Luego de las primarias quedó planteado un escenario abierto para las generales
LA CARRERA RUMBO A OCTUBRE

Luego de las primarias quedó planteado un escenario abierto para las generales

Aun cuando fue el más votado, Pablo Petrecca debería socavar la base de sustentación de sus adversarios si quiere alcanzar su reelección. Para mantener sus chances, Mario Meoni tendría que conservar los votos del Frente de Todos que fueron a Victoria Muffarotto en las primarias. El aumento de la participación y una eventual merma en la cantidad de votos en blanco serían elementos claves.

El escenario está abierto: en octubre Pablo Petrecca y Mario Meoni volverán a ser los protagonistas de las elecciones generales, luego de unas primarias que dejaron al actual intendente que aspira a ser reelecto como el candidato más votado y al ex jefe comunal durante el período 2003-2015 como el representante de la fuerza política que obtuvo más voluntades.
Petrecca –referente de Juntos por el Cambio– y Meoni –hoy en el Frente de Todos– son dos viejos conocidos de la política y esta será la tercera vez que ambos competirán por llegar al sillón de la calle Rivadavia.
Por supuesto que hubo un determinado contexto en 2011, cuando se impuso Meoni, mientras que, en 2015, año en que Petrecca llegó a la intendencia, las circunstancias eran otras. Y es diferente también el panorama de este 2019.
No obstante, ambos contendientes superaron las primarias con chances concretas de dirigir los destinos de la ciudad en los próximos cuatro años. Y la historia reciente ofrece datos y argumentos como para pensar que en octubre podría festejar uno u otro.

Polarización
El escenario de extrema polarización que había sido planteado en este medio dos semanas atrás, se vio claramente refrendado el domingo pasado en nuestra ciudad, ya que nueve de cada diez votos positivos fueron para alguna de las dos fuerzas mayoritarias. De esta manera, Petrecca, el único representante de Juntos por el Cambio, obtuvo 21.087 sufragios en su favor, mientras que en el Frente de Todos Meoni cosechó 15.608 voluntades y Victoria Muffarotto otras 11.621. Esto hace que el actual intendente haya sido el candidato más votado, mientras que la suma de los otros dos postulantes hace que la principal coalición opositora haya sido la fuerza más elegida.
Entonces, de los 53.272 votos afirmativos, 48.316 fueron a estos dos espacios. Y menos de cinco mil sufragios se repartieron entre Consenso Federal, el Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad, el Frente Nos y el Nuevo MAS.
A partir de estos números, un análisis lineal indicaría que las chances de Meoni estarían por encima de las de Petrecca. Es que, aun cuando el actual jefe comunal lograra que vayan hacia él absolutamente todos los votos que en las PASO fueron para las cuatro fuerzas minoritarias, al líder del Frente Renovador en Junín le alcanzaría con conservar los suyos y los de Muffarotto para alzarse con el triunfo.
Pero las circunstancias no sol lineales y la política es una actividad que suele entrar en contradicción con la aritmética.
Por eso Petrecca tiene la tarea de apostar a mantener su base de votantes y atraer a quienes optaron por otras alternativas, incluyendo, claro está, a los que se inclinaron por el Frente de Todos.
Pero también habrá otras variables a tener en cuenta. Por un lado, la asistencia a las urnas, que siempre suele ser mayor en las generales respecto de las primarias. Y por el otro –teniendo en cuenta que solamente se cuentan los votos positivos– podría tener una influencia decisiva la cantidad de votos en blanco, que normalmente suele bajar entre las PASO y las definitivas.

Antecedentes
Para hacer este diagnóstico se puede tomar como referencia lo sucedido anteriormente.
En el año 2011 Meoni logró pasar del 27% en las primarias al 41% en las generales.
El intendente había sido el candidato más votado en las PASO, con más de 14 mil sufragios, seguido por Gustavo Traverso, con 5.783. La diferencia era amplia. No obstante, el Frente para la Victoria contaba con otros seis candidatos y la suma de todas sus boletas lo posicionaba como la primera fuerza, con más de 20 mil votos.
En octubre de ese año el kirchnerismo obtuvo, prácticamente, la misma cantidad de voluntades, con lo que se puede colegir que mantuvo a sus fieles pero no sumó otros. Mientras que el crecimiento de Meoni fue directamente proporcional al descenso de candidatos de otros espacios, como Ricardo Petraglia y Magdalena Ricchini, que decrecieron respecto de las primarias.
Asimismo, hubo una mayor concurrencia en las generales (unas mil personas más), y el número de votos en blanco bajó de 5.756 a 3.769.
A partir de estas situaciones, Meoni edificó una victoria que aparecía, a priori, muy difícil.
Por otra parte, el panorama en 2015 presentó algunas diferencias, aunque los factores que influyeron en el resultado final fueron, básicamente, los mismos.
El primer contraste tuvo que ver con que el ganador de las PASO pertenecía a la oposición. Y no solo eso: el oficialismo de ese momento quedó tercero entre las preferencias. De esta manera, Petrecca, de Cambiemos, obtuvo 18.486 votos; Meoni, en UNA, recibió 12.642 sufragios en su favor; y Traverso, del FpV, cosechó 8096 voluntades, pero al sumársele los 8073 que sacaron las otras dos líneas internas, el kirchnerismo terminó siendo la segunda opción.
Dos meses más tarde, en las generales, Petrecca elevó su base de sustentación a 24.689 sufragios, también logró hacerlo Meoni, que fue votado por 17.454 personas, mientras que Traverso no contuvo a los electores de todos los que en la interna habían optado por el FpV, y ese espacio bajó de 16.169 a 13.945.
En este caso también se elevó la participación electoral, pasando de 55 mil asistentes a más de 62 mil. Y se repitió la merma de los votos en blanco, que descendió de 3427 a 3003.

Escenarios
Planteado este panorama, se abren posibles escenarios.
El hecho de ser el candidato más votado le da a Petrecca la posibilidad de pararse en esa base de sustentación para ir por los votos que le pudieran asegurar el triunfo. La empresa no parece fácil. Sobre todo, si se tiene en cuenta que la ola amarilla que lo acompañó y hasta lo empujó hacia la cima en 2015 hoy perdió gran parte de su fuerza a partir del duro revés que sufrieron el presidente, Mauricio Macri, y la gobernadora, María Eugenia Vidal. Esta derrota se tradujo, inclusive, en nuestra ciudad, donde los candidatos más votados en esas categorías fueron los del Frente de Todos.
Del otro lado, Meoni ya se reunió con Muffarotto (ver recuadro) y aspira a ser el beneficiario del voto del kirchnerismo más duro, lo que parecería más lógico y para lo que ya se están tendiendo puentes.
En este caso, los antecedentes no marcan una unanimidad histórica en el comportamiento del peronismo. Si se toman las dos últimas elecciones a intendente, en 2011 apenas si pudo mantener la misma cantidad de votos entre las primarias y las generales, y en 2015 bajó casi un 15% entre agosto y octubre.
“Yo no estaría tan seguro de que todos los votantes de Muffarotto se vayan a ir con Meoni, y también hay que ver cuánto aumenta la asistencia y cuánto baja el voto en blanco”, razonaba días pasados, confiado, un referente de Juntos por el Cambio ante este medio.
En el mismo sentido, esta semana Petrecca repitió hasta el cansancio que la política “no es matemática, no es lineal”. El jefe comunal que aspira a su reelección cree, como dijo el mismo domingo poco después de las 21 en su bunker, que tienen “mucho para conquistar en octubre”.
En la vereda de enfrente, Meoni aseveró que “todos los que votaron a Alberto (Fernández) y a Victoria (Muffarotto) votarán la lista completa en octubre”. En ese espacio están convencidos de ese acompañamiento y también sostienen que la mala elección primaria a nivel nacional de Juntos por el Cambio y los problemas económicos y políticos que se sucedieron en los días posteriores serán un factor que influirá de manera positiva en la performance del Frente de Todos en las generales en Junín, la Provincia y la Nación.
El escenario, entonces, está abierto. Y, finalmente, la resolución se conocerá el 27 de octubre.

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