Esteban Melilli, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Nº1 de Junín
Esteban Melilli, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Nº1 de Junín
TENDENCIA ASCENDENTE

El 30% de los juicios orales son por delitos contra la integridad sexual

Preocupa el aumento de este tipo de hechos. En los últimos meses creció aún más la cantidad de casos que llegan a Tribunales. La mayoría de los casos se da dentro del ámbito intrafamiliar. Consideran que este incremento sostenido se explica, en parte, porque actualmente se hacen más denuncias que en otras épocas. Hay cambios sociales que hacen que se tenga más conciencia sobre el tema.

El caso que esta semana terminó con la ratificación de la condena al taxista Cristian Emilio Petricio es apenas uno de los 27 juicios por delitos contra la integridad sexual que deberán realizarse este año. Esto configura un 30 por ciento de las audiencias fijadas para el 2020 por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Junín.
Se trata de una estadística preocupante. Sobre todo, si se tiene en cuenta que estos números corresponden solamente a causas que ya terminaron su etapa de instrucción y fueron elevadas a debate oral. A esto hay que sumarles todas las que todavía se están investigando, cuya media no para de crecer, principalmente en los últimos meses.
Tanto que altas fuentes tribunalicias señalaron a este diario que más de la mitad de las causas que ingresaron al tribunal entre diciembre y febrero corresponden a delitos contra la integridad sexual.

“El fortalecimiento de muchos movimientos ha logrado una mayor alerta”.

Sin confirmar el número exacto, el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Junín, Esteban Melilli, explica a Democracia: “Los ingresos de causas por abuso que estamos teniendo actualmente son en una proporción aun mayor que las fijadas para este año, son procesos a los que se les va a fijar fecha de juicio oral a partir de 2021”.
En su análisis, el doctor Melilli considera que “la tendencia ascendente se viene advirtiendo desde tres o cuatro años atrás”. Una propensión que, según se dice en los pasillos de Tribunales, tuvo una curva todavía más ascendente en los últimos meses.
El doctor Miguel Ángel Vilaseca, exmiembro del Tribunal Oral en lo Criminal 1 y actual director del Instituto de Estudios Judiciales de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, sostiene que “son muchos los casos y se ve que aumenta año a año la cantidad de ese tipo de delito”. Y agrega: “Hay que tener en cuenta que estamos hablando de delitos graves, los que son gravemente ultrajantes, porque hay otros, que son abuso simple, que los trata el fuero correccional. Y también es importante destacar que estos son los que llegan a la Justicia, seguramente hay muchos otros que no se denuncias y por eso es importante hacer campañas para informar qué hacer y adónde se puede ir ante estos casos”.

Causas del aumento
Las causas por las que se da este aumento en la cantidad de denuncias tienen distintas vertientes.
Vilaseca sostiene que “eso se debe a que se denuncia mucho más”, para luego profundizar: “Hay muchas campañas sobre el tema y la gente confía un poco más. Antes se ocultaba bastante. Son muchos los casos intrafamiliares, y aunque se supone que esto ocurre solamente en las clases sociales muy bajas, no solo es allí. Hay de todo”.
En el mismo sentido, Melilli observa que actualmente “se denuncia mucho más”. Además, el presidente del Tribunal 1 también menciona que hay delitos que se dan con más frecuencia en un lugar que en otro: es más probable que un juez de Lomas de Zamora tenga un secuestro extorsivo a que se produzca en nuestro departamento judicial, así como es más posible que haya causas por abigeato en Junín y no en un juzgado de, por ejemplo, San Isidro. “En el caso de los delitos sexuales –añade Melilli–, hay muchos que tienen como escenario particular zonas rurales muy alejadas, con familias en estado de vulnerabilidad muy grande, y probablemente antes esos hechos no llegaban y hoy, con los resortes del estado, como los servicios locales que se encargan de la parte tutelar de los menores, permiten que lleguen a denunciarse más que antes”.
Asimismo, Melilli no deja de lado que pueden haber “oleadas” delictivas, sobre las que no se puede establecer una causa: “Tal vez corresponde a cuestiones de política criminal, hace cinco años había muchos casos vinculados a la tenencia de estupefacientes para comercialización, y si bien hoy los sigue habiendo, actualmente una gran mayoría tiene que ver con delitos sexuales”.

>Causas que tendrán juicio oral durante 2020

Características
Como quedó dicho, un gran porcentaje de estos delitos contra la integridad sexual se producen contra menores de edad y suelen suceder en el ámbito familiar o de confianza. “Nosotros no estamos para prevenir delitos porque actuamos cuando el hecho ya fue consumado, pero a diferencia de lo que ocurrió con la causa de Petricio, para poner un ejemplo cercano, un gran porcentaje ocurre a nivel intrafamiliar, comenta Melilli. Es por ello que “no es común ver causas de algún violador furtivo que sale y elige a la víctima”.
Los hechos que llegan a la Justicia lo hacen a partir de denuncias de las víctimas o sus familiares o gente cercana, o también porque hay instituciones que advierten las situaciones y recurren a las autoridades.
“Algunas se inician con un novio o la madre o un familiar que acompaña a la víctima a hacer la denuncia –explica Melilli– pero también hay otras que surgen a partir de que, por ejemplo, en un gabinete de una escuela advierten que tiene una conducta particular o diferente, y eso se ve mucho, que los directores del Servicio Local o las autoridades educativas son los que hacen las denuncias, siguiendo los protocolos que ellos tienen. En general, la intervención es pareja, ya sea de las instituciones, o de la víctima o de algún familiar”.
Sobre esto, Vilaseca relata que el Instituto de Estudios Judiciales desarrolla el programa “Jueces a la Escuela”, con el que se va a los colegios, se llevan casos y los alumnos toman distintos roles, como fiscal, defensor, víctima, con la idea de mostrar cómo funciona la Justicia. Es una experiencia muy buena: “Recuerdo que hace un tiempo, después de una de estas charlas en una escuela, una docente nos contó que una de las chicas admitió que era víctima de abuso y con ese programa se enteró que podía hacer la denuncia y dónde”.

Escenario
Todo indica que los cambios sociales están favoreciendo para que este tema se conozca, se trate y, fundamentalmente, se denuncie.
“Esto coincide con distintas cuestiones, ya sea sociales, políticas, y también hay reformas y cosas que antes estaban mucho más discutidas en la Justicia y hoy están mucho más claras: en algunos casos tal vez había que hacer una construcción dogmática para determinar si era o no un acceso carnal y eso hoy ya no está discutido”, puntualiza Melilli.
Sobre esto, Vilaseca coincide en que los cambios sociales que permiten visibilizar el tema y lograr que se abran los ojos ante una realidad compleja: “En las experiencias que hacemos en los secundarios se habla mucho de este tema. Y en las encuestas que se les hacen a los alumnos para que digan qué temas les interesa, siempre se apunta al tema de la violencia. Nosotros explicamos los procedimientos e informamos dónde se puede denunciar y qué se puede hacer”.

“El aumento en las estadísticas se debe a que se denuncia mucho más”.

También hay avances científicos y tecnológicos que permiten que la Justicia avance. Para Melilli, “en la causa de Petricio, de no haber habido cámaras de seguridad en muchas partes de la ciudad y en propiedades privadas, y de no haber existido la posibilidad de hacer exámenes genéticos, iba a ser muy difícil, muy complejo llegar a las conclusiones a las que se pueden arribar hoy”. Es que hace diez años un test de ADN no era tan común como lo es en la actualidad. Y más aún: hoy no solamente se sacan estos registros de semen o sangre, también se obtiene de pelo, de escamas de piel y demás.
En cuanto a lo judicial, el actual presidente del Tribunal 1 considera que “se ve más acompañamiento de parte del Ministerio Público Fiscal, en general”, a partir de la implementación de un centro de asistencia a la víctima y una mayor red de derivación. “Los gabinetes en las escuelas son muy importantes y el Servicio Local tiene abogados, psicólogos, asistentes sociales, que hacen que tengan una mejor red de contención”, agrega.
Finalmente, remarca que hoy en día la comunidad está más pendiente de estos temas: “Hay una mayor alerta de la sociedad, se está más sensible para advertir estos casos. Por ahí el tribunal siempre tuvo este tipo de hechos, pero tal vez en otras ocasiones no generaba esta expectativa. El fortalecimiento de muchos movimientos y colectivos ha logrado una mayor alerta sobre estas cuestiones”.

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