Martillero Juan Manuel Bonanni.
Martillero Juan Manuel Bonanni.
IMPULSAN UN PROYECTO DE LEY

Proponen eliminar algunos gastos y comisiones a cargo de los inquilinos

La iniciativa es llevada adelante por el peronismo y busca amortiguar el costo del alquiler de una vivienda y también agilizar un mercado que hoy se encuentra con capacidad ociosa. Democracia dialogó con los martilleros Luciano Di Flavio y Juan Manuel Bonanni.

Ni en un mercado casi paralizado, un proyecto de ley bonaerense busca que se eliminen los gastos inmobiliarios que conforman el precio final de un alquiler.
La iniciativa pertenece al peronismo y busca eliminar el cargo del 2% al 4% sobre el importe del plazo en locaciones con destino a vivienda, sustituir el mes de depósito en garantía por una póliza de caución y que la comisión del martillero pueda ser abonada hasta en 6 cuotas sin recargo, explicaron asesores del sector inmobiliario y de los inquilinos.
Democracia dialogó con los martilleros Luciano Di Flavio y Juan Manuel Bonanni, quienes dieron su visión sobre la iniciativa aunque el proyecto aún está siendo evaluado.

Iniciativa polémica
Sobre el proyecto, el martillero Luciano Di Flavio consideró: “Entiendo que se trata de reducir los gastos que hoy deben afrontar los inquilinos para acceder a la vivienda, y no de eliminarlos. Pero, en lugar de reducir la carga impositiva, se busca bajar las comisiones de los martilleros”.
Respecto del cobro por parte de inmobiliarias explicó que la Ley “habilita a cobrar un porcentaje a cargo de cada parte sobre el importe del plazo de contrato, que va del 1 al 2 %, pudiendo el mismo en su totalidad ser cubierto por una sola de ellas. Ello ha llevado a que en la práctica la suma de ambos porcentajes sea solventada por el inquilino. Por eso, desde las inmobiliarias tratamos de reducirlo para que no impacte negativamente en la operación”.
Asimismo aseguró que para el pago al martillero, “se dan facilidades constantemente. Por lo menos en mi caso, nunca priorizo los honorarios”.
Según Di Flavio, “siempre sucede lo mismo, buscan soluciones y ajustan por el lugar equivocado. El martillero es muy útil para quienes compran o alquilan. Es un nexo que une a ambas partes y brega porque lleguen a un acuerdo, como así también un filtro que permite realizar un contrato seguro. Además, siempre está disponible para ambas y debe dar respuesta a sus requerimientos respecto al contrato celebrado”.
La cuestión se suma a la actualidad económica que complica el panorama del sector.
“Es verdad que la situación está difícil y más para quien alquila, pero los propietarios saben también que cada vez es más baja la renta percibida por el capital invertido; eso explica la cantidad de casas que hay en la actualidad a la venta”, consideró.
“Creo que debe buscarse un equilibrio que beneficie a ambas partes, para evitar que las reformas se trasladen a los valores de los alquileres”.

Por su parte Juan Manuel Bonanni se refirió a la medida como “una más que van a intentar tomar” y aseguró que “en caso de que se lleve a cabo no creo que sea la solución al problema”.
En ese sentido amplió: “El problema es que la gente no puede alcanzar la vivienda propia. Es la falta de equidad”.
Por su parte indicó que “a los inquilinos siempre se busca darles las posibilidades, más allá de una ley”.
Si bien el depósito existe y se solicita en muchos casos, “no todos los propietarios lo piden”, aseguró Bonanni y aclaró: “El que lo pide suele dar planes de pago”.
Respecto de los honorarios el martillero remarcó: “En mi caso y de colegas que conozco, se da a pagar en plazos porque sabemos que es casi imposible abonar tres meses juntos, especialmente para alguien que alquila”.

Práctica y realidad
La ley que regula la actividad de los martilleros y corredores públicos en la Provincia de Buenos Aires (la 10.973) establece un cobro por parte de las inmobiliarias de entre el 1 y el 2% pudiendo asumir el total del pago cualquiera de las partes; pero en la práctica, ese porcentaje suele subir al 5%, por fuera de la ley, y suele ser el inquilino el damnificado.
A esto se le agregan otros cargos extra: el mes de depósito y el de adelanto del alquiler.
El punto que podría encontrar una gran traba está en el costo del sellado, que no siempre hay que abonar, pero que, en la práctica, también se paga.
De ese 1% adicional hay una parte que va a Ingresos Brutos y otra al Colegio de Martilleros, agentes de retención en esta operación y los que podrían frenar la iniciativa impulsada por inquilinos, según indicaron.
El año pasado la Legislatura intentó tratar el tema de estos cargos “extra” al alquiler, pero hubo una fuerte oposición del presidente del Colegio de Martilleros de la Provincia, Juan Carlos Donsanto, quien consideró que implicaba “la pérdida del 50% en nuestros honorarios”.
La situación este año terminó de detonar el mercado inmobiliario y muchos martilleros empezaron a tratar de no perder márgenes, reduciendo las condiciones para concretar un alquiler, a contra mano de lo que manda el propio presidente de su matrícula, revelaron desde el sector.
El proyecto de ley ya es evaluado por legisladores del oficialismo y de la oposición.

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