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ECONOMIA

Los países desarrollados se estancan, mientras progresan los emergentes

La reunión semestral del FMI despejó claramente algunos interrogantes. El organismo confía menos en las grandes economías que en las potencias en desarrollo.

Para el Fondo Monetario, la situación internacional está muy clara. De acuerdo a los datos difundidos esta semana, los países avanzados crecerán en 2011 tan sólo un 2%. De esta forma no percibe una posible mejoría respecto a la evaluación hecha en el mes de enero.
En contraste, muchos de los países emergentes y en desarrollo muestran crecimientos robustos de sus respectivos PBI, superando el 7% durante 2010 -China, India y Brasil-.
Además, en la mayoría de ellos se verifican incrementos con respecto a las proyecciones anteriores. Por otro lado, las tasas de desempleo muestran incrementos para países como Argentina, Paraguay y Uruguay, que en el argentino se estima en un 9% para este año, disminuyendo sin embargo para el próximo año al 8,5%.
Los países que mejoran sus resultados con respecto a las anteriores proyecciones son Brasil, Ecuador y Colombia siendo este último el de mayor tasa de desocupación de la región. Una de las mayores preocupaciones en materia de desempleo es que este afecta principalmente a los jóvenes.
Otro problema que atraviesan muchas de estas economías son los incrementos en los precios de los alimentos que generan consecuencias sociales indeseadas.

MEJORA


Las proyecciones sobre el PBI de las economías avanzadas mejoran levemente para el año 2012, esperándose para entonces una variación positiva del 2,6% -un 0,1% mayor que en el último informe-. Sin embargo para el corriente año disminuyen en la misma cuantía, siendo las expectativas de crecimiento 2011 del 2,4%.
Tanto Estados Unidos como la Unión Europea ven caer las expectativas de crecimiento del PBI para el corriente año e incrementarse las del próximo. De los países componentes de la UE los que estarían mejorando sus resultados en ambos años son Alemania y España. Es interesante destacar el caso español, ya que siendo uno de los países de la unión más afectados por la crisis, muestra en esta oportunidad una superación de sus expectativas. Salvo estos dos países, con principal relevancia del primero, los demás se mostraron débiles tras las presiones financieras y las caídas observadas en los precios de las viviendas.
También se modifican positivamente las proyecciones para Reino Unido y Canadá. Por su parte, las de Japón para este año disminuyen en un 0,2% como consecuencia del terremoto sufrido en el pasado marzo. De acuerdo con estos datos, se espera que la catástrofe esté superada para el próximo año, ya que para el mismo se superan las proyecciones anteriores.
A pesar de estas mejoras en las expectativas, lo cierto es que los niveles de crecimiento de las economías avanzadas son modestos -alcanzando sólo el 3% en 2010- y el desempleo se incrementó fuertemente en los últimos años. Dentro de la UE cabe destacar que de los PIGS, el único que ve caer sus expectativas sobre el nivel de desempleo es España, el país de la región con las mayores tasas -en torno al 20% de la población económicamente activa-, según estima la Comisión Europea que preside Herman Van Rompuy.
Se espera una disminución del comercio internacional con respecto al año pasado, sin embargo en el 2012 se recuperaría esta caída aún sin alcanzar los valores del 2010. Más allá de esto, al comparar con las proyecciones de enero, vemos incrementarse las expectativas sobre los flujos de comercio exterior.
Se proyecta que tanto los países avanzados como los emergentes o en desarrollo vean disminuir sus flujos de comercio con respecto al año 2010. Sin embargo las expectativas mejoran salvo para las exportaciones de las economías emergentes.

RECLAMO

Pero la nueva reunión del Fondo también dejó de manifiesto que las nuevas potencias económicas emergentes necesitan cada vez menos de Occidente.
El jueves, China fue anfitriona de la tercera cumbre del llamado grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), justo estas y otras están impulsando el crecimiento global.
Se han convertido en el motor del crecimiento mundial. En los últimos meses, su poder económico ha ido en paralelo con el crecimiento de su influencia política. Estas naciones forman parte del G-20, el grupo de las 20 mayores economías del mundo.
Lo cierto es que ya se especula con que el “BRICS superará al G7 en dos décadas ya que se recuperaron rápidamente de la crisis financiera global de 2008, demostrando que no eran tan vulnerables a una caída en Estados Unidos y Europa.
En vista de los problemas económicos que sigue enfrentando el mundo desarrollado, estas naciones están dirigiéndose en busca de negocios a sus contrapartes del BRICS y a otras economías emergentes más pequeñas.
Por ejemplo, tradicionalmente Brasil ha exportado materias primas y minerales a Estados Unidos y Europa, pero la demanda china está cambiando la ecuación para la agricultura brasileña. En particular, la industria de la soja ha mostrado un rápido crecimiento para satisfacer la demanda de la población china.
El año pasado el país asiatico desplazó a Estados Unidos como el principal socio comercial de Brasil, con 56.000 millones de dólares en intercambio bilateral.
“China ha sido muy pragmática en vincularse con Africa y América Latina para asegurar fuentes de recursos y al mismo tiempo crear mercados para sus propias exportaciones”, destacan algunos economistas.
Pero más allá de las materias primas, Brasil ha encontrado un mercado en China para algunos de sus productos manufacturados. Esta semana la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, firmó un acuerdo para que Embraer, el tercer mayor fabricante de aviones del mundo, venda a aerolíneas chinas, aprovechándose de la rápida expansión del mercado aéreo del gigante asiático.
Por el lado de Rusia, es el mayor productor mundial de muchas materias primas, si bien China puede ser el mayor consumidor del mundo. Sin embargo, el destino de esas exportaciones ha cambiado dramáticamente en los últimos 10 años. El comercio con Asia se ha incrementado a expensas de los negocios con Estados Unidos y los antiguos países de la Unión Soviética, al punto que China es ahora el mayor socio comercial de Rusia, por delante de Alemania.
En el caso de la India es líder global como proveedor de servicios, al punto que prácticamente inventó la industria del outsourcing. A diferencia de Rusia o Brasil, que han edificado sus economías sobre la base de la exportación de materias primas, India se ha centrado en el desarrollo de su gente. Pero no ha podido convertirse en un productor industrial en masa como los otros países BRICS, y como resultado todavía importa muchos productos manufacturados desde China.
Esto significa que aunque China es el mayor socio comercial de India, los indios acumulan un importante déficit comercial con los chinos.
Por último, China se ha reinventado a sí misma y ahora es una productora masiva de la alta tecnología, incluyendo semiconductores y paneles solares. Todavía sigue siendo un inmenso productor en industrias de bajo costo y alto valor, como ropas y textiles.
El año pasado ganó contratos para construir trenes de alta velocidad en varias partes del mundo, después de convertirse en líder global de la industria. Ahora es sede del tren más rápido del mundo.

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