El rector de la Unnoba, Guillermo Tamarit, disertó sobre los desafíos de la educación superior.
El rector de la Unnoba, Guillermo Tamarit, disertó sobre los desafíos de la educación superior.
CHARLA SOBRE EDUCACIÓN

Tamarit: “El capital humano que podamos sumar va a ser indispensable”

“Educarnos con la más alta calidad es lo que puede diferenciar la viabilidad de una sociedad respecto de otras”, planteó el rector de la Unnoba y opinó que en este contexto la Universidad como institución debe cambiar porque está respondiendo a paradigmas que ya no son.

El rector de la Unnoba, Guillermo Tamarit, brindó una charla abierta sobre inclusión y calidad en la educación en la Casa de la Cultura de Pergamino.
Previo al inicio de la exposición, Rosa Tulio, actual presidenta de la Fundación Casa de la Cultura de Pergamino, agradeció la presencia del rector y celebró la posibilidad de compartir un encuentro para hablar de educación, un tema central para la construcción del futuro. Asimismo, aprovechó la ocasión para rendir un homenaje a la escritora pergaminense Edna Pozzi, fundadora de la Casa de la Cultura de Pergamino, al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento y recordar a la periodista Claudia Aiello.
Tamarit agradeció las consideraciones de la diputada nacional (mandato cumplido) y actual titular de la Casa de la Cultura de Pergamino e hizo una emotiva evocación de la figura de Edna Pozzi.

Estamos yendo a un mundo femenino, porque los atributos asignados a lo femenino son más relevantes y eficaces en términos de emotividad y de racionalidad, afirmó el rector.

En su disertación, Tamarit reflexionó sobre temas que han sido marcados como ejes estratégicos para la Universidad en el plano institucional. Así, centró su reflexión en el concepto de inclusión y planteó el imperativo de la calidad educativa como instrumento para poder enfrentar los desafíos del futuro.
Durante su reflexión señaló que una educación inclusiva de calidad es la garantía contra la pérdida de la dignidad de las personas, la exclusión social, el deterioro de la salud, el aumento de la pobreza, el estancamiento económico, y la negación de los derechos”.
El rector efectuó un análisis de la sociedad actual e interpeló a reflexionar “sobre el mundo en el que estamos educando”. Con varias referencias históricas remarcó que las sociedades que utilizaron mejor el conocimiento dieron un salto cualitativo y se refirió al ritmo en el que se suceden los cambios tecnológicos en el presente para argumentar que “cambian dramáticamente nuestra visión relativa respecto de la política, la economía y lo social”.

El cambio tecnológico
“Hoy tenemos desarrollos en informática, tecnología e inteligencia artificial que eran atributos de los humanos. Frente a ello es urgente pensar cómo asumimos desde la educación el cambio tecnológico y cómo preparamos a las nuevas generaciones para el mundo en el que van a vivir”, sentenció. Y reconoció que “hoy estamos a cargo de educarlos para cuestiones que no conocemos”.
“Debemos pensar para qué educamos, cómo asumimos la educación porque hoy el trabajo está en discusión y aparece cuestionado en la dinámica que plantea el capitalismo. Tenemos que pensar cuál es el rol de los profesionales, es necesario interrogarnos sobre cuál es la promesa de la educación”, sostuvo.
En otro momento planteó: “Estamos yendo a un mundo femenino, porque los atributos asignados a lo femenino son más relevantes y eficaces en términos de emotividad y de racionalidad”.
“Todos estos elementos son los que debemos plantear porque cuestionan la actividad educativa y la obligan a transformarse”, marcó, instando a sincerar que las instituciones educativas tal como están concebidas no siempre están en condiciones de brindar respuestas a problemas de un mundo que así como nunca fue tan rico, tampoco fue nunca tan desigual”.
En relación al rol de la educación para hacer frente a los desafíos que plantea el mundo actual, el rector de la Unnoba consideró que “quienes no pasen por la Universidad van a estar en peores condiciones para afrontar esos desafíos ya no solo por las cuestiones individuales sino sociales, ya que el capital humano que podamos sumar va a ser indispensable”.

Estrategias para la inclusión
“Educarnos con la más alta calidad es lo que puede diferenciar la viabilidad de una sociedad respecto de otras”, planteó y opinó que en este contexto la Universidad como institución debe cambiar porque está respondiendo a paradigmas que ya no son. “Necesitamos la mayor cantidad de gente posible en el sistema de educación superior, pero debemos discutir estrategias para la inclusión. Debemos ofrecer alternativas de calidad porque en un mundo globalizado el lugar en el que pongamos la institución va a ser la garantía para nuestros graduados”, sentenció poniendo énfasis en que la calidad está íntimamente relacionada con la investigación y con la capacidad que desarrollen las instituciones educativas de pensarse a sí mismas y fijarse como meta “perseguir el horizonte y no alcanzarlo”.

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