La deserción escolar en el nivel secundario, una problemática en toda la provincia
SISTEMA EDUCATIVO

La deserción escolar en el nivel secundario, una problemática en toda la provincia

Si bien en Junín se registró una baja respecto de 2018, en Buenos Aires roza el 10% y continúa siendo un fenómeno que alarma. En diálogo con Democracia, inspectoras de nivel secundario destacaron los trabajos para buscar la permanencia de los chicos en la escuela.

El abandono escolar comienza a presentar niveles de alarma entre el primer año y el segundo del nivel secundario, el ciclo más endeble y con más cuestiones a tener en cuenta, como puede ser la adaptación de un nivel a otro, una cuestión no menor.
El fenómeno, que se observa con claridad cuando se analizan las últimas estadísticas del Sistema de Consulta de Datos Nacionales que publica la cartera educativa para 2017/2018, no nació ayer ni mucho menos.
En la provincia de Buenos Aires, en primero de secundaria abandonó, entre 2017 y 2018, el 2,51 por ciento de quienes habían iniciado ese trayecto educativo. Pero en segundo año lo hizo el 9,33 por ciento. En tercero la cifra bajó al 5 por ciento.
Alejandra Fariña, jefa distrital de Educación, indicó a Democracia que en 2018 la deserción alcanzada en Junín fue de un 2,7 % y este año marcó un 1%, en los primeros años del nivel secundario. Una baja que ve con buenos ojos, al igual que las inspectoras de dicho nivel Virginia Sabato y Carolina Costantino, quienes dieron detalles sobre la situación en Junín y las herramientas para lograr la permanencia de los alumnos.

Buscar la permanencia
La preocupación en la provincia de Buenos Aires, debido a la deserción escolar en el nivel secundario, que alcanzó casi un 10% durante 2017 y 2018 se reduce en nuestra ciudad en ese mismo lapso a un 1%.
La inspectora Carolina Costantino aseguró que la permanencia de los estudiantes en la escuela para finalizar la secundaria, “es una línea de gestión irrenunciable, debido al carácter obligatorio del nivel”.
Al observar los indicadores educativos del distrito de Junín, explicó, “la deserción escolar en las escuelas secundarias es mínima, siendo del 1 % respecto de la media provincial que oscila en el 4,5% (según el último informe de la Dirección General de Cultura y Educación del año 2018). Para ello, las escuelas realizan un seguimiento nominalizado de los estudiantes que podrían estar en situación de riesgo educativo, debido a las inasistencias reiteradas o por trayectorias discontinuas”.


En ese sentido destacó que se realiza “a través de proyectos de deserción cero, proyecto de “peinado de materias aprobadas”, tutorías entre pares, evaluación colegiada, etc.”
Asimismo, según indicó la inspectora Virginia Sabato, para promover la permanencia de los adolescentes de los primeros años de la escuela secundaria y prevenir la deserción, “algunas escuelas cuentan con la toma de Asistencia Digital a través del Programa Asistiré”.
En detalle explicó que “se trata de un programa que brinda a las escuelas tablets y celulares que les permite obtener información en tiempo real para detectar los casos de riesgo de abandono y poder intervenir a tiempo. Con la detección del problema, realizamos acciones pedagógicas en tiempo real para que los alumnos continúen estudiando y terminen la secundaria”.
A ello se suma “el trabajo conjunto con la Modalidad de Psicología y que las escuelas cuentan con Equipos de Orientación Escolar que observan diariamente la situación pedagógica de cada uno de los alumnos”, aseguró Sabato.

Dificultades y repitencia
A la mayoría de los chicos y chicas les cuesta mucho el cambio del nivel primario al nivel secundario, y según destacan muchos especialistas, transitan el proceso sin acompañamiento. A su vez, el salto entre primero y segundo, reúne dos factores: por un lado, persiste en los alumnos la dificultad del cambio de nivel, y por el otro, suele arrastrar materias previas de primero.
Para Costantino: “Toda transición implica tender puentes y fortalecer uniones. El pasaje del nivel primario al secundario constituye una ‘etapa’ de un proceso continuo de aprendizaje. Esto implica fortalecer la articulación entre las instituciones para asegurar la permanencia de los estudiantes en el nivel, siendo el trabajo en red un desafío permanente e indispensable para sostener la permanencia y terminalidad de los estudiantes”.
El gran salto que aún persiste entre los niveles primario y secundario es causa de abandono y repitencia, otra cuestión a tener en cuenta.
Según Sabato, en nuestra ciudad, las cifras bajaron: “La repitencia del nivel secundario representa una disminución de alrededor del 10% con respecto al ciclo lectivo anterior (2018). Esta mejora tiene que ver con las líneas de acción impulsadas por el nivel para revertir esta problemática que en los últimos años fue apareciendo a partir de la obligatoriedad de la escuela secundaria, en donde por primera vez ingresan alumnos de familias que nunca cursaron y/o terminaron”.
El Programa Red de escuelas de Aprendizaje y Escuelas promotoras, “constituyen dos propuestas pedagógicas innovadoras para la mejora de estos indicadores, dado que promueve, entre otros aspectos, una metodología de aprendizaje basado en proyectos, permitiendo generar situaciones de enseñanza significativas para los estudiantes, las cuales impactan gradualmente en los indicadores de eficiencia interna”.

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