Una posible suba en las retenciones preocupa al sector del agro.
Una posible suba en las retenciones preocupa al sector del agro.
LOS CHACAREROS, EN ALERTA ANTE UN EVENTUAL CAMBIO DE GOBIERNO

El campo, expectante por la incertidumbre y el temor a una suba de las retenciones

Democracia dialogó con autoridades de las sociedades rurales de Junín, Lincoln, Vedia y Rojas, además de la titular de la Federación Agraria de Junín y el delegado de Renatre, quienes expresaron preocupación por la situación.

La incertidumbre política ante un eventual cambio de gobierno después del 10 de diciembre encendió luces de alarma en el sector agropecuario de Junín y la región, debido a que los productores temen un aumento de las retenciones al agro.
Es que si bien hasta el momento ningún candidato se expidió al respecto, lo cierto es que el recuerdo de la “guerra” que mantuvo el kirchnerismo con el sector genera “nubarrones” en el horizonte del campo.
En este contexto, Democracia dialogó con referentes y autoridades de instituciones del agro de Junín y la región, quienes coincidieron en que de llevarse a cabo un incremento en las retenciones sería “un duro golpe al sector, que siempre resulta ser al que se recurre en momentos de emergencia del país”.

Más dudas que certezas
El esquema de retenciones actualmente es de $ 4 por dólar exportado, para exportaciones primarias y de $ 3 para aquellas con valor agregado. Y si bien el año pasado se dieron los últimos cambios, una nueva suba preocupa a los productores.
Gustavo Frederking, presidente de la Sociedad Rural de Junín, consideró que “hay que ser cautos porque si bien se habla, no hay nada en concreto. Sí se vislumbra que puede llegar a haber un aumento en el trigo, en el maíz y en la soja”, consideró.
“Nosotros lógicamente no queremos más aumentos de retenciones. Además para nosotros no sería solo eso porque tenemos ingresos brutos, ganancias, bienes personales, inmobiliario, inmobiliario complementario, red vial, es decir tenemos una carga impositiva muy fuerte, entonces es muy complejo”.

Frederking reconoció la preocupación del sector aunque advirtió: “Como argentinos estamos un poco acostumbrados y también como sector del campo, no sería la primera vez que nos pasan estos cambios que generalmente en otros países no pasan. Obviamente nos preocupa. Somos un sector en el que siempre que hay dificultades financieras se busca recaudar”.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de Rojas, Alberto del Solar Dorrego consideró que no hay nada certero respecto de una suba en el impuesto pero si así fuera, “sería un golpe bajo para el sector, en un momento en que la gente está sembrando maíz, apostando a la siembra de gruesa, se han comprado las semillas. Sería un problema volver para atrás. Esto significaría hacer un cambio de estrategia muy costoso. Tal vez me equivoco en un 100% pero creo que en estos momentos veo difícil un cambio de retenciones”.

Desde la Federación Agraria Argentina de Junín, la titular, Rosana Franco, remarcó: “Las retenciones son impuestos retrógrados. Es un impuesto más, dinero que el productor pierde y deja de invertir, de comprar o aplicar tecnología”.
La presidenta de FAA Junín estimó que “se dicen muchas cosas y hay mucha desinformación. Hasta ahora el gobierno no ha decidido nada, ni aumentar ni modificar nada”, pero aseguró que el campo “ya no resiste más retenciones, no resiste más presión tributaria”.
Franco estimó que estos vaivenes generan que “se retenga la cosecha, que no se venda, que no se invierta y el productor esté expectante.
No se guarda por especular, se guarda por lo que puede pasar económicamente en el país”.

Números “tirantes”
Julio César Bríccola, presidente de la Sociedad Rural de Vedia, consideró que se trata de rumores aunque claramente al sector no le gustan.
“Son rumores. El presidente siempre ha desmentido que las iba a aplicar. No nos olvidemos que el campo siempre fue el punto más débil y al que más atacaron en un momento de emergencia, pero ha sido desmentido”, indicó a Democracia.
“A nosotros lógicamente no nos caen nada bien las retenciones pero a pesar de que todos dicen ‘qué bien está el campo’, sí, estamos mucho mejor que antes pero los números son tirantes, el precio del gasoil se ha escapado, los insumos son en dólares, estamos a la expectativa. Creo que hay que tratar de estar serenos y no tomar una decisión apresurada para esperar a ver qué sucede”, resaltó, incluso de cara a las elecciones y el futuro de medidas que impacten en el agro".

Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de Lincoln, Aníbal Fernández, destacó que se vive un momento difícil. “El campo tiene que volver a ayudar, tendrá que volver a ayudar como lo hemos hecho siempre pero lo que no puede ser es que más allá de que no tengamos retenciones nos están llevando todo en impuestos que nos cobran. Llegamos a fin de mes cero a cero, igual que el resto de la gente. No pasa por un problema de retenciones si o retenciones no. Pasa por un problema de producción, exportación y que todo esté un poco mejor”, cuestionó.
Todos coincidieron en que la discusión debe ser a largo plazo y buscar una visión estratégica que permita evitar los vaivenes a los que asiste el sector cada tres o cuatro años.
Rodrigo Esponda, delegado de Renatre y presidente de la Coalición Cívica de Junín consideró que la cuestión va más allá del rumor de la suba de retenciones.
“No tiene que ver solo con las retenciones. Tiene que ver con una forma de ver a la producción, de ver al campo como una cuestión estratégica, de desarrollo, de crecimiento que pueda llegar a generar mayor cantidad de alimentos y de empleos insertándolo en el mundo y generando trabajo para todos los argentinos e ingresos en dólares que es lo que los argentinos necesitan”.

Esponda aseguró que “en el sector agropecuario se ve una gran preocupación con el Frente de Todos, más que nada porque no es que ‘prevemos qué pueden llegar a hacer’ sino que ya lo hicieron, ya mostraron cuáles son sus cartas, ya estuvieron 12 años e hicieron del campo una caja política para extraer una supuesta renta extraordinaria generando un odio hacia el sector".
Para Frederking la falta de una visión estratégica es clave y no es nueva. “Lo virtuoso del sector es que el dinero que pueda llegar eventualmente a ganar el campo lo destina al país y si no tuviéramos tantos impuestos seguramente se destinaría más a generación de empleo, industrialización de la materia prima, aumento del stock ganadero”, consideró y agregó: “Es difícil porque la rentabilidad alcanza como para ir pasándola pero no para proyectar a largo plazo.
Asimismo, llamó a una “autocrítica”, desde las instituciones para involucrarse cada vez más, “y ser parte de las decisiones. No puede ser que estemos siempre por detrás de las decisiones. Al sector cuando le piden está”.
El titular de la Sociedad Rural de Rojas, Del Solar Dorrego, estimó que “todo puede pasar en octubre y hemos visto muchos cambios de rumbo” pero aseguró que hay una realidad para que el país salga adelante y requiere del campo.
“Hay que producir y para producir hay que tener rentabilidad. Nadie produce para perder plata. Cualquier gobierno que venga que pueda favorecer más o menos al sector pero la necesidad de un sector pujante en Argentina se necesita más que nunca y sobre todo con una situación complicada en el contexto mundial desde el punto de vista económico”.
Por su parte, desde la entidad rural de Lincoln, Fernández mencionó la visita reciente del candidato a gobernador por el Frente de Todos, Axel Kicillof: “Prometió que necesita del campo para producir y que no van a estar en contra nuestro. Uno quiere creerle y ojalá todos piensen lo mismo. Tenemos que sentarnos a conversar. Gane quien gane tiene que ser una elección que sea pareja y que a la oposición se la tenga en cuenta. Hace cincuenta años que venimos hablando de esto”.

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