Toma aérea de la autopista y las calles colectoras dentro del partido de Junín.
Toma aérea de la autopista y las calles colectoras dentro del partido de Junín.
PARA LOS DESPLAZAMIENTOS A DISTANCIA MEDIA

Avanzan las colectoras de la autopista de Ruta 7 entre Junín y Chacabuco

Se trata de calles paralelas comprendidas en toda la traza de unos 40 kilómetros entre el cruce de la Ruta 65 y el kilómetro 219 de la calzada nacional donde comienza la obra de la variante. Permiten la conexión vehicular entre la vía rápida y los caminos rurales o urbanos.

Además de la construcción de la doble vía paralela para la conformación de la autopista sobre Ruta Nacional 7 (196 kilómetros desde Luján hacia la Región), es preciso destacar el avance de las obras complementarias como la colectora paralela, entre Junín y Chacabuco, donde se está moviendo y compactando la tierra con las maquinarias.
Se trata de calles de ripio, paralelas a los cuatro carriles del tramo de unos 40 kilómetros, que permiten la conexión vehicular (ingreso o salida) entre la calzada principal y los caminos rurales, localidades o parajes.
Según los expertos técnicos, “las colectoras atienden los desplazamientos a distancia media, con una recomendable continuidad funcional en una distancia mayor de 3 kilómetros, con una velocidad entre 40 y 50 km/h”.
Estos trayectos contiguos comienzan en el cruce de la Ruta 65, pasando por la zona del Golf Club, y llegan hasta el kilómetro 219 donde nace la variante de Chacabuco que desde diciembre último se encuentra paralizada por problemas financieros en la UTE.
A estas vías, se suman los tres distribuidores altos (ya montados) que permiten atravesar con un enlace de caminos sin cruzar otro flujo de tráfico vehicular. Esto difiere de las intersecciones convencionales, en las que las carreteras están al mismo nivel.
La primera infraestructura se encuentra en cercanías a la Escuela Rural 42 (Chacabuco), la segunda en la entrada de O’Higgins y la tercera en La Agraria. Estos intercambiadores están diseñados puntualmente para cuando una de las vías es una carretera con acceso controlado, como una autopista o vía rápida.


Entre nuestra ciudad y Chacabuco, además ya se pavimentó cerca de un 90% de la doble vía nueva, y fue colocado el puente sobre el Río Salado situado en el kilómetro 234.
Desde los Vecinos Autoconvocados, Juan Carlos Minchilli afirmó a Democracia que “si inauguran la autopista a un corto plazo será sin la colectora, ya que quedará finalizada más adelante. Yo creo que a fin de año va a estar, pero vienen trabajando muy bien”.
El secretario de Obras Públicas de Junín, Marcelo Balestrasse, aclaró que entre San Andrés de Giles y Luján no posee una calle colectora en la totalidad del tramo, debido a que “se trata de una autovía y no una autopista que es lo que se está construyendo ahora hasta nuestra ciudad, que son dos infraestructuras distintas”.
Cabe destacar que dentro del proyecto inicial de la autopista de Ruta 7, el otro tramo en marcha es el de Giles-Areco donde ya se está colocando la segunda capa de pavimento y ultimando detalles en los intercambiadores viales que conectarán con caminos rurales.

Areco – Chacabuco
Solo continúa sin ejecutarse el trayecto entre Areco y Chacabuco, en el que hace varios años atrás se convirtió en “ruta segura”, con la ampliación y pavimentación de banquinas. Como en el plan original del año 1969 no estaba comprendida la doble vía paralela, se tuvo que proyectar desde cero, lo que demoró la adjudicación.
Consiste en la construcción de 8 distribuidores, puentes sobre A° Lamela y sobre A° Ranchos; demarcación horizontal, señalización vertical e iluminación de los intercambiadores mencionados.
“Este tramo fue licitado a mediados de 2016 y adjudicado a la UTE conformada por las empresas Homaq, Constructora 2 Arroyos y UCSA. Debido a dificultades económicas de la contratista, el proyecto se encuentra en proceso de recisión. Se estima que, para el tercer trimestre, el contrato se encuentre rescindido y se lleve a cabo la licitación del proyecto”, declaró Eduardo Plasencia, coordinador de Gestión de Vialidad Nacional.
Las empresas encargadas de hacer esos 70 kilómetros eran las mismas que estaban construyendo la variante de Chacabuco que se encuentra paralizada desde el 30 de diciembre de 2018.

Bypass de Chacabuco
La obra del bypass (bastante avanzada) de 23 kilómetros en Chacabuco, se encuentra paralizada desde diciembre del año pasado por problemas financieros en la Unidad Transitoria de Empresas (UTE), que demoró una parte del plan principal de 196 kilómetros.
El senador provincial, Agustín Máspoli afirmó que el Gobierno nacional tomó cartas en el asunto sobre el contrato a esas compañías (Arroyos SA, Homaq SA y UCSA), que además estaban contratadas para el tramo Carmen de Areco - Chacabuco.
Si bien en un principio se intentó negociar con las empresas contratistas actuales, desde Vialidad confirmaron a este diario que finalmente rescindirán los contratos y volverán a licitar, lo que representará una demora acorde a los trámites legales.

Variante de Giles
El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, confirmó que a fines de mayo quedará inaugurada la nueva variante en San Andrés de Giles. Como anticipó democracia a principios de abril, en el “bypass”, ubicado dentro de un campo expropiado, ya comenzaron a gestar los trabajos finales, impulsados por Vialidad Nacional.
Se trata de un tramo de 8 kilómetros, transformado en autovía semi-urbana, que nace en el km 98 (donde comienza hoy, la autopista) y se acopla a la traza original en el 106, que rodea el casco urbano de esa ciudad.
Desde Vialidad informaron que ahora se están colocando las últimas capas de asfalto y las barandas de seguridad. Además, en los próximos días iniciarán con las tareas de demarcación en la calzada.
Con el objetivo de evitar que el tránsito atraviese esa localidad, este nuevo recorrido cuenta con tres distribuidores y un cruce de alto nivel sobre la RP 41, zona crítica por el alto índice de accidentes viales que conecta con las rutas nacionales 3, 205, 5, 7, 8 y 9.

COMENTARIOS