RECONOCIDO ARTISTA DE NUESTRO MEDIO

Miguel De Gracia: “Soy libre de cantar y escribir, y pude armar la agenda de mi vida”

Dueño de una gran versatilidad, se desarrolla como cantante y escritor. Fue factótum de la revista “El Ángel Azul”. Editó 13 discos y publicó 12 libros. En los últimos años fue reconocido por su tributo a Sergio Denis.

Podría decirse que Miguel Ángel De Gracia es un artista difícil de encasillar. Si bien en los últimos años ganó reconocimiento por sus espectáculos tributo a Sergio Denis, lo cierto es que su arte es mucho más que los homenajes al cantante que hoy lucha por su vida, e inclusive va más allá de la música.
Es que en cuatro décadas de carrera hizo y hace un poco de todo: editó varias revistas, publicó doce libros, grabó trece discos, condujo ciclos de radio y hasta fue promotor de un programa infantil.
Versátil, inquieto, diverso, en este encuentro con Democracia De Gracia deja descubrir la historia que hay detrás del artista que honra a Sergio Denis.

“Tengo muy buena llegada a la gente y eso me da mucha alegría”.

Sus inicios
Miguel cuenta que desde siempre tuvo inclinación hacia la escritura y la música, y que en su casa era su madre la que tenía “un romance espiritual con la literatura”, algo que se terminó impregnando en él.
Estudió guitarra con los profesores Néstor Quevedo y Osvaldo Moris, y más tarde con el maestro Omar Decarre.
A los quince años ya tuvo su primera banda, que se llamaba Corto Circuito, con Daniel Arias, Justo Luna y Ariel Di Pierro. Más tarde armó el grupo Cable.
En 1984 hizo su primer disco solista, que se llamó “Tu amigo fiel”.
Al mismo tiempo, con ganas de escribir y de “vivir en libertad”, como él mismo dice, pudo publicar algunos libros propios.
También fue mimo, payaso, se dedicó a la animación de eventos y fue productor, creador y conductor del programa infantil “Pintado de Azul”, que terminó en la edición de un disco que contenía la canción “Pluma, pluma, la calesita”, dedicada a la recordada calesita de Mario Pacífico.

“Si hubo momentos difíciles, he tenido el valor de afrontarlos”.

Publicaciones
Sus ansias de escribir y publicar lo llevaron a hacer un boletín llamado “Manos”, y luego llegó “El Ángel Azul”, una revista que mantuvo durante 24 años.
“Fue un proyecto muy querido y amado por mí –afirma–, ahí escribía mis cosas, mostraba lo que sentía y le daba un espacio a otros poetas y amigos de la ciudad, como Ibar Rosales Honorato, Dante Balestro, Oscar Balestrasse, Roberto Cánepa Leiva, Darío Lobato. Fue una etapa hermosa”.
Mientras tanto, la música estuvo siempre presente: “Si bien tenía la ilusión de llegar a alguna parte, puedo decir que soy libre de despertar y cantar, escribir, y pude armar la agenda de mi vida”.

Homenaje a Sergio Denis
Hace muchos años que Miguel se siente muy cercano a Sergio Denis. Aún antes de conocerlo. “Yo le había hecho alguna entrevista y lo había visto en vivo, y sentí que tenía afinidad con él. Por eso tengo todos sus discos”, comenta.
En su repertorio siempre incluía alguna canción de él. Y en una oportunidad, lo convocaron a un espectáculo en Rojas en el que también iba a actuar Lucho Simone que hacía canciones de Cacho Castaña, el doctor Rubén Vergara que homenajeaba a Leonardo Favio y Oscar Miranda que tributaba a Sandro. Esa noche Miguel pensó en hacer tres o cuatro canciones de Sergio Denis, pero tuvo que repetirlas porque la gente lo seguía pidiendo. Entonces fue Oscar Miranda el que le sugirió que se dedicara a eso. Cuando el propio Sergio Denis le dijo lo mismo, pudo “tomar coraje” para hacer su tributo.
Hace quince años que esto sucedió y desde entonces sigue en este camino. “Yo no lo imito –aclara–, porque sé diferenciar quién es Sergio y quién es Miguel. Yo estoy honrando la música de un amigo, y también estoy disfrutando de mis emociones y sentimientos, que me atraviesan cuando estoy entregado a cantar en el escenario”.
El 11 de marzo de este año Sergio Denis cayó en la fosa de la orquesta del teatro “Mercedes Sosa” de San Miguel de Tucumán y desde entonces lucha por su vida. Miguel dice que este hecho generó cambios en él: “Cantar sus canciones antes de su caída era una cosa, y hacerlo después fue otra muy diferentes. A veces uno está interpretando sus temas y siente esa temperatura del público. ‘Te llamo para despedirme’, ‘Por ti’, ‘Sobre un vidrio mojado’, o ‘Cada vez que sale el sol’, son temas que la gente quiere seguir escuchando, y uno está más sensible de su lugar como intérprete y siente que el mundo era de otra manera”.

“Yo no imito a Sergio Denis, porque sé diferenciar quién es Sergio y quién es Miguel. Yo honro la música de un amigo y disfruto de mis emociones”.

Balance
Hace varios años que De Gracia está afincado en Mar del Plata y gira con sus espectáculos por diferentes lugares del país. “Tengo muy buena llegada a la gente y eso me da mucha alegría”, asegura.
Y mientras proyecta un año 2020 con “cosas nuevas”, al momento de hacer un balance, concluye: “Yo he sido feliz porque hice siempre lo que quise. Si hubo momentos difíciles, he tenido el valor de afrontarlos, y en la debilidad me fui haciendo más fuerte. Y esa fortaleza se la debo a Dios, porque siempre estuve en diálogo con Él. Estoy agradecido de poder sentir esto en mi espíritu y en mi corazón, para poder seguir creando nuevos sueños, nuevas esperanzas, y eso es maravilloso. Y, fundamentalmente, por tener mucha paz para entender todas las cosas que hay que comprender, en un mundo que vive muy en conflicto, en el que hay que transitar con un poco más de paz y de sabiduría”.

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