Apartan a un traumatólogo de su cargo, acusado de abuso
TIGRE. SUCEDIÓ DURANTE UNA CONSULTA

Apartan a un traumatólogo de su cargo, acusado de abuso

Sucedió en el hospital provincial de General Pacheco, en la provincia de Buenos Aires. Tras la denuncia de la víctima, otras dos se sumaron y comentaron hechos similares.

Un traumatólogo del Hospital de General Pacheco, en el partido bonaerense de Tigre, denunciado de haber abusado de una joven durante un chequeo médico, fue apartado de la atención al público hasta tanto se resuelva la investigación judicial, informaron ayer fuentes del Ministerio de Salud bonaerense.
“El médico fue puesto en disponibilidad relativa, esto significa que no tendrá contacto con pacientes hasta tanto se resuelva la investigación judicial”, dijo Leonardo Busso, subsecretario de Atención de Salud de las Personas del Ministerio de Salud bonaerense, de donde depende el hospital.
Jonathan D’Alessandro, el traumatólogo denunciado, se desempeñaba en el segundo año de una “concurrencia” y en el hospital no había radicada ninguna denuncia en su contra.
Según detalló la mujer, el hecho tuvo lugar el 25 de mayo cuando acudió al hospital para realizarse un control por los golpes que tenía en una muñeca, el meñique y una costilla tras tropezar con la bicicleta de una de sus sobrinas.
“Me revisó y hasta ese momento el trato era normal, después de verme los lugares golpeados y revisarme normalmente le consulté por un especialista de las rodillas. Hice patín por 14 años y tengo problemas en los meniscos”, detalló. En ese marco, contó que el hombre le dijo que él era especialista en rodillas y le preguntó si podía subirse o sacarse el pantalón. “Le contesté que no podía subírmelo por encima de la rodilla porque era ajustado, que me lo iba a tener que sacar porque hacía frío”, relató la joven.
Ante esto, el profesional la hizo irse a otro consultorio donde prendió una estufa. Tras esto, la mujer se sacó el pantalón y se recostó en una camilla donde el médico la empezó a revisar. “Me empezó a hacer masajes, me dijo que me relajara, me tocó la ingle y, sin mediar palabra, me introdujo un dedo en la vagina. No podía creer lo que estaba pasando, me quedé en estado de shock, no pude siquiera reaccionar”, detalló la joven. El abuso -de acuerdo al relato- duró media hora. La muchacha reconoce que en ese momento se quedó “paralizada” y que todo llegó a su fin cuando al médico le sonó el celular. “Yo aproveché para decirle que tenía que irme. Me cambié rápido y al irme esta ‘persona’ tuvo el descaro de saludarme con un beso en la mejilla y guiarme el camino hasta la salida del hospital por otro lado”, concluyó.
Tras publicar lo ocurrido en las redes otras dos mujeres le escribieron por privado relatando situaciones similares.
La denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer de Tigre e interviene en la causa la UFI de Violencia de Género de Tigre.

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