El vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador, visitó ayer la redacción de Democracia.
El vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador, visitó ayer la redacción de Democracia.
LA CARRERA A LAS ELECCIONES

Daniel Salvador: “Hay una conciencia de no volver hacia atrás”

El vicegobernador bonaerense visitó la redacción de Democracia y consideró que los doce años de kirchnerismo fueron “negativos” para el país. Afirmó que el camino es “seguir con el cambio y hacer las modificaciones o mejoras que haya que hacer”. La situación después del 10 de diciembre.

¿Qué se pone en juego en esta elección?
-Creo, con toda claridad, que en este tiempo no apareció una opción que pueda presentarse como una alternativa hacia adelante, y en definitiva termina siendo una opción entre quienes están gobernando, y desde mi punto de vista, lo hacemos con una visión de presente y abriendo caminos para el futuro, para poner a la Argentina en marcha, integrada al mundo, con soberanía energética, con una visión federalista; y hoy hay obras en todo el país, en cada provincia, y en la provincia de Buenos Aires recuperamos el Fondo del Conurbano. Estamos con un plan de infraestructura que desde hace muchos años la Provincia no recuerda, en rutas, en las cuencas de los ríos, reformas en la Justicia, en la educación, el SAME, son todas cosas que se ven. El desafío es seguir por este camino, con todo lo que haya que mejorar, o la opción es repetir lo que fue la experiencia de estos doce años anteriores al gobierno de Cambiemos, que fueron muy negativos para el país.

-¿Usted dice que "es Cambiemos o volver al pasado"?
-No pretendo decirlo como una descalificación, al momento de votar cada uno va a mostrar su gestión, la verdad es que en la otra lista están todos los que fueron jefes de gabinete, la ex presidenta, y con toda claridad se armó desde la candidatura a vicepresidente todo el esquema, me parece que son elementos para tener en cuenta a la hora de votar.

No hay, ni en la vida personal, laboral, familiar, cosas importantes que se logren sin un gran esfuerzo, mucho menos en la vida de un país que estuvo a la deriva durante muchos años.

-Es cierto que había una gran demanda insatisfecha de obra pública en la Provincia y que la gestión de Vidal comenzó a revertir esa situación, pero el tema económico no se puede solapar.
-Sin duda, y nosotros a los problemas los enfrentamos, no los ocultamos. Y enfrentarlos muchas veces es tener costos políticos. Así como logramos salir del cepo, salir de los holdouts, empezar a bajar las retenciones –más allá de los pasos posteriores como consecuencia de una necesidad económica-, pudimos empezar a dar señales para bajar la presión tributaria, especialmente con ingresos brutos en la Provincia, nos quedó el tema de la inflación, que a su vez condiciona tantas cosas, son las cosas que estamos buscando revertir, con una economía que aparece como más estabilizada y con signos de una inflación a la baja, con un país integrado al mundo, que vuelve a recuperar la credibilidad para que haya inversión y trabajo, que es lo que falta en la Argentina. Pero todo eso es esfuerzo, incluso equivocarse, cometer errores, pero reconocerlos, no eludir el problema. Esto es como cuando uno levanta una casa y la quiere hacer sin cimientos, se cae la casa, se pierde la plata y lo peor es que se pierde la confianza. Por eso, para nosotros es muy importante mostrar hechos, más que palabras. Hoy la posibilidad de desarrollo y un crecimiento equilibrado, aislado del mundo, es prácticamente imposible, es Venezuela. Lo que pasó en la Argentina con el G20 o los avances del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur nos abre un mercado enorme y, por supuesto, nos impone desafíos. No hay, ni en la vida personal, laboral, familiar, cosas importantes que se logren sin un gran esfuerzo, mucho menos en la vida de un país que estuvo a la deriva durante muchos años.

-Después del 10 de diciembre, ¿hay que rediscutir el acuerdo con el FMI?
-Lo que hay que hacer es una gran convocatoria, parcialmente ya se empezó a hacer. Cambiemos está fuerte en los 24 distritos, pero además se entendió la necesidad de ampliar Cambiemos y fue la invitación a Miguel Ángel Pichetto para integrar la fórmula, lo cual le da todo ese sentido de amplitud democrática con aquellos que tenemos una visión similar de país. Así que me parece que el próximo paso es buscar la mayor unidad posible para fortalecer esta posibilidad y aprovechar todo el potencial que tiene la Argentina, y si el país está aislado en el mundo no se va a dar.

-En la Cuarta Sección hay muchos municipios gobernados por intendentes radicales, ¿cuáles son las expectativas?
-Son muy buenas, sin dejar de reconocer el momento difícil, pero creo que quien decidió el cambio en la Argentina fue la gente, ha votado quizás en esos doce años a un mismo signo político, y más allá de las molestias o sectores que, transitoriamente, aparecen más postergados que otros, hay una conciencia mayoritaria de que no hay que volver hacia atrás, así que eso me lleva a ser optimista, además de que en cada una de las comunas se han hecho muchas obras. Ante la realidad y la contundencia de los hechos me parece que el camino hacia las próximas elecciones es seguir el cambio con todas las modificaciones y las mejoras que haya que hacer.

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