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CORONAVIRUS

Así viven la cuarentena los juninenses en Europa

Paula Damiani, Andrés Rocchetti, Lucila Miranda y Leandro Schiavoni se encuentran junto a sus familias en Italia, Francia y España. En diálogo con Democracia, relataron sus experiencias dentro de casa para ayudar a frenar la propagación del virus.

La pandemia de coronavirus COVID 19 causó más de siete mil muertes alrededor del mundo y, mientras China vuelve a su estado habitual, hoy Europa es el epicentro de la enfermedad. En diálogo con Democracia, los juninenses Paula Damiani, Andrés Rocchetti, Lucila Miranda y Leandro Schiavoni relataron sus experiencias de cuarentena en los países de Italia, Francia y España. Cómo es el día a día, cuáles son sus temores y qué nuevas sensaciones despertaron a partir de esta crisis sanitaria que, en apenas tres meses, se expandió en simultáneo a numerosos países del globo.

"Nos gustaría que en Argentina la gente se cuide"

Paula Damiani (36) y Andrés Rocchetti (39) viven junto a su pequeño hijo Vicente (2) en Terni, en la región de Umbría, Italia. La ciudad tiene 110 mil habitantes y está emplazada a 80 kilómetros de Roma. "El 5 de marzo nos anunciaron que se suspendían las clases, Vicente dejó de ir al jardín, empezaron a pedirnos que mantengamos distancia, suspendieron eventos, cumpleaños, a la semana próxima muchos comenzaron a trabajar desde sus casas y así fue como Andrés empezó a trabajar desde casa", contó Paula a Democracia y agregó que "en Italia se van tomando las medidas por comuna, la semana pasada nos pidieron que solo salgamos a espacios abiertos, sin reunirnos con gente pero, a los dos días, ya nos pidieron no circular por la calle, así que salimos de a uno al supermercado o a sacar la basura."

"En el supermercado hay que hacer fila para entrar, con una distancia de dos metros entre persona y persona; adentro, solo puede haber pocos y cuando sale uno entra el otro", contó Paula y añadió: "te dan guantes descartables para hacer las compras".

El  5 de marzo, cuando suspendieron las clases en Terni, la zona roja de Italia, como Lombardía y provincias del Norte, ya se encontraba en cuarentena. "Estamos en una zona menos afectada, entonces, nuestra situación más estricta comenzó después, cuando el gobierno extendió la emergencia a todo el territorio italiano", relató Paula y agregó que "tratamos de que Vicente toque las cosas que entran y salen de casa lo menos posible, el que va al supermercado, cuando vuelve, se lava las manos y se cambia la ropa". 

Por otro lado, Paula contó que "si bien circula mucha información, nosotros nos guiamos por la página de la comuna, ahí vamos leyendo los decretos y las restricciones que se van estableciendo" y sumó que "tratamos de buscar juegos nuevos con Vicente, hacemos manualidades e intentamos que no se modifiquen los horarios de comida y sueño, yo continúo con mis clases de italiano en línea y voy a comenzar yoga también en modo virtual, una profesora tomó la decisión de ofrecer el servicio de manera gratuita".

El 6 de abril Vicente reanudaría las clases y Andrés volvería al trabajo fuera de casa. "Iremos viendo si todo vuelve a la normalidad o si se hará de manera gradual, por ahora lo llevamos bien, nos sirve mantener cierta rutina; acá se vive con mucha preocupación esta situación, el sistema sanitario en la zona roja está saturado, nos gustaría que en Argentina la gente se cuide, que haya conciencia social, el descuido de una persona puede cambiarle la vida a otra, tenemos que cuidar a nuestros adultos mayores y hay casos graves también en jóvenes".

"Cerró el restaurante y me quedé sin trabajo"

Lucila Miranda (31) se encuentra en la ciudad de Bayona, en el departamento de Pirineos Atlánticos, Francia. "No podemos salir más que al supermercado, tabaqueras (que serían los kioscos) y farmacias, es lo único que permanece abierto; quince minutos antes de que cierren los comercios se vive una situación muy extraña, todos circulan apurados, es un panorama muy raro, solo podemos salir en situación de emergencia", contó Lucila a Democracia y agregó que "iba a haber elecciones municipales, por eso tardaron tanto en tomar la medida de cerrar todos los bares y restaurantes".

"Hasta hace unos días, la gente circulaba con normalidad por las calles, íbamos a la playa, se notaba ambiente festivo en las calles, no había medidas que nos impidieran salir", relató. Lucila trabajaba como moza en un restaurante y, al cerrarse el lugar para prevenir la propagación del virus, se quedó sin trabajo: "estaba a punto de firmar el contrato pero quedó en suspenso hasta que vuelva a abrir el local", contó.

La Unión Europea cierra a partir de este martes 17 todas sus fronteras durante 30 días, así lo anunció anoche el presidente francés Emmanuel Macron. A partir de este mediodía, los franceses ya no podrán salir de casa o reunirse sin un motivo válido y "cualquier infracción será sancionada", advirtió el presidente. En Francia, el coronavirus COVID 19 dejó un saldo de 148 muertos y 6.633 infectados.

"Con esta cuarentena empezamos a compartir muchas cosas"

Leandro Schiavoni (43) vive junto a su familia en Boadilla del Monte, al Noroeste de Madrid. El jueves 12 de marzo entraron en cuarentena y solo se les permite salir a hacer las compras básicas o pasear a las mascotas, siempre y cuando, sea una sola persona quien lo hace; tampoco pueden realizar actividades sociales que impliquen estar con más gente aunque sea conocida o cercana. "Está prohibido circular en coche con más de un pasajero, exceptuando causas mayores como, por ejemplo, llevar a alguna persona a centros hospitalarios", contó Leandro a Democracia.

"Es importante recalcar la cantidad de información que estamos recibiendo diariamente, en estos momentos la labor que desempeñan los medios de comunicación es esencial para que la población esté informada porque el conocimiento disipa el miedo; la rapidez en la reacción y la toma de medidas por parte de las autoridades también es especialmente relevante. Tras la publicación el sábado del Decreto Ley regulador de la situación, todos los ministerios están trabajando juntos en una sola dirección, lo cual es bastante tranquilizador, los distintos cuerpos de las fuerzas del Estado, así como el Ejército, están vigilando las calles y existe un sistema impositivo que se está aplicando", contó Leandro respecto de la información que circula y el control en las calles de Madrid y agregó que "el sector sanitario está trabajando también de forma ejemplar, ellos mismos están haciendo campaña a través de las redes sociales para que les ayudemos quedándonos en casa".

Por otro lado, Leandro destacó la importancia de tomar conciencia de la gravedad del asunto: "la propagación del Covid-19 es inevitable, es altamente contagioso y no existe vacuna ni parece que vaya a haberla en un tiempo. Hay grupos de población mucho más vulnerables que otros y es imprescindible que los servicios médicos estén disponibles para ellos, por eso es fundamental ralentizar la expansión del virus, para que el sistema sanitario no se colapse; sería bueno que los países que tienen todavía menos índices de contagio aplicaran medidas antes de llegar a situaciones como la nuestra donde ya existe una realidad de colapso".

Respecto de la vida en cuarentena, Leandro señaló que "una convivencia en cuarentena puede ser tan positiva como negativa, es importante tratar de encontrar esos espacios para que cada integrante pueda obtener su privacidad, ya que serán muchos los días que estaremos todos juntos y, si no evitamos los roces que puedan surgir durante todo este tiempo, habrá muchos casos en que muchas familias terminen separadas, como ya se puede observar en Italia donde tanto los divorcios como los suicidios han aumentado; en nuestro caso en particular, es sorprendente lo bien que lo estamos afrontando, estamos creando rutinas de trabajos diarios, ya sea en dedicarle tiempo a la casa para cambiar o reparar algo, estudiar, leer o hacer ejercicio. Sacamos a pasear a los perros alternativamente, cocinamos, las redes sociales también ayudan, sobre todo a los jóvenes para los que quedarse en casa sin ver a sus amigos supone un esfuerzo extra". Por otro lado, Leandro agregó que "gracias a esta cuarentena hemos empezado a compartir cosas que hacia muchísimo tiempo no compartíamos, como sentarnos todos juntos al rededor de un juego para matar las horas o ver juntos una película y, la verdad, es que si lográs obtener calidad en las horas que pasamos juntos, realmente se disfruta".

En cuanto al trabajo, Leandro indicó que "la mayoría de las empresas están implementando el trabajo remoto y, de ser posible, cerrar las empresas, en principio el gobierno ha tomado una serie de medidas económicas para resarcir a aquellas empresas que deban detener sus actividades" y agregó que "si bien la cuarentena anunciada es de quince días, probablemente se ampliará, sé que puede ser bastante insoportable pero es nuestro deber cívico tratar de ayudar. Tenemos que quedarnos en casa y ser conscientes de que no es solo por nosotros, es por todos, la sensación de estar haciendo algo todos juntos por ayudar a los demás también es muy agradable, no hay más que ver lo que surge de forma espontánea, actos como el del sábado a las 22, donde todo el país salió a la ventana a aplaudir a los médicos, las enfermeras, todos los trabajadores del sistema sanitario que están trabajando, que están expuestos y que lo hacen con total dedicación. Merecen toda nuestra admiración y todo nuestro agradecimiento y, por ende, nuestra ayuda. De todas las fotos y videos que circulan por la red, y que nos llegan a nuestras redes sociales, me quedo con una que decía: "A nuestros abuelos les pidieron que vayan a la guerra, a nosotros nos piden que nos quedemos en casa…"

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