En Junín se paga $52,44 el litro de premium de YPF, un monto que solo es superado por cuatro capitales de provincias.
En Junín se paga $52,44 el litro de premium de YPF, un monto que solo es superado por cuatro capitales de provincias.
EFECTOS DE LA DESREGULACIÓN EN EL MERCADO DE LOS COMBUSTIBLES

En Junín, el precio de la nafta sigue estando entre los más altos del país

En nuestra ciudad se paga $52,44 el litro de premium de YPF, un monto solo superado por cuatro capitales provinciales. Afirman que la diferencia de valores entre jurisdicciones responden a gastos de logística, impuestos y políticas comerciales de las petroleras. En el ámbito local también incide la tasa por Trazado Urbano Municipal. Luego del reclamo por el valor del GNC, se va a implementar una tarjeta de descuentos para taxistas.

En nuestra ciudad el precio de la nafta continúa entre los más altos del país. Hoy el mercado se encuentra desregulado, pero si se toman los valores de la petrolera YPF, cuyo tarifario es marcado por la empresa y debe respetarse, se advierte que el valor del litro de nafta Infinia –que es la versión premium de la petrolera estatal– se encuentra en 52,44 pesos en nuestra ciudad.
Este es un precio que está por encima del que se paga en la mayoría de las provincias. Tomando como referencia el precio de pizarra de la nafta premium en las estaciones de servicio YPF de las capitales provinciales, se puede ver que los $52,44 que se paga el litro en nuestra ciudad solo son superados por los valores de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca. En el resto de las provincias –o al menos en sus capitales– el valor es más bajo. La diferencia en los precios se explica por diferentes variables que entran en juego en el mercado de los combustibles. Pero una insoslayable a la hora de analizar lo que sucede en nuestra ciudad, es que aquí el Código Fiscal impone un tributo por el Trazado Urbano Municipal, por el que se estableció que debe abonarse 41 centavos por litro de nafta en cada carga. El mismo artículo impone una tasa de $0,32 en el caso del diesel.
Por otra parte, referentes del rubro afirman que las diferencias en los precios entre las provincias responden a gastos de logística, impuestos y políticas comerciales de las petroleras.

Componentes del precio
En dialogo con Democracia, Guillermo Lego, gerente general de la Confederación de Entidades del Comercio de los Hidrocarburos de la República Argentina (Cecha), señala que la variación del precio de los combustibles en diferentes jurisdicciones se explica a partir de varios componentes.
“Una cuestión tiene que ver con la logística –explica Lego–, porque el producto se traslada en camiones. Cuando tiene que hacer viajes a distancia y sale, por ejemplo, de Campana para ir al norte o al Litoral, evidentemente son mayores los gastos. Eso amerita que haya una mayor incidencia del flete respecto de otras zonas”.
Sin embargo, hay determinaciones que responden a estudios de mercado o campañas de marketing que terminan incidiendo en los precios, como relata Lego: “También están las estrategias de las propias compañías que, en algunos casos, llevan a que se den algunas cuestiones curiosas. Por ejemplo: en Campana hay una refinería de Axion y hay estaciones de servicio de diferentes marcas, y si las otras compañías tienen un precio determinado, Axion va a tratar de estar siempre en una línea similar a la competencia, eso por ahí suena raro porque es una marca que tiene la destilería en esa misma localidad y el precio es más caro que en Buenos Aires, pero es así como el mercado y la competencia terminan generando una variación en el precio”.
El empresario local José Chocron pone el acento en la carga tributaria para explicar las diferencias de precios de combustibles en diferentes localidades o provincias: “Hay distintos impuestos, hay algunos nacionales que lo tienen todos a nivel país como el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC), el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) y el IVA. Y además, algunos municipios aplicaron la Tasa Vial, como el caso de Junín, no así otros partidos de la zona”.
Chocrón, que es vicepresidente tercero de la Federación de Empresarios de Combustible de la República Argentina (Fecra), una entidad que acaba de abrir una delegación en nuestra ciudad, recuerda que la tasa por el Trazado Urbano Municipal “corresponde a una ordenanza que impuso el gobierno anterior, y es un tributo bastante polémico porque los municipios no pueden poner un impuesto sobre uno nacional o provincial”. Y puntualiza: “En su momento hicimos un amparo y salimos favorecidos, pero después de un tiempo y por diferentes razones, se tuvo que pagar. Este impuesto fue creado, por primera vez, en Córdoba durante el mandato de José Manuel de la Sota, pero después Juan Schiaretti lo derogó”.

Posición dominante
El hecho de que sean pocas las empresas dentro del rubro de los combustibles genera debate en torno a la posición dominante que puede tener YPF, que concentra más de la mitad del mercado, y de una eventual cartelización a la hora de poner los precios.
“Por ahí hay quien califica de manera un poco agresiva a este mercado como un oligopolio –comenta Lego–, pero uno puede pensar que es más o menos razonable que tengan un precio parecido, porque si una firma tiene la súper a 42 pesos y otro la tiene a 35, es lógico que todo el público se va a volcar a la más barata, con tanta diferencia. Entonces es difícil para las empresas competir con diferenciales muy grandes. Se van manejando en conjunto”.
El gerente general de Cecha recuerda que “YPF tiene el 58% del mercado”, y sostiene que esto sirve para darle cierto equilibrio al mercado: “Es una forma indirecta de regulación. El mercado se desreguló en octubre de 2017 y se establecieron algunas pautas, y como en aquel entonces no se pensaba que habría ciertas variables, algunas pautas quizás hoy se verían como erradas, como poner como valor de referencia el crudo internacional y el dólar, cuando en ese entonces el Brent estaba a 57 dólares y hoy está a casi 71, y el dólar nuestro estaba en 17 pesos y hoy está en 45. Entonces, ese mercado libre hace que hoy los precios se manejen de esta manera. No obstante, hubo dos ejemplos de cómo YPF permite regular el mercado. En marzo Shell aumentó un 9%, YPF se retrasó un poco vio cuál era la reacción de los consumidores, y luego largó un incremento del 4,5% y Shell a los pocos días tuvo que retrotraerse. Y en el último aumento pasó algo similar con Axion”.
Esta desregulación debería permitir una competencia en torno a los precios que, en los hechos, se da a medias. En el caso de YPF, las estaciones de servicio trabajan bajo el sistema de consignación, por lo que el producto es de la compañía y es la firma la que fija el precio, no lo puede corregir el estacionero. En las otras petroleras es libre. Solo hay un precio sugerido que el operador puede respetar o no.
“El precio es libre en el mercado –explica Chocrón–; tanto yo como cualquier colega puede poner el valor que quiera, después se verá si la gente lo compra. Hay un precio sugerido por la empresa pero uno no tiene la obligación de poner ese importe. Por ejemplo: en mi estación de servicio yo tengo el precio más bajo que el sugerido, por una decisión comercial en la que resigno rentabilidad pero apuesto a vender más. Eso depende de la estrategia de cada estacionero”.

Nuevo actor
En el último tiempo apareció un nuevo actor en el mercado de los combustibles que compite, justamente, con los precios. Se trata de nuevas firmas llamadas ‘low cost’ dentro del rubro, cuya propuesta es la de posicionarse en el gasoil grado 2 y en la nafta súper con un valor por debajo de YPF, que es la marca reconocida como la más barata del mercado.
“Hay que ver cómo es la competencia”, señala Lego, para luego ampliar: “Si hay una estación de servicio que tiene varios años con una marca determinada, en donde el propietario tiene invertido un gran capital, y atrás viene una de estas low cost, suena a que a la larga pueden perjudicar a las estaciones que ya están instaladas desde hace tiempo”.
Según su análisis, algo similar ocurrió –salvando las distancias del caso– cuando se anunció una iniciativa para llevar el combustible a domicilio en camiones: “Un estacionero puede decir que no se va a oponer al avance y el progreso, pero en su empresa debe tener una estación que tiene una valuación importante, pagando impuestos, con personal y demás, y parece que algunas competencias podrían atentar contra los actores que ya están en el mercado. Y hay que ver, entonces, cómo son estas low cost. No parece una competencia simétrica”.

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