CONSECUENCIAS DEL AISLAMIENTO

La Celeste: Por las dificultades económicas, se incrementó la ayuda social

Hay al menos tres comedores para los chicos del barrio, el ropero comunitario atiende a cada vez más personas y se entregaron productos de higiene para los carenciados. Sobre los servicios, afirman que funcionan correctamente, aunque no se extendieron. Piden a la gente que no tire basura donde no corresponde.

La cuarentena modificó hábitos y costumbres en La Celeste, prácticamente del mismo modo que lo hizo en todos los barrios de la ciudad. Aunque en este sector se puede encontrar una característica propia: la tranquilidad y el escaso movimiento que se observa en las calles interiores contrasta con la gran circulación que hay en la avenida Intendente de la Sota, una arteria donde lo comercial tiene una fuerte impronta.
Aunque este contraste tiene un límite, que es la hora 18 de cada día, cuando ya no quedan persianas de negocios levantadas. Ahí todo se iguala.
“Hay menos movimiento, sobre todo en las calles interiores, en Intendente de la Sota siempre hubo más circulación, pero a las cinco o seis de la tarde ya no anda nadie, tampoco en la avenida”, resume Ariel Tejedor, un histórico vecino del lugar y presidente de la sociedad de fomento.

Impacto económico
Tal como viene registrando esta sección semana a semana, el impacto económico se viene sintiendo en todos los barrios, y La Celeste no es la excepción.
“En los negocios se redujeron las ventas, pero me parece que no es solamente por el horario, sino también por la situación general”, afirma Tejedor.
Adicionalmente, el dirigente barrial remarca que aquí “hay mucha gente que se quedó sin trabajo, la mayoría hace changas, de albañilería, y la están pasando como se puede”.

Hay mucha gente que está colaborando, acá hubo que aumentar la ayuda porque este es un barrio en el que la gente realmente necesita. Ariel Tejedor. Pte. sociedad de fomento.

En La Celeste siempre hubo iniciativas solidarias para los que más lo necesitan, acciones que se reprodujeron en el último tiempo.
“Hay mucha gente que está colaborando, acá hubo que aumentar la ayuda porque este es un barrio en el que la gente realmente necesita”, explica Tejedor.
De esta manera, en la sociedad de fomento funciona un ropero comunitario en el que se le da ropa a la gente que lo requisa. Además, hay al menos tres comedores que tienen que ver con iniciativas de vecinos del lugar. En dos oportunidades se llevaron a cabo operativos de entrega de lavandina y desinfectante a partir de la donación de empresas que se dedican a la comercialización de artículos de limpieza.
“En una oportunidad -recuerda Tejedor- se hizo una donación de tortas fritas y chocolatada, pero todo para llevar, de manera que no se produzcan aglomeraciones de gente”.

El barrio
En relación al estado general del barrio, el presidente de la sociedad de fomento señala que en estos meses no hubo prolongaciones de los servicios. “Lo que nosotros estamos necesitando es que se extienda la red de gas natural, pero no se están sumando conexiones”, afirma.
Otro tema de interés es el que tiene que ver con el mantenimiento general. En tal sentido, observa que hay respuestas positivas por parte de las autoridades, “las máquinas pasan por las calles, en la época de la poda hubo recolección de ramas, así que eso funciona con normalidad”.
Pero aún con un servicio que se presta con normalidad, desde la entidad fomentista advierten que falta conciencia en la población para mantener el barrio en condiciones: “A veces depende mucho del comportamiento de la gente. En Arquímedes y Bentancourt, por ejemplo, vemos que hay unos lotes que se usan como basureros y se acumulan los residuos. Pero ese no es un problema del servicio que se presta, sino de lo que hacen las personas que actúan sin responsabilidad y, en vez de sacarlas donde y cuando corresponde, tiran sus desperdicios en ese lugar. Y así se va a amontonando, lamentablemente, y tenemos media cuadra de mugre”.

Seguridad
Finalmente, Tejedor se enfoca en el tema de la seguridad, que según evalúa se está haciendo un buen trabajo.
“Al haber menos movimiento se reducen los problemas -señala-, pero también tenemos la ventaja de tener un destacamento muy cerca, entonces, la Policía, para evitar el semáforo de Intendente de la Sota y Pastor Baumann, ingresa en las calles interiores del barrio, entonces es una recorrida que se hace continuamente. Los móviles policiales pasan bastante por acá”.

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