None
El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez.
ENTREVISTA CON DEMOCRACIA

Javier Rodríguez: "Apuntamos a fomentar la producción local"

El titular del ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense afirmó que hoy el sector agropecuario tiene acceso a créditos con tasas por debajo de la inflación. "Hay que pensar el desarrollo en términos no solo productivos", sostuvo.

El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, afirmó en una entrevista con Democracia que hay que pensar el desarrollo regional y de las localidades no solo en términos productivos, destacó el impulso a los circuitos locales de producción y consumo, algo clave en tiempos de pandemia de coronavirus, y resaltó el acceso a créditos a tasas bajas que tiene el sector.  
El titular de la cartera agraria analizó también los alcances del programa “Alimentos bonaerenses”, que lanzó junto con el gobernador Axel Kicillof, esta semana, el cual consta de seis programas integrales destinados a dar impulso a la producción de alimentos y promover el desarrollo productivo.
“El eje de este programa es impulsar la producción de alimentos y así la producción agropecuaria y pesquera, al agregado de valor en cada una de las localidades para generar más empleo. El desarrollo de toda la provincia de Buenos Aires requiere de cada una de las regiones y eso es lo que impulsa alimentos bonaerenses”, remarcó Rodríguez. 
El Banco Provincia será parte de la iniciativa a través de la tarjeta Procampo, cuyo objetivo es ofrecer herramientas de financiamiento para los distintos sectores de la producción agropecuaria. La tarjeta cuenta con promociones a tasa 0% destinadas a la campaña de siembra, compra de hacienda, sanidad animal y lechería; los productores pueden financiar hasta en 270 días la compra de semillas, agroquímicos, combustible, hacienda y vacunas, entre otros productos, en más de 130 empresas adheridas. Se destaca la incorporación de la lechería entre las producciones que pueden tener estos créditos. La tarjeta posee más de 12.500 usuarios, con límites de compra que superan los 15 mil millones de pesos. 
El plan también alienta una incubadora de cooperativas agropecuarias orientada a grupos asociativos o de hecho y cooperativas con menos de dos años de creación que quieran consolidarse en el sector. Recibirán durante un año asistencia técnica.

-Un punto saliente del programa “Alimentos bonaerenses”, que acaba de presentar la Provincia, es el impulso a los mercados locales, sobre todo en tiempos de pandemia. 
-Sí, uno de los ejes que tiene este programa es tratar de fomentar los circuitos locales de producción y consumo, que son claves para impulsar el desarrollo de cada región, de cada localidad. La producción de alimentos en toda la Provincia tiene un enorme potencial y a partir de este programa vamos a tratar de impulsarla todavía más. Desde el ministerio venimos trabajando con todos los productores, tal vez esto contraste con la experiencia previa, algunos sectores estaban directamente excluidos. Por eso nosotros contemplamos a todos, desde las líneas de financiamiento de la tarjeta Procampo, para los productores trigueros, sojeros, ganaderos, tamberos, y otras líneas de financiamiento para aquellos productores que en general no tienen acceso al sistema financiero o bancario, por tener otras condiciones de producción. 

-La crisis mundial genera incertidumbre sobre el precio de los insumos, muchos de los cuales están dolarizados. 
-La pandemia a nivel mundial está generando una fuerte retracción de la economía. Sin embargo, en materia de producción de alimentos, en los mercados mundiales no hay una retracción o no se refleja en las perspectivas de precio para el trigo, que siguen siendo buenas. Donde hay una mayor incertidumbre, por los vaivenes de precios, es en los insumos, muchos de los cuales suelen estar atados también al precio del petróleo. Desde ya que estamos monitoreando los precios. De todas formas, la perspectiva de mediano plazo es una tendencia a la reducción, pero habrá que ver cómo sigue la pandemia en el resto del mundo. 

-Un reclamo del sector es la posibilidad de acceder a créditos “blandos”. 
-El propio gobernador lo mencionó en la presentación del programa, es algo que venimos sosteniendo. El sector agropecuario, como es cíclico, hay etapas o momentos claves en los cuales requiere contar con financiamiento. Por eso, nosotros, acompañando la modificación del esquema macroeconómico general, desde la Provincia siempre hemos impulsado una mayor facilitación del crédito y una reducción de las tasas de interés vigentes para el sector. Hace ocho meses las tasas que tenía el productor estaban en el orden del 80 o 90 por ciento, lo cual torna inviable cualquier proyecto de inversión. Hoy estamos hablando, para el sector agropecuario, en líneas generales, de tasas del 32 o 34 por ciento, fijas y en pesos, que están por debajo de la inflación y marcan una situación diferente, un claro impulso a la producción. 

-Un sector de los productores mira con desconfianza al gobierno y reclaman mayor previsibilidad. 
-Son dos cosas distintas. Sobre la desconfianza, nosotros venimos hablando con todos los sectores y les decimos en qué consiste nuestro proyecto, que es de desarrollo productivo, que apunta a una mejora de las condiciones de todos los bonaerenses. Creo que ese objetivo clave implica una mayor producción, mejor educación, mejor salud, mejores condiciones de vida en general. Hay que pensar el desarrollo en términos no solo productivos, sino al hablar de desarrollo agrario pensar en todas las herramientas que se requieren para que en cada una de las localidades y regiones realmente se logre un impulso que permita que haya mejores condiciones de vida; que no haya una coacción hacia la migración, sino que haya muy buenas condiciones de vida, que por el contrario inviten a más gente no solo a querer estar sino a ir hacia allá. Creo que estos objetivos son conocidos por el sector, porque los viene planteando de manera muy clara el gobernador, incluso desde antes de la elección, y los objetivos, aún en este momento complicado, siguen siendo los mismos. 
La mitad de los seis meses estuvieron condicionados por la pandemia. Si nos remontamos a cuestiones históricas, cuando los objetivos están claros y cuando las medidas que se van tomando son acordes, ahí está la mayor previsibilidad. No es la intención compararse con el gobierno anterior, pero en los últimos cuatro años, de 2015 a 2019, si algo no hubo fue previsibilidad, porque se cambiaron permanentemente las condiciones macroeconómicas, productivas, y se había establecido un régimen general que era contrario a impulsar la producción, con tasas de interés por las nubes. Queda claro que era un esquema que iba en contra de la producción. No solo hay que hablar de previsibilidad, que en este contexto de pandemia es complicado, sino de si el esquema general y el esquema específico están a favor o en contra de la producción.

COMENTARIOS