El uso de hogares es una de las propuestas que ganó usuarios este año.
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CUIDAR EL BOLSILLO EN INVIERNO

Leña, gas y electricidad, las opciones para calefaccionar y abaratar costos

Según los expertos, son muchas las consideraciones a tener en cuenta a la hora de elegir una calefacción eficiente y que rinda desde lo económico, en momentos en que los servicios de gas y electricidad subieron considerablemente.

La conveniencia a la hora de elegir la forma de calefaccionar un hogar no resulta tan simple de elegir y existen demasiadas cuestiones a tener en cuenta previas a decidir por el uso de gas o electricidad y el agregado de la calefacción a leña.
Los especialistas consideran que en las viviendas que cuentan con red de gas natural conviene sin dudas el uso de gas en lugar de electricidad aunque en muchos casos, dependerá del uso que se haga de uno y de otro.
Aquellos que se vuelcan al gas envasado, por el contrario, deberían en muchos casos considerar el uso de calefacción eléctrica como una opción que puede resultar más accesible.
Democracia consultó a distintos especialistas que dieron su visión sobre la elección más adecuada para la temporada de invierno con algunas consideraciones y sin verdades absolutas.

Calefaccionar la casa en invierno
Si bien el gas natural tiende a ser más eficaz que la electricidad como sistema de calefacción, especialmente en viviendas grandes, la discusión no termina allí.
Luis Aguilera, gasista e instalador de equipos de calefacción desde hace 25 años consideró que hay muchas cuestiones a tener en cuenta a la hora de optar por gas o electricidad, incluso el uso de hogares a leña.
“Los costos de gas licuado, al menos en Junín son bastante elevados, no así en la zona”, aclaró. “Y en cuanto al uso de la electricidad depende mucho del uso, de la temperatura en que se usa el equipo. Si se pone en 28 o 29° no va a ser el mismo consumo” y agregó que conviene tener presente que “se debe calcular entre 8 y 10° de diferencia entre el interior de la casa y el exterior. Es decir, tiene que ser agradable, no se puede pretender estar en remera. No es aconsejable”.
A la pregunta del tipo de calefacción más conveniente, Aguilera considera que el aire acondicionado es una buena opción: “Conviene porque el calefactor que viene embutido en la pared, con salida exterior, y en el caso de un calefactor chiquito puede estar desperdiciando un 60% o 65% de lo calórico ya que al extraer el monóxido de carbono hacia fuera, no se aprovecha todo el calor que produce el calefactor. Hay una pérdida muy grande de calorías”.
Pero especialmente, sí conviene electricidad a una garrafa.
“Con la estufa garrafera no se puede calefaccionar. Va a calentar mientras esté prendido pero al ser una llama de manera directa quema el oxígeno y tampoco es algo seguro”, aunque destacó que “es el bolsillo de cada uno el que cuenta”.
El uso de una calefacción central, según Aguilera es mucho más aprovechable y por ende rinde.
“En el calefactor central que va por conducto se aprovecha mucho más el calor y con el termostato es mejor, se calefacciona mejor”, consideró.
El gasista Miguel Argumero explicó que “conviene el uso de gas natural pero asusta el costo del metro cúbico y cuánto saldrá un bimestre de consumo”, sugirió.
Pero todo depende del uso:”pensemos en una casa chica con un termo o calefón, la cocina y un calefactor”.
Para Argumero, la calefacción central resulta más económica y aprovechable, especialmente para una casa media o grande: “con calefacciòn central, a través de radiadores se calienta toda la casa y resulta más económico”.
Para quienes no tienen red de gas natural, según el profesional “conviene calefaccionar de otra forma, incluso tener termos solares, pero el gas envasado no conviene”.

La electricidad, una opción fiable
Las estufas eléctricas como los caloventores, las de cuarzo, las infrarrojas y los paneles son una solución tal vez fiable pero sin dudas para nada económicas. “Un caloventor por ejemplo resulta muy caro, consume mucho. Imaginate que es como una plancha conectada. Es de los que más gasta”.
La única ventaja, como la mayoría de lo eléctrico es que según Argumero: “lo usás cuando estás y cuidás más la energía mientras que no se hace lo mismo con el gas”.
Los sistemas centrales por aire resultan buenas opciones para calefaccionar (y por caso refrigerar) una casa que no cuenta con red de gas naturales.
En el caso de los equipos frío/calor se recomienda la colocación de aquellos con tecnología inverter ya que ofrecen mayor eficiencia en el consumo de energía eléctrica.
Según el gasista Aguilera, elegir entre un calefactor o un Split, depende del tipo de Split.
“Los splits se aconsejan los inverter que no se congelan tanto como los demás. Y si se usa con moderación probablemente se gaste menos con un split que con un calefactor por lo que éste pierde hacia afuera. Pero siempre depende mucho del uso”, considera.
“En una habitación chica conviene un split, es más seguro y más sano incluso en un dormitorio”.
Carlos, de Bringeri Hogar aseguró que actualmente, lo que más comercializan son artefactos eléctricos para calefacción.
“Estufas de cuarzo, radiadores eléctricos, paneles, caloventores, todo para aquellos que no tienen instalación a gas. En ese caso llevan estufas garraferas o directamente calefactor”.

Calor de hogar
En algunos casos por moda, en otros como una forma de buscar opciones y achicar gastos, pero lo cierto es que muchos se volcaron a la calefacción a leña a través de salamandras, hogares y estufas.
Si bien la calefacción a leña es de las más antiguas, actualmente hay una gran variedad de artefactos nuevos con con alto rendimiento y eficiencia.
Sebastián, de la división Hogar de la firma Mafferetti aseguró que actualmente, entre las opciones de calefacción a gas, electricidad y leña, esta última es la que más creció.
“Como no hay conexiones de gas, sumado a lo costoso que está, eso hizo que desde el año pasado la gente se vaya volcando a lo eléctrico. No obstante, este año se vendió mucho más lo que son estufas a leña”, destacó.
Según indicaron de Mafferetti, “hace dos años se usaban más por gusto, alguien con calefacción central que elegía tener el hogar a leña. Hoy se vende más por necesidad”.
Si bien en su mayoría optan modelos más económicos de estufas a leña, en muchos casos se hace un esfuerzo mayor para comprar los más caros.
“Te diría que hoy en primer lugar se vende la estufa a leña, en segundo lugar lo eléctrico y por último a gas”, remarcó.
Una de las ventajas de la calefacción a leña, según los que saben es que mantiene un ambiente cálido con calor seco y constante que perdura incluso luego de consumirse.
Desde Rimar, un comercio de venta de leña, aseguran que una bolsa de quebracho colorado de 25 kilos cuesta alrededor de 200 pesos.
Vito Lombardi, dueño del comercio explicó que “para una salamandra chica puede durar dos días, y debe mantenerse con tronquitos”.
Rita, de Leñas del Cerro aseguró: “Noté que más gente pone estufas tipo tromens y de fundición. Es otro calor. Y si está bien instalada distribuye mejor el calor. Sin mencionar que es un calor seco y constante”.
Rita no recomienda la compra de leña en cantidad y aconseja colocar los troncos más resistentes a la noche.
El precio estimado de una tonelada de leña se calcula entre los 1000 y 1500 pesos. Para una salamandra grande, tipo tromens, en un mes, se pueden requerir entre 1500 y 2000 kilos.
El calor alcanza estimadamente una vivienda con 60 u 80 metros.

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