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DESPUES DE LA ULTIMA LLUVIA

El drama de las inundaciones, al Concejo

Las autoridades deberán informar si se realizaron las tareas de limpieza de sumideros y la desobturación de los desagües pluviales.

Luego de los anegamientos producidos tras la última lluvia caída en la ciudad, el Concejo Deliberante tratará hoy, a partir de las 12, dos proyectos de ordenanza referidos a la limpieza de sumideros y a la desobturación de los desagües pluviales.
Por medio del primero, se solicita a las autoridades que informen si dichas tareas fueron realizadas en la ciudad, mientras que a través del segundo, se les pide su realización en el área de la Plaza Sarmiento.

Barrios bajo agua

El pasado 29 de abril, varios barrios juninenses se vieron afectados por la lluvia y la falta de previsión respecto de su desagüe.
Tal es así que en Capilla de Loreto, los vecinos debieron hacer malabares para transitar por sus calles, debiendo hacer frente a una acumulación de barro casi imposible de esquivar.
En esa oportunidad, el secretario de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad, Agustín Pinedo, le dijo a DEMOCRACIA que el problema es ocasionado por las cañerías, las cuales “no dan abasto” para absorber la cantidad de agua caída sobre la ciudad. En esta línea, el funcionario reconoció: “A veces los caños tienen un diámetro menor que el necesario para absorber toda el agua”.
En relación a los trabajos de limpieza, el arquitecto afirmó: “Las bocas de tormenta las limpiamos hasta donde podemos. Limpiamos las bocas, pero no podemos limpiar los caños, porque para eso se requiere un equipo especial que se está por comprar. Se trata de una maquinaria cara, que cuesta más de un millón de pesos. Por el momento, lo que hacemos es contratar un camión de 9 de Julio, pero es costoso. Por eso queremos tener uno propio”.

La culpa es del chancho

Lejos de asumir alguna responsabilidad al respecto, Pinedo aseguró que los desagües pluviales son competencia de la Provincia y que el Municipio “no tiene ingerencia sobre este tema”.
Al mismo tiempo, culpó a los vecinos por el estado de las bocas de tormenta. En este sentido, afirmó: “Convengamos que la gente tira cualquier cosa. Si vas a la comisaría de Belgrano, vas a ver botellas tiradas en la boca de tormenta. Creo que se necesitan 50 años de educación para cambiar a una persona de 50 años que tira una botella. Este es un problema que no tiene solución, porque para limpiar bien deberíamos tener cuatro turnos de limpieza, algo que es imposible”.

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