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En la CAME estiman que “hay un 10% de comercios, industrias y servicios que están cerrados o en posición crítica para cerrar“.
PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS EN ALERTA

Comercios y pymes de Junín no saben cómo harán para pagar los aguinaldos

Preocupan los efectos de un panorama complejo. “En algunos rubros no van a poder abonarlo ni siquiera en cuotas”, afirman. También señalan que, aun con los ATP, “se hacen muchos sacrificios para pagar sueldos”. Desde la CAME informaron a Democracia que están pidiendo más asistencia al Gobierno para hacer frente a esta situación. Recesión: la mayoría de las actividades que reabrieron están vendiendo un 50%.

El miércoles pasado, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) emitió un comunicado que fue categórico. “Las pymes no pueden pagar aguinaldos” fue el título, sin eufemismos, de un texto en el que sentaban la posición del sector respecto del medio sueldo anual complementario que debe abonarse en estos días y que, en muchos casos, está lejos de estar garantizado.
El pago de los sueldos en estos meses de cuarentena se vio facilitado por el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), mediante el cual, el estado subsidió el 50 por ciento de los salarios. Una iniciativa que se extenderá al mes próximo, aunque con algunas modificaciones. Sin embargo, ya se confirmó que esta medida no regirá para el pago de aguinaldos, lo que abre un signo de interrogación sobre este beneficio para los trabajadores. Una situación que también se replica en Junín.
“Sin ayuda no sé cómo se va a afrontar, es muy probable que no se pueda pagar en tiempo y forma”, señala el presidente de la Sociedad Comercio e Industria de nuestra ciudad (SCIJ), Raúl Parejas. Y agrega: “Se vienen haciendo muchos sacrificios para pagar los sueldos, más allá de la ayuda concreta del gobierno, y también muchos esfuerzos para mantener los puestos de trabajo, esto hay que destacarlo. El empleador lo que menos quiere es despedir gente, pero hay comercios que no van a poder seguir el ritmo”.
En el mismo sentido, el titular de la Cámara Pyme del Noroeste de Buenos Aires (Capynoba), Guillermo Vega, sostiene que “el aguinaldo, sin ATP, va a estar muy complejo, en algunos rubros lo van a poder pagar pero otros no van a poder hacerlo ni siquiera en cuotas”. Por tal motivo, asevera que “se requieren medidas paliativas” en este contexto.

Piden asistencia
En declaraciones a Democracia, Pedro Cascales, secretario de Prensa de la CAME, señaló que la entidad entiende que las medidas tomadas por el gobierno para auxiliar al comercio y la industria “no alcanzan” porque “la gravedad de la pandemia es inédita”. Y en ese marco, presentaron un plan de asistencia que se apoya en cuatro pilares. Uno de ellos es el trabajo, “el ATP tendría que cubrir el 100% del sueldo y medio aguinaldo para empresas de hasta 40 trabajadores, porque no hay resto para las pequeñas y microempresas”. Una segunda línea tiene que ver con lo financiero, ya que la CAME advierte que “se ha acumulado una deuda importante en este tiempo, que viene de arrastre, porque desde el 2018 la situación de las pymes es muy grave, y debería haber una refinanciación de los pasivos que esté a cargo de los bancos, que han ganado tanto en los últimos años y siguen ganando”, de manera que se le pueda dar un poco de oxígeno a las pymes para la recomposición de sus actividades. El tercer ítem que plantea la confederación es “la elevación al Congreso de la ampliación de las fechas de inclusión de moratorias para sacar la mochila impositiva que tenemos”. Y una última propuesta incluye la aprobación de una legislación “similar a la que existió en 2001, para evitar que empiecen a pedirles la quiebra o los remates masivos a las pymes”, y que contemple “una red legal para suspender este tipo de acciones, de tal manera de darle tiempo a la recomposición a esas pequeñas empresas”.
El objetivo de esta propuesta pasa por sostener a las pymes y a los puestos de trabajo, ya que el 70% del empleo privado lo generan las pequeñas y medianas empresas.
Cascales, que también es secretario de Industria de la CAME, considera que “el pago del medio aguinaldo es muy complicado” en este contexto. Inclusive en las ciudades del interior, como la nuestra, en donde se permitió la reapertura de varios rubros porque “por más que se haya reactivado, el nivel de consumo quedó muy bajo”.
Tal es así que los sondeos periódicos que hace la CAME entre sus afiliados muestran que el 95% de los comercios relevados afirman que no pueden cubrir sus costos operativos. “Esto tiene un límite”, sentencia Cascales.
Por el momento, y rechazada la posibilidad de que el programa ATP se aplique al medio aguinaldo, las diferentes cámaras empresariales y comerciales están negociando, al menos, la posibilidad de pagarlo en cuotas, algo que el propio estado va a hacer, según confirmaron desde los gobiernos nacional y bonaerense. “Nosotros no somos partidarios de esto, si no hay alternativas se pagará en cuotas, pero ¿qué me garantiza que una pyme que hoy no puede pagar el sueldo mañana pueda pagar el medio aguinaldo en cuotas? Eso va a generar conflictividad laboral”, analiza Cascales.
Otra alternativa es la que está solicitando la Unión Industrial Argentina: que se extienda hasta agosto el plazo legal para abonar el aguinaldo, que vence esta semana.

Un escenario preocupante
Los referentes del comercio y la industria aseveran que el escenario actual es preocupante.
“Hay problemas con algunos sectores –explica Vega–, el gastronómico es uno de ellos, claramente, el textil tampoco está vendiendo al mismo nivel, está bastante por debajo. Es un panorama complejo, sobre todo en la industria. Tal vez se debería tomar alguna medida para que puedan producir y vender, aunque luego se comercialice a través de un canal de venta alternativo, como para que la economía siga marchando sin perjudicar la situación sanitaria”.
Parejas coincide en que “el panorama no es bueno”. Y si bien se logró abrir los locales comerciales y muchos rubros están en actividad, “exceptuando casos especiales, se viene trabajando a un 50 por ciento a lo que era habitual”. Un cuadro que toma solamente a los que están activos: “Hay otras actividades, como la hotelería, los restaurantes y algunos más, que todavía ni han podido abrir, así que a este paso, el tema es bastante complicado”.
Al hacer un análisis de los casi dos meses que pasaron desde la reapertura de los locales, el titular de la SCIJ señala que el panorama “se estabilizó para abajo”. Es que la primera semana de apertura “había muchas ganas de salir y hubo un salto”, que con el paso de los días se fue apagando: “La gente cuida su salud y su economía, y eso se siente. Vino bien el movimiento por el Día del Padre, al menos en algunos rubros, como indumentaria, electrónica, calzado, vinerías. Algo de positivo podemos ver, nos anima un poco, pero es un camino largo y más allá de tratar de transmitir confianza, tampoco podemos mentir y hay que ver cuál es la realidad. Uno quiere ser optimista y pensar en positivo, pero al ver el panorama económico uno piensa que tiene que haber muchos cambios como para que esto repunte”.
Desde la CAME, en tanto, observan que hay “una caída importante para casi todos los sectores”, haciendo la salvedad de que no es lo mismo el AMBA que el resto del país y, además, no todo el interior es lo mismo.
“El comercio ha tenido una caída del orden del 50% en todo el país –explica Cascales– mucho más grave en abril y mayo que en junio, a partir de que fueron abriendo lugares. Y no solo caída de la actividad sino que hay un quiebre, en muchas áreas, de la cadena de pagos, con muchos cheques rechazados, sobre todo en la pequeñas y microempresas”.
Esta combinación de factores está generando que muchas pequeñas y medianas empresas hayan bajado sus persianas o estén por cerrar. Por ahora es difícil cuantificar el número porque la Justicia Comercial está en suspenso, con lo cual, no se sabe cuántas quiebras y pedidos se van a presentar. Entonces, el único indicio son los locales comerciales vacíos, eso no quiere decir necesariamente que la empresa haya cerrado, algunos siguen trabajando vía internet, pero es una guía.
“Lo que calculamos, en general, es que hay un 10% de comercios, industrias y servicios que están cerrados o en posición crítica para cerrar. Y eso se traslada al empleo, porque las pymes emplean a cinco millones de personas, más unas 700 mil familias que son los dueños. Entre empleados y propietarios hay más de seis millones de personas en el universo pyme, así que el 10% de eso puede dar la magnitud del impacto”, resume Cascales.

Ayuda insuficiente
Sobre la asistencia del estado en este contexto, afirman que es importante aunque insuficiente.
“Uno tiene la expectativa de que la ayuda del gobierno llegue de manera más fuerte para salvar la mayor cantidad de pymes”, sostiene Cascales, que destaca el hecho de que días pasados se haya anunciado que se buscará una ampliación de las fechas para los tributos que se van a incluir en la moratoria, y pasaría de noviembre del año pasado hasta el 31 de mayo de este año, ya que “la mayoría de las pymes están con atrasos o imposibilidad de pagar los impuestos”.
Por su parte, Vega destaca la iniciativa de los ATP como “una medida paliativa que les sirvió a los que se lo autorizaron”.
“Eso fue lo más concreto y lo más efectivo”, ratifica Parejas sobre los ATP. Y añade: “Nos vino bien, veremos qué pasa con el medio aguinaldo, que no es fácil afrontarlo con este nivel de actividad que, como digo, estamos en un 50%”.
El titular de Comercio e Industria también remarca la importancia de los descuentos dispuestos por el municipio para la tasa de Seguridad e Higiene.
No obstante, un tema que siempre reclaman las pymes es el acceso al crédito. “Es bastante complicado –señala Parejas– los bancos no acompañaron como deberían haberlo hecho, se les reclamó desde todas las instituciones, el 24% es una buena tasa pero seguimos con lo de siempre, las carpetas tienen que estar perfectas y es muy difícil que estén impecables, sobre todo en esta situación. Los bancos ganaron mucha plata con las pymes, el año pasado con los bonos, y este año, que se tendrían que haber jugado un poco por nosotros, no lo hicieron. Esto es lo que reclamamos al Gobierno nacional que, creo, podrían haber presionado por intermedio del Banco Central”.
Un reclamo similar al que hacen desde la CAME, según lo explica Cascales: “Cuando se anunciaron los créditos con tasas al 24%, el Gobierno dijo que se daba la garantía del Fogar, es decir que, si no pagaba la pyme, el banco iba a cobrar igual. Sin embargo, pedían la carpeta, se debía calificar, con lo cual el crédito llegó solamente al 18% del universo pyme. Entonces alcanzó a pocas y, generalmente, a las que estaban en mejor situación, es decir, a las que menos lo necesitaban. En esto los bancos argumentaban que la normativa les impide dar créditos si no están calificados, pero para eso está la garantía del Fogar, y lo concreto es que esa medida no llegó a las pymes que tendrían que haberlos recibido. Y en estos años los bancos han ganado muchísimo, es algo bastante contradictorio”.

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