El hospital, junto con las clínicas que hay en nuestra ciudad, conforman un polo sanitario que potenciar la economía de Junín.
El hospital, junto con las clínicas que hay en nuestra ciudad, conforman un polo sanitario que potenciar la economía de Junín.
SE TRABAJA EN LA CONFORMACIÓN DE UN CLUSTER

El polo sanitario puede resultar clave para potenciar la economía de Junín

Históricamente, nuestro perfil productivo dependió del agro, el comercio y la industria, pero ahora se suman servicios de salud. El crecimiento en esta materia, con un hospital y cuatro clínicas, ofrece un diferencial que puede motorizar el mercado local. También destacan las oportunidades que hay en la industria del conocimiento. Qué se está haciendo para fomentar a los distintos sectores.

Históricamente, el perfil económico de Junín es de los más diversificados de la Región, ya que el sector agropecuario, la industria y el comercio aportaron en partes similares a la economía de la ciudad. Así lo afirma el secretario de Producción del Municipio, Eduardo Albarello. “De acuerdo al año, en algunos momentos hay algún sector que aporta más que otro, pero una de las virtudes que ha tenido nuestra ciudad es la distribución de su economía”, agrega el funcionario.
Según su análisis, esto resulta “interesante” porque permite a la economía local no depender de una sola actividad “y tener la posibilidad desde el estado de acompañar para que crezcan las tres”.
Más allá del trabajo que se esté haciendo para fomentar y apoyar a estos sectores, hay un rubro, vinculado con los servicios, que desde hace tiempo viene cobrando cada vez más relevancia y es el de la salud. Con un hospital interzonal y cuatro clínicas, importantes, Junín se convirtió en un verdadero polo sanitario que cubre una extensa zona y que, más allá de las posibilidades médicas que ofrece para sus residentes, también resulta de un gran potencial económico para la ciudad.
“Una parte de la economía la mueve la salud –señala Albarello–, en algunas clínicas más del 50% de las atenciones corresponden a pacientes que no son de acá, entonces esto también tiene un impacto en la gastronomía, la hotelería y otros rubros”.
En el mismo sentido, el rector de la Unnoba, Guillermo Tamarit, observa que hay un fuerte desarrollo de lo que él llama “el complejo agroalimentario” y una perspectiva importante sobre la economía del conocimiento. Y, adicionalmente, también considera clave para Junín el tema de los servicios, en general, y el de la salud, en particular.
“A partir del conocimiento, es decir, de especialidades y respuestas complejas, la ciudad se ha constituido en cuanto a lo sanitario en un polo de referencia –explica Tamarit–, vienen de muchos lados a resolver cuestiones específicas. En esta economía del conocimiento la Universidad puede trabajar muy bien, por un lado con la capacitación de recursos humanos, y por otro, en el desarrollo o adecuaciones de tecnologías.
El director provincial de Vinculación y Transferencia en la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Pérez Rozzi, coincide en que hay en Junín “una presencia casi única, en el sector de la salud y de las bio-ciencias, que no se evidencia, al menos con la misma densidad, en ninguna ciudad del noroeste provincial”. Esto, habida cuenta de la cantidad de entidades públicas y privadas, empresas, profesionales, técnicos, que prestan “una enorme diversidad de bienes y servicios, los cuales producen u ofrecen a muchas personas de Junín y sobre todo de numerosas ciudades de un radio de 150 kilómetros o más, que acuden diariamente al territorio a adquirirlos”. Entonces considera que “estudiar ese fenómeno, constatar los flujos de personas y de recursos que eso genera, puede ser una oportunidad para generar emprendimientos encadenados, redistribuir ingresos y recursos y lograr mejores empleos”.
Es por ello que la Universidad y el Municipio, en conjunto con el Ministerio de Producción de la provincia, están desarrollando un cluster de salud para nuestra localidad. “Se trata de coordinar todos los servicios de salud existentes”, comenta Tamarit, para luego ampliar: “Acá hay un gran desarrollo y muchas veces hay superposición de recursos y esa situación puede resolverse coordinando esos servicios. Por ejemplo: si una institución tiene un tomógrafo y las otras no, no haría falta duplicarlo o tenerlo en todos lados, con que se utilice de manera coordinada podría resolverse para todos. Es una actividad colaborativa que mejora las posibilidades de cada uno. Estamos en ese trabajo a través de la Agencia de Desarrollo, y estamos teniendo muy buena recepción por parte de los prestadores de salud y del hospital. Es un ejemplo de cómo se puede trabajar para mejorar los servicios y constituirse en una referencia regional”.
Albarello añade que “el concepto de cluster tiene que ver con que todos los miembros de una cadena, en este caso de salud, puedan hacer un trabajo en conjunto con el estado, para hacer crecer ese sector”.

Economía del conocimiento
Otro sector que muestra un gran potencial es la llamada economía del conocimiento, que es la que utiliza, precisamente, el conocimiento como elemento fundamental para generar valor y riqueza. Esto abarca rubros diversos como educación, investigación, tecnología, informática, telecomunicaciones, robótica, y otros.
“Tiene que ver con la manera de incorporar conocimiento a los desarrollos económicos”, resume Tamarit, para luego agregar que “lo que va a profundizarse en Junín son estos sectores de servicios, a partir de la incorporación de conocimientos”.
En el mismo sentido, Albarello remarca que “ya se comenzó a trabajar en un proyecto de estas características con un Polo Tecnológico para ofrecer servicios”, que ofrece un panorama muy amplio que se va a abrir mucho más, creen en el municipio, a partir de la firma del acuerdo Mercosur Unión Europea: “Esto tiene un gran potencial y para nuestra ciudad, puntualmente, con la universidad instalada acá, es una gran oportunidad”.

Diferencial
La clave para pensar en el desarrollo de una economía pasa, en la actualidad, por encontrar un diferencial.
Pérez Rozzi considera que el escenario productivo “se complejizó” y más allá de que haya sectores tradicionales que sigan generando recursos económicos y financieros, “no está tan claro que el producto de esa generación se quede y se recircule en el territorio” contribuyendo al desarrollo del mismo.
Y, al mismo tiempo, opina que la eventual “recirculación” de esos recursos “no se dará por generación espontánea, sino solamente a través del diseño de mecanismos que le otorguen esa condición, llámese políticas públicas territoriales o extraterritoriales de fomento, que posibiliten estimular un circuito virtuoso de los recursos que se generan en Junín”.
Y grafica: “Para decirlo más simple, una cosa es tener harina, leche, manteca, azúcar y huevos, pero otra cosa es elaborar una torta y otra aún más compleja es hacer la mejor torta o la que rinda más. El ‘saber hacer’ debe ser una construcción conjunta. Puedo disponer de aquellos ingredientes en manos de varios actores y que cada uno de ellos los consuma, o puedo elaborar algo más complejo y mejorar el rinde de lo que elaboré”.
En ese marco, sostiene que es “imperiosa la rediscusión del Plan estratégico de Desarrollo de Junín, pues será vital ante este marco de complejidad, de cara a la Agenda 2030”.

Qué se está haciendo
Como quedó dicho al principio de esta nota, históricamente, el desarrollo económico de Junín se basó, principalmente, en el agro, el comercio y la industria.
Respecto del primero de ellos, Tamarit observa que “el complejo agroalimentario tiene una gran incidencia en la economía” y la Unnoba “está muy en línea” de ese desarrollo a partir de sus propuestas en Agronomía, Genética, las ingenierías, que “son sectores donde hay demanda permanente de recursos humanos, porque hay un desarrollo”.
Para el ex titular del INTA Junín, Juan José Cavo, “evidentemente, el sector agropecuario es la principal pata productiva de la economía porque eso se transfiere en forma directa a los comercios de la zona”. No obstante, advierte que ese traspaso es lento: “Esto es un inicio, sabemos que el resto está deprimido, los sueldos son bajos y eso demora un tiempo hasta que repercuta en el resto de la sociedad”.
En cuanto a la industria, Albarello sostiene que Junín tiene “uno de los parques industriales más grandes de la Provincia, en cuanto a la cantidad de empresas”, ya que, según sus cálculos, en territorio bonaerense no hay más de quince complejos con más de cien proyectos, como el local.

“El éxito de un parque industrial depende de cómo se mida –sostiene el secretario de Producción municipal–, en una primera etapa es que tenga empresas y hoy ya tenemos un loteo nuevo para sumar una docena más de las casi cien que hay. Ahora estamos dotando de los servicios necesarios: este año se inauguró las redes de agua y cloacas, estamos trabajando en lo que es cordón cuneta y base estabilizada, y estamos en la primera etapa de la extensión de la fibra óptica”.
Por último, el comercio es la tercera soporte de este trípode que sostiene la producción local, y es uno de los que más dificultades está teniendo en la actualidad. “Hay comercios y pymes chicas que se han visto muy afectadas, están las que se tienen que abastecer con gas o electricidad para producir y la situación actual hace que estén muy complicadas. Es preocupante”, señala el presidente de la Sociedad Comercio e Industria de Junín, Raúl Parejas.
Esperanzado en que la cosecha ayude a revertir la actual situación, Parejas indica que el programa de financiación Ahora12 “pudo haber sido una pequeña ayuda, pero no más que eso”. Y puntualiza: “Para que el comercio funciona la gente tiene que tener plata y para eso debe levantar el poder adquisitivo y bajar la inflación”.
Uno de los proyectos que muestra Albarello para este sector tiene que ver con los centros comerciales a cielo abierto, con los que se buscan potenciar las ventas teniendo en cuenta la diversificación que ha tenido el comercio dentro de la ciudad en los últimos años: “Empezamos a trabajar en el histórico, que es Roque Sáenz Peña, y ahora, junto a Comercio e Industria y la Cámara Hotelera Gastronómica, estamos desarrollando las avenidas República y Benito de Miguel, como una primera etapa, que después se continuará en otros centros comerciales a cielo abierto, como Rivadavia, Primera Junta, Ramón Hernández, cada uno con sus características propias. Lo interesante de esto es que con esta política se busca respetar la idiosincrasia de cada uno de los lugares, porque cada arteria tiene su propia vida comercial, particularidades y necesidades”.

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