RADIOGRAFÍA DE LA PANDEMIA

Covid-19: Junín es la séptima ciudad del interior bonaerense con más casos

Por fuera del AMBA, hay seis localidades más comprometidas. Inclusive, algunas más populosas tienen menos contagios. Entre los quince distritos más poblados, el nuestro está cuarto en sus índices de casos y de fallecimientos cada cien mil habitantes. El índice de letalidad aquí es del 2,6%. Afirman que todavía no se llegó a una meseta en el interior provincial.

Después de semanas de observación sobre lo que está generando la pandemia del Covid-19 en el AMBA, ya hace unos cuantos días que las miradas también se empezaron a correr hacia el interior de la provincia de Buenos Aires. Esto no es porque la situación esté controlada en la Capital y el Conurbano, sino que al escenario que allí se produce ahora se le agrega el resto del país. Es que los contagios van avanzando “como una mancha de aceite”, según lo que grafican los especialistas.
En ese marco, hay que decir que entre las 95 ciudades que conforman el interior bonaerense, Junín es la séptima con mayor cantidad de casos positivos.
Así se desprende de un trabajo realizado por este medio, en que se comparó lo sucedido en el último mes en las quince localidades bonaerenses más pobladas (por fuera de AMBA). Allí se advierte que, a mediados de agosto, apenas tres de esos distritos tenían menos positivos que Junín, pero 35 días más tarde, nuestra ciudad ya había llegado al sexto lugar de ese hipotético ranking, en el que General Pueyrredón (partido que incluye a Mar del Plata), Bahía Blanca, San Nicolás, Mercedes y Olavarría la superan en ese ítem. También Bragado, que no está en el listado aquí analizado por ser una ciudad más chica, tiene más infectados que Junín, con 921 contagios.
Con 767 confirmados hasta ayer, en el acumulado de casos, Junín supera incluso a otras jurisdicciones más populosas como Tandil (tiene 600), Pergamino (652) o Necochea (138).

Otros índices
La medición y comparación de otras estadísticas permiten tener un panorama sobre la realidad de la ciudad en un marco general de aumento de casos en una gran parte del interior bonaerense.
Una de los que más se mira por estos días es la curva de aumento de contagios. Ahora bien: la relevancia en el número de casos está directamente relacionada con la población de una jurisdicción, por eso se miden los contagios cada cien mil habitantes.
En ese rubro, Junín tiene un promedio de 849 cada 100 mil habitantes, menos que los 1525 de Mercedes, los 1461 de Mar del Plata y los 1203 de San Pedro, pero más que los de Chivilcoy, Bahía Blanca, Olavarría, Azul, San Nicolás, Pergamino, Tandil, Chacabuco, Necochea, Tres Arroyos y el Municipio de La Costa.
En cuanto a la media de fallecimientos cada cien mil habitantes, el índice de Junín es de 22,1, con lo que también está cuarta entre las localidades más pobladas de la Provincia, solo superada por San Pedro, Mercedes y General Pueyrredón.
Hay que recordar que, hasta ayer, las cifras oficiales marcaban que en nuestra ciudad fallecieron veinte personas por Covid, 19 de ellas en el transcurso de septiembre, lo que da un promedio de un deceso diario durante el presente mes.
Otra medición a destacar es el índice de letalidad, es decir, la cantidad de muertes en base al número de infectados. Por ejemplo: el Partido de La Costa tiene cuatro fallecidos y General Pueyrredón 141, sin embargo, la tasa de este último es menor porque se basa en casi nueve mil contagios, mientras que en La Costa son solo 65 los positivos.
En Junín, entonces, ese índice es de 2,6%, un poco por encima del promedio provincial, que es del 2%. Hay otros distritos que tienen una tasa más alta, como el mencionado Municipio de La Costa, San Pedro (28 decesos en sus 713 casos), San Nicolás (32 en 1028), Necochea (4 en 138) y Chivilcoy (14 en 510).

“Era esperable”
Lo que está sucediendo con el avance de casos en el interior de la Provincia “era esperable”, según lo que explica la doctora Elisa Estenssoro, jefa del Servicio de Terapia Intensiva del Hospital San Martín de La Plata. “Estamos en una pandemia y casi todas las localidades van a ser, de alguna forma, infectadas -agrega-, es como una mancha de aceite que comenzó en CABA, que se fue extendiendo primero por los distintos anillos del Conurbano, hasta llegar a la Provincia y el resto del país, es decir que esto era previsible”.
Estenssoro, que también forma parte del equipo de asesoramiento del gobernador Axel Kicillof, considera que “quizás demoró en llegar por la implementación de la cuarentena que hizo que el ritmo de infección se lentificara”. Como contra partida, el aislamiento también “generó una falsa sensación de seguridad en el interior”, lo que provocó que “se relajaran algunos cuidados”.
La médica, con más de veinte años como responsable del área crítica del Hospital San Martín, destaca que la cuarentena permitió mejorar el sistema de Salud, aumentando las camas de Terapia Intensiva y los nombramientos, “que fueron insuficientes, no porque no hubiese voluntad de incorporar personal capacitado, sino porque no hay tantos profesionales en cuidados intensivos”.
Y en relación a la Terapia Intensiva, explica que en algunos sectores se está en una ocupación de entre el 80 y el 90 por ciento en las camas Covid, pero subraya que, más allá de eso, “no ha habido colapso en la provincia de Buenos Aires: sí hubo situaciones de altísima ocupación, pero hasta ahora no se llegó al ‘infierno tan temido’ de quedarnos sin camas”.
Asimismo, destaca que la tasa de letalidad en nuestro país “es de las más bajas de América Latina y del mundo, lo mismo que el índice de muertos por habitantes”.


Estenssoro observa que hay un amesetamiento en CABA y el Conurbano, “pero con una meseta elevada que no termina de bajar”. Tal como grafica el sanitarista Mario Rovere, “esta meseta parece la Puna o el altiplano boliviano, por lo elevada y porque parece que no tiene fin”.
Distinta es la situación en el resto de la Provincia, dice Estenssoro: “En el interior todavía no llegó a amesetarse y tenemos que tratar de bajar el número de casos”.
Para frenar los contagios, la receta que propone Estenssoro es lo dicho y repetido desde el inicio de la cuarentena. “Que la comunidad se responsabilice por el cuidado personal, que en pandemia implica también el cuidado del otro”, señala, para luego profundizar: “La sociedad debe concientizarse y cumplir con la utilización correcta del barbijo, con el lavado de manos, con el mantenimiento de la distancia entre las personas y, por supuesto, evitando las reuniones. Incluso al aire libre, porque por más que disminuyan los casos, también los hay, entonces hay que limitarlas si no es necesario. Uno ve con temor esos parques llenos de personas que no están a dos metros entre sí, a veces sin barbijo y compartiendo mates o bebidas. Eso genera mucho contagio”.

“Similar al interior del país”
Desde hace varias semanas, el senador provincial por el Partido Justicialista en Corrientes Martín Barrionuevo es tendencia en las redes sociales por los gráficos y tablas que publica a diario para informar sobre el avance de la pandemia en el país.
En diálogo con Democracia, el legislador correntino analiza que “por un lado está la situación del Gran Buenos Aires, con valores altísimos de casos, estables e, incluso, tendientes levemente a una reducción” y por el otro, lo que sucede en el interior provincial, “que se comporta bastante similar al interior del país”.
Barrionuevo advierte que hay en territorio bonaerense “una tasa de crecimiento importante, de aproximadamente un 20% más de casos en los últimos siete días respecto de la semana anterior”, con problemas más graves en Mar del Plata, a la que ve “muy complicada y con mucha diferencia”.
Además, entre las diferentes realidades observa que “en Junín, en los últimos siete días hay más de 200 casos, lo cual es preocupante, pero se ve que la dinámica de los últimos días no es tan negativa”.


Es que en la última semana (del 12 al 18 de septiembre) se produjeron 197 casos, esto es, menos que los 227 de los siete días anteriores. La trascendencia de este dato está dada porque es la primera baja, luego de cinco semanas consecutivas en la que los casos venían aumentando.
Para Barrionuevo, esta es una de las estadísticas que más se está mirando actualmente: “Los días de duplicación de casos es un dato importante, pero a medida que fue avanzando la pandemia, ya no tiene la gravitación que tenía antes. Lo explico con un ejemplo: hace semanas que en CABA tenemos unos mil casos diarios con una curva de duplicación de 70 días, entonces uno podría llegar a pensar que se está mejor, sin embargo, lo que esto muestra es que hay tantos contagios que cada vez es más difícil duplicar. En el interior bonaerense todavía no tenemos esa situación, aunque ya dejó de ser el indicador más mirado, como lo era en su momento. A mí me gusta ver más los nuevos casos, si están creciendo o están bajando, haciendo una media de los últimos siete días y ver cómo evolucionan. Creo que eso es más importante para tomar decisiones”.


Con todo, para hacer frente a lo que se viene, el legislador considera que es clave pensar en los índices de movilidad. “No quisiera que se caiga en lo que se dice en los medios porteños que la gente no aguanta más y que eso es para todos por igual, me parece que tenemos que ser capaces de diferenciar las cosas y entender que hay medidas que ayudan a que las curvas frenen”, afirma.
Es por ello que asegura que en esta etapa hay que estar abiertos ante posibles medidas de restricciones a la movilidad que se puedan adoptar a nivel provincial o local. Y ejemplifica: “Hace tres semanas Entre Ríos tenía una curva de casos cada cien mil habitantes idéntica a la de Santa Fe; hoy, después de que se definieran restricciones en Paraná y Gualeguaychú, tiene tres veces menos casos por habitante que Santa Fe. Con esto quiero decir que no inhabilitemos la posibilidad de tomar medidas y no compremos el discurso de los medios nacionales, que en realidad son porteños, que describen una realidad que no es lo que sucede en el resto del país”.

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