El principal inconveniente con el faltante de productos de Precios Cuidados y Esenciales se da con la leche.
El principal inconveniente con el faltante de productos de Precios Cuidados y Esenciales se da con la leche.
QUÉ PASA CON LOS PROGRAMAS QUE APUNTAN A CONTENER LA INFLACIÓN

Hay faltante de productos incluidos en los Precios Cuidados y Esenciales

Si no hay un artículo en góndola debe ofrecerse un reemplazo, pero, en general, solo se entrega un sustituto si el cliente lo pide. El mayor problema se da con la leche y afirman que, al ser una segunda marca de una empresa líder, se entregan pocas unidades. En cuanto a la carne, hay asado, matambre y picada a valores congelados, pero son de vaquillona, no de novillo.

En Junín conviven tres programas de control de precios de distintos productos de la canasta básica que apuntan a ponerle un freno a una inflación que no da tregua.
De esta manera, al ya clásico Precios Cuidados, que tiene varios años de vigencia e incluye 579 artículos, se le sumó desde el lunes pasado Productos Esenciales, una línea dentro del mismo sistema que mantendrá congelado por seis meses el valor de 64 artículos, entre los que se cuentan aceites, arroz, harinas, fideos, leche, yogur, yerba, infusiones, azúcar, conservas, polenta, galletitas, mermeladas y bebidas. Pero, además, nuestra ciudad tiene vigente desde el 1° de abril Precios Locales, un listado de quince productos que mantendrán su valor hasta el 31 de mayo, a partir de un convenio suscripto con 22 supermercados locales.
Los especialistas sostienen que la clave para que funcionen estas medidas pasa por que haya un verdadero control para su cumplimiento, algo que se está haciendo desde los ámbitos nacional y local, aunque esta inspección no impide que haya algunos inconvenientes. Los más recurrentes son los faltantes en algunos productos y la confusión que se genera por no tener una comunicación o señalización adecuada.

Faltantes
Una de las quejas más comunes entre los clientes que circulan en los supermercados tiene que ver con el faltante de algunos artículos. No obstante, desde las cadenas aseguran que sí están abastecidos. “Tenemos un 95% de presencia de los productos, puede faltar un 5%, no más”, explica un jefe de sector de una de las grandes empresas que opera en nuestra ciudad. “Es más –agrega– acá hay islas que son exclusivas para los productos de Precios Esenciales, porque queremos darle visibilidad al programa”.
Lo cierto es que el nivel de escasez depende del lugar. Algunas tiendas, efectivamente, tienen un amplio stock de productos incluidos en los programas y en otras son más frecuentes los huecos en sus góndolas.
En tal sentido, el principal inconveniente se da con la leche. “El tema es que la que está en Productos Esenciales es La Martona, que es de La Serenísima, y la empresa no va a dejar de vender su producto estrella, el que tiene su propia marca, por eso no entregan tantas unidades de la que está en el programa”, afirma un ejecutivo de otra cadena. De acuerdo a su análisis, el faltante no se produce porque los supermercados no quieren comprar, sino que les entregan de acuerdo a las estimaciones y el arbitrio de los propios proveedores. “Si nosotros tuviésemos más, venderíamos más, así que nos convendría comprar mayor cantidad”, razona un repositor. Pero lo cierto es que la leche es el producto más discontinuado. “Es la tercera vez que vengo en la semana y nunca hay”, se queja ante Democracia una joven madre de dos niños.
Sobre este tema, un par de semanas atrás, el concejal del Frente Renovador Maximiliano Berestein señalaba: “Hace meses que venimos relevando la implementación del programa Precios Cuidados en la ciudad y la realidad es que funciona muy deficientemente. Los controles estatales son muy esporádicos y no logran que los productos de primera necesidad estén al alcance de los vecinos. Por ejemplo, según el programa deberíamos poder encontrar leche a 26 pesos, y ninguna de las 4 cadenas de supermercados adheridos ofrecen un producto con precio similar”.

Confusiones
Otro punto que genera controversia, de acuerdo a lo que pudo recabar este diario, son las complicaciones que se producen con la implementación de estos programas.
En los supermercados locales coinciden en que, cuando se conoció que se lanzarían los Productos Esenciales, “la gente preguntaba mucho”, sobre todo porque se anunció que iba a empezar a funcionar el lunes 22 de abril, pero, finalmente, se puso en marcha oficialmente una semana más tarde.
“Hay muchas dudas porque la variación de algún programa se puede prestar a confusión”, reconoce el titular de la Dirección General de Defensa de los Consumidores y Usuarios del Gobierno de Junín, Fernando Scanavino, y agrega: “El hecho de que Productos Esenciales sea un subprograma dentro de Precios Cuidados también puede generar alguna duda, por eso en nuestra oficina disponemos de una gacetilla con el listado de estos precios esenciales para el que la requiera”.
La señalización poco clara o cierto desorden que haya, eventualmente, en una góndola también genera confusiones a los clientes, lo que a veces puede derivar en adquirir productos que no están en los programas de control, pensando que sí están incluidos. Así le sucedió a Elsa, una jubilada que hacía sus compras en uno de los supermercados adheridos a estos programas, en donde vio un cartel que indicaba la mermelada con precio cuidado y tomó un frasco, pero enseguida su nieto le advirtió en la góndola solo había mermelada de frutilla, y la que tenía su valor congelado era la de ciruela, y de esta última no había.
Otro ejemplo: en el mismo súper, sobre el cartel de Precios Cuidados de Cunnington Cola de 2,25 litros había botellas de la misma bebida, pero en envases de un litro y medio que no entran dentro de los artículos con tope de precio.

Precios y calidad
Una característica de Precios Cuidados es que van cambiando las marcas que están incluidas en el programa. Y eso se hace con variaciones en los valores. De esta manera lo grafica un empleado de un súper: “Nosotros teníamos el arroz de nuestra marca propia en el listado, después lo sacaron y pusieron otro, pero más caro, y el nuestro no lo podemos subir de golpe, entonces lo teníamos más barato que el de Precios Cuidados”.
Inclusive, las ofertas que lanzan los supermercados, a veces tienen precios más bajos que los que están en los programas. Así se lo hizo notar Nancy, una clienta, al cronista de Democracia: “Mirá, el azúcar Dominó, que está incluida en Precios Cuidados, está a 35 pesos, y acá al lado tenés la que es marca Chango que, por fuera del programa, está a 28 pesos”.
“La gente mira mucho los precios, le presta más atención a eso que a la marca del producto”, comenta un experimentado repositor.
Otro aspecto a tener en cuenta es el de la calidad. Está claro que, en general, el precio está directamente relacionado con las características del artículo. Esto se ve claramente en la carne incluida en Productos Esenciales, que ya no es de novillo, sino de vaquillona. “De eso no hay faltante –afirman en una de las cadenas–, hay asado, matambre, una carne picada y espinazo. Antes estaba incluida la aguja, pero ya no”.

Controles
Scanavino señala a Democracia que desde la repartición que dirige se están realizando los controles correspondientes para velar por el cumplimiento de los tres programas.
“Ya nos hicieron un par de auditorías de Nación y de la municipalidad, y ya sabemos que la semana que viene van a volver”, cuentan en un supermercado.
“Hemos fiscalizado en más de una oportunidad y lo seguiremos haciendo, con los recientes anuncios del gobierno nacional se ha visto mayor presencia –explica Scanavino–; en ese sentido, nos hemos enfrentado a la situación de que algunas veces uno va con la lista y el producto no está, entonces tenemos el derecho de solicitar la sustitución por otro de características similares”.
Respecto del reemplazo de los productos faltante, en general, esto se hace cuando el cliente lo pide expresamente a los empleados de la tienda.
Sobre Productos Esenciales, el titular de la OMIC remarca que “así como el programa Precios Cuidados tiene una variedad importante, en este caso sí deben estar todos los artículos sin excusas”. Y profundiza: “De la recorrida que hicimos esta semana vimos que la presencia de los productos, en su mayoría, está. Pero en los próximos días van a seguir siendo objeto de fiscalización”.
En tanto, el funcionario municipal asevera que “en lo que va del año, en la oficina no se han recibido denuncias por faltantes”.
Con todo, hace hincapié en que “el primer fiscalizador” tiene que ser el consumidor: “En la medida en que estemos informados sobre cómo es cada uno de estos programas, dónde se pueden consultar los precios, que sepamos que las listas deben estar exhibidas en la entrada de cada supermercado, entonces seremos 100 mil habitantes que podremos convertirnos en 100 mil inspectores para hacer valer nuestros derechos. Sin perjuicio de ello, la oficina de Defensa del Consumidor siempre fiscaliza y se va a seguir haciendo en los tres programas, y en el caso de los programas nacionales la fiscalización es compartida con Nación”.

Más Precios Locales
Desde el Ejecutivo comunal se muestran conformes por el resultado del programa Precios Locales. “Fuimos uno de los primeros distritos en hacer esto, de hecho, hemos asesorado a otros municipios para implementar planes similares”, comenta Scanavino.
Según su análisis, “hasta ahora, en líneas generales, el resultado es muy satisfactorio”, lo que les permite empezar a proyectar una ampliación del programa cuando termine, a finales de este mes, y también pensar en la diversificación del mismo, “porque la idea es no solamente estar presentes en el rubro de alimentos, sino algunos otros también”.

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