¿Usar lenguaje inclusivo nos hace más inclusivos?
¿Usar lenguaje inclusivo nos hace más inclusivos?
TODOS, TODXS O TODES

El lenguaje inclusivo gana espacio en las instituciones pero sigue el debate

Muchos a favor, otros en contra, lo cierto es que cada vez más personas evitan el uso del género gramatical masculino como genérico y lo reemplazan por @, x o e, visibilizando lo femenino y diverso.

Para algunos sectores de la sociedad “todos” dejó de representar, permítase la redundancia, a todos. Es que cada vez más personas rechazan el uso del género gramatical masculino para nombrar a varones y mujeres bajo el argumento de que ha sido impuesto por instituciones como la Real Academia Española (RAE), que reglamenta el lenguaje invisibilizando a mujeres y transgéneros.
Estos cambios son impulsados por colectivos que crearon alternativas de lenguaje inclusivo como la utilización del @, la x, la e o la mención de “todos y todas”, que llegan a utilizarse en simultáneo pero que no significan lo mismo: una cosa es hablar con el @, con la x o con la e, y otra es decir “todos y todas”, ya que esta última –explican– no sale del binarismo varón-mujer.
Así, los avances del feminismo en la conquista de derechos en salud, educación y trabajo, acompañados por las leyes de identidad de género y de matrimonio igualitario, generaron cambios en el lenguaje, nuevas formas de nombrar que buscan darle protagonismo a la diversidad de géneros que habitan lo humano. Pero, ¿qué significa utilizar la x, el
@ y el todos y todas? ¿Usar lenguaje inclusivo nos hace más inclusivos?

En las instituciones
Hasta el momento, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) no incorporó el lenguaje inclusivo en sus sitios web, comunicados o redes sociales, pero hay facultades que ya empezaron a dar sus primeros pasos, como es el caso de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales.
La trabajadora no docente de la Unidad de Comunicación, Lucía Ana Florio, explica que si bien no hay una directiva institucional, “incorporamos el uso del los/las en la medida de lo posible, en publicaciones en las que ese lenguaje no choque, como en alguna nota de extensión.Y siempre mantenemos la utilización del lenguaje inclusivo para la comunicación interna”.
Por su parte, desde la Facultad de Trabajo Social plantearon que el uso de un lenguaje inclusivo con x o con @ dificulta la digitalización de los textos para las personas con discapacidad visual: “Desde la Biblioteca nos encargamos de adaptar los textos en formato digital para las personas con discapacidad visual. El lector de pantalla lee textual y se complica si hay una x o un arroba en el medio”, explica la bibliotecaria de la institución.
A mediados de 2019, la facultad de Ciencias Sociales de la UBA aprobó el uso del lenguaje inclusivo en "cualquiera de sus modalidades como recurso válido en las producciones realizadas por estudiantes de grado y posgrado".

La opinión de los expertos
Especialistas en la materia sostienen que no hay que confundir género gramatical con género sexual: “El sexismo, el machismo, no es lingüístico sino social y cultural. Podemos utilizar el lenguaje de un modo sexista o machista, pero eso no implica que el sistema de la lengua lo sea”, explican Rosana Pascual y Lucía Alabart Lago, lingüistas y docentes de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP.
Pascual y Alabart Lago plantean que si el sexismo está en la lengua y por eso habría que modificarla, entonces qué sucede en el caso de lenguas como el inglés, en las que no hay diferencias entre el artículo femenino y el masculino, ni flexión de género en los adjetivos. “¿Deberíamos suponer entonces que en las sociedades de habla inglesa no hay discriminación o machismo? De ninguna manera. ¿Esto implicaría que modificar la lengua implica modificar la sociedad? No lo creemos”, dicen.

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