la semana anterior, el precio de la carne superó los mil pesos el kilo en algunas carnicerías de Junín, mientras el Gobierno sigue analizando cómo estabilizarlo. 

Un repaso de los cortes más demandados permitió constatar que la carrera inflacionaria no se detiene. El kilo de asado subió de $700 a $1000; la nalga trepó a $1200, y el lomo a $1400 en algunos mostradores.

Al respecto, el consignatario de hacienda Gastón Paz explicó que existen cuestiones coyunturales: “Desde mayo, el Gobierno nacional puso cupos a la exportación y en cierta medida se empezaron a hacer acuerdos con los supermercados para tratar de mantener el precio en principio hasta las elecciones”.

Entre las causa del aumento, destacó: “De mayo hasta hace unos días, la carne había subido un 0,4% y la hacienda bajó un 3 por ciento, tiempo en el que hubo una inflación del 15 por ciento. Corrió la inflación, no hubo suba de precios y estos últimos meses se empezó a consumir más carne, lo que generó una pequeña mayor demanda y en esta altura del año hay menos oferta”, sostuvo.

“Hay que agregar que hay una merma de la faena durante el año, con lo cual la oferta es menor”, destacó. Y continuó: “La inflación contenida y la menor oferta estacional de lo que consume el argentino hizo que subiera el precio”. 

Y agregó que “la exportación en los últimos cuatro años subió de carne que el argentino no consume (vaca de conserva), lo que implica un 80 por ciento con destino al sudeste asiático”. 

“El otro 20 por ciento es de cortes de alto valor, que se premian por calidad de novillo pesado que tampoco Argentina es muy consumidora. Esto se exporta a Europa, Estados Unidos o Israel”, informó.

En efecto, Paz apuntó que “del total de lo producido en la Argentina, se exporta el 25 por ciento y el 75 queda en el consumo interno que termina de engordar en feedlot, que demora entre 90 y 120 días entre marzo y julio, cuando hay una oferta importante. De ahí para adelante empieza a bajar la oferta”.

A esto hay que sumarle que “hay una olla a presión de una inflación que corrió un 15 por ciento y la carne que quedó un 3 por ciento por detrás”, apuntó.

Además, “hay que agregar todos los eslabones de la cadena como el transportista, frigorífico, carnicero y supermercado que le suben los costos y le agregan un poco más de margen”, subrayó.

En relación al mercado del miércoles, el consignatario Ignacio Moronell indicó a este diario que “los novillos se colocaron con la baja del uno por ciento. En relación al consumo local se manejó con una caída del uno por ciento, la vaquillona con 3 por ciento y las vacas de corte carniceras y gordas estuvieron un poco más trabajosas”.

Aumentar las retenciones
Mientras el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, sería partidario de subir las retenciones a las exportaciones de carne, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, habló sobre la posibilidad de eliminar las restricciones a las exportaciones a fin de año.
En tanto, la vocera presidencial, Gabriela Cerruti, dijo que la suba de los derechos de exportación "no es un tema sobre el que se esté charlando ahora".

A mediados de año, frente a un escenario de fuerte suba de precios, se fijaron cupos a la exportación que permitieron atenuar los valores por algunos meses. Pero en las últimas semanas volvió a sentirse la falta de oferta, mientras los precios de la hacienda suben en Liniers.

Además de aumentar las retenciones, Feletti mencionó la posibilidad de crear un fideicomiso como el que tiene el sector aceitero. Mediante ese fondo las empresas exportadoras subsidian el precio en el mercado interno.

Por su parte, el presidente de Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), Miguel Schiariti, rechazó la posibilidad de implementar un fideicomiso para bajar los precios.

"¿A quién le darán los fondos? ¿A los 220 mil productores, a los 4 mil matarifes e industriales, a los 50 mil carniceros o los 45 millones de compradores finales?", se preguntó.

El Gobierno promete medidas
El Gobierno consideró que el aumento de los precios de la carne es un tema "primordial" para resolver y garantizó que pronto "habrá novedades" sobre cómo hará para frenarlo. Así lo señaló Cerruti, en su habitual conferencia de prensa semanal en la Casa Rosada.

"Están poniendo todas las alternativas en la mesa en un tema de mucha consulta. Va a haber novedades próximamente", enfatizó la funcionaria. A la vez, explicó que se trata de "un tema complejo que tiene que ver con los precios en el mundo, que sabemos que han escalado. Es un tema central aquí, ya que las familias argentinas consumen mucha carne".

"Por eso, vamos a avanzar con el precio de la carne. Se está trabajando con mucha armonía, viendo todas las alternativas sobre la mesa, en un clima de mucho trabajo y consulta con el sector agrario y agroindustrial", resaltó. 

Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, afirmó: "Estamos trabajando con mucha preocupación para poder resolver el problema del aumento del precio de la carne; estamos conversando diferentes alternativas, es un tema complejo".

En declaraciones a la prensa, Kulfas dijo que "queremos garantizar que la producción siga subiendo, porque si no sube vamos a tener más dificultades; tenemos que garantizar un buen negocio exportador, pero por sobre todo que esté la carne a buen precio en la mesa de los argentinos".

"Estamos analizando las medidas junto con todo el gabinete económico, con el jefe de Gabinete (Juan Manzur) y el Presidente (Alberto Fernández), está el ministro (de Agricultura) Julián Domínguez que asumió hace poco, hay que darle tiempo para que el termine su análisis", agregó.

Los precios “no están al alcance”
Por caso, el presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de Capital Federal, Alberto Williams, dijo que los precios "no están al alcance del poder adquisitivo de la gente".

En algunas carnicerías de Capital Federal se llega a pedir más de $1000 por kilo de asado, con lo que es muy posible que el consumo se empiece a resentir con fuerza, consideró Williams. La suba se produce en medio de diferencias dentro del Gobierno acerca de cómo hacer para contenerla.

A mediados de año, ante la suba de precios, el Poder Ejecutivo fijó cupos a la exportación, que permitieron atenuar los valores por algunos meses. Pero en las últimas semanas volvió a sentirse la falta de oferta, lo cual provocó el incremento en el valor de la hacienda en el Mercado de Liniers.

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