Seguidilla de crespones sobre Rivadavia.
Seguidilla de crespones sobre Rivadavia.
CON SUS TINTES ROSA, VIOLETA Y BLANCO

Los árboles de Júpiter florecieron y ponen en modo verano a la Ciudad

Comenzaron a poblar las veredas y plazas entregando postales únicas en su colorido y exuberancia. También llamado crespón, espumilla o lila de las Indias, la especie, cuyo nombre científico es Lagerstroemia índica, en esta época del año colorea los barrios de Junín.

La riqueza forestal de Junín ofrece cada año la oportunidad de valorar su aporte ambiental y estético, con una sincronizada explosión floral de matices, formas y perfumes.
Asomados entre las marquesinas, el cemento, el vidrio y el metal de la Ciudad, en esta época, los árboles de Júpiter juninenses ya empezaron a desplegar sus encantos.
Desde hace más de una semana, comenzaron a poblar las veredas y los parques entregando postales únicas en su colorido y exuberancia, de la mano de un show que seguirá con otros géneros.
También llamado crespón, espumilla o lila de las Indias, la especie, cuyo nombre científico es Lagerstroemia índica, comenzó a colorear los barrios con sus tintes rosas, violetas y blancos.
Es un árbol original de China y Japón, aunque actualmente se puede encontrar en estado salvaje por todo el continente asiático y Europa, así como cultivado en todo el mundo.
Se trata de una especie perteneciente a la familia Lythraceae, que se utiliza como árbol ornamental gracias a su pequeño tamaño y al color rosado –más popular- de sus abundantes flores, aunque las hay de otros colores y tonos.
Se trata de un ejemplar que generalmente crece con un multitallo. Es decir, su tronco asciende a partir de dos o más ramificaciones que parten casi desde el mismo suelo.
Es un árbol de sencillo cuidado, aunque conviene tener en cuenta una serie de factores para asegurarnos de que luzca fuerte y con una copa bien frondosa, lo que constituye uno de sus principales atractivos.
Incluso en invierno, tiene un gran valor estético, debido en parte a su corteza de un tono marrón rosado tan característico. Este árbol requiere de lugares soleados. Necesita suelos fértiles pero muy bien drenados, ya que su riego debe ser moderado.
El necesario realizar una poda a finales del invierno que le permita deshacerse de las ramas con flores del año pasado. Esto permitirá que, con la llegada de la primavera, la nueva floración sea más fuerte y el árbol crezca con más fuerza y vigorosidad.
Se podrá disfrutar de las flores rosas, blancas, malvas, purpúreas o carmesí con pétalos rizados. Así mismo, es importante abonarlo cada cierto tiempo, preferiblemente a principios de la primavera. Lo más recomendable será un abono ecológico y que penetre bien en el sustrato.

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