Rosana Franco (FAA).
Rosana Franco (FAA).
AFIRMAN QUE EL PANORAMA AGRÍCOLA ES ALENTADOR

Pronostican una súper cosecha de maíz y buenos rindes para la soja en la Región

La producción estimada para la gruesa en los distritos de Junín, Chacabuco, Lincoln, Rojas, Arenales, Viamonte, Ameghino, General Pinto, y Alem asciende a 5,4 millones de toneladas, un 11% más que en la anterior campaña. Representa el 16,1% del total provincial.

Mientras que el buen clima, propicio para el desarrollo de los cultivos, siga acompañando al sector agropecuario, las estimaciones para la actual cosecha de gruesa (2018/2019) soja, girasol y maíz -son muy optimistas- y hacen pensar en un importante repunte de la actividad, que le inyectará, a su vez, dólares frescos a la economía argentina y mayor movimiento y consumo en las ciudades y pueblos de la Región.
En efecto, la producción estimada para la gruesa en los distritos de Junín, Chacabuco, Lincoln, Rojas, General Arenales, General Viamonte, Florentino Ameghino, General Pinto, y Leandro N. Alem asciende a 5,4 millones de toneladas, un 11% más que en la anterior campaña, y representa a su vez el 16,1% del total de la producción provincial, según datos del Ministerio de Agroindustria bonaerense, obtenidos ayer por este diario.
Asimismo, la superficie sembrada de gruesa en los partidos de la Región para la campaña 2018/19 trepa a 1,2 millones de hectáreas (+1,6% respecto a la campaña anterior), representando el 13,4% del total provincial.


En este sentido, Gustavo Frederking, presidente de la Sociedad Rural de Junín (SRJ), afirmó ayer a Democracia que se espera “una súper cosecha” de maíz, con un incremento cercano al 15% con respecto a la anterior campaña. “En lo que respecta al maíz, se dieron todas las condiciones climáticas favorables y el precio es normal, por lo cual va a traer un poco de alivio al sector, ya que hay rindes específicos de 13 mil kilos por hectárea, uno escucha a productores que tienen en algunas hectáreas puntuales esos rindes, que ya no son tan alocados, especialmente por el impulso de las nuevas tecnologías y los fertilizantes, que elevan los rindes”.


En lo que hace a la cosecha de soja, el dirigente ruralista afirmó que “viene muy bien, con buenos rindes”, pero se mostró cauto, ya que el campo es una “fábrica a cielo abierto”, como se suele decir entre los chacareros. “El año pasado pasó de todo con el clima, pasamos de la inundación a la sequía y después a un temporal que yo nunca había visto algo así, con un mes seguido de lluvias, que hizo que en muchos distritos la soja se pudra”.
En este sentido, el productor consideró que los buenos rindes traerán “alivio” al agro, porque “el productor viene de un año difícil, y con esta cosecha va a haber movimiento en el pueblo, más camiones, más trabajo; es una cadena, el productor va a invertir en renovar la camioneta, cambiar algún fierro”.
En concordancia, Rosana Franco, titular de la Federación Agraria Argentina (FAA) Filial Junín, afirmó a Democracia que si bien “la cosecha viene retrasada por tanta lluvia, el maíz viene muy bien y la soja de primera, también. La soja de segunda viene bien en algunos lotes, pero retrasada en otros, básicamente por la lluvia”.

"Faltan créditos lógicos”
Más allá del escenario promisorio para el sector, Frederking advirtió que si el Gobierno “no acompaña al campo con créditos lógicos”, se estará lejos del repunte deseado para el país. “Las tecnologías ayudan a que haya un mejor rendimiento, pero también requieren mucha inversión. Ojalá que no vuelva la primacía de la soja, que es más económica, y que se siga con los tres cultivos”.
Y Franco coincidió: “No hay créditos accesibles, y los valores de tasa actuales rondan el 60 y 70 por ciento, por lo que son impagables”. Y la ruralista federada agregó: “Aparecieron algunos créditos en Expoagro al 30%, para maquinaria y algunos créditos en dólares, pero el productor no los toma. Los insumos están dolarizados al día que se pagan, por lo que el campo necesita créditos para fertilizar mejor y renovar maquinarias, los cuales siguen siendo inaccesibles”.
Es que pese a los intentos por diversificar la producción agropecuaria, la soja es el principal cultivo de la Región: representa el 74% de la superficie sembrada y el 52% de la producción, según datos de la cartera agraria provincial.

En alerta por las lluvias
La cosecha de soja en la principal zona productiva del país sufriría el impacto negativo de lluvias que en el arranque de marzo superarán el promedio de los últimos años, según un informe privado.
La lluvia caída en la primera semana del mes en la zona núcleo productiva, impediría el ingreso de maquinarias a los campos, consignó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El informe advirtió que "en el fin de semana largo la región núcleo acumuló 73 milímetros en promedio", y en los próximos días se podrían sumar otras precipitaciones.
"Hay alerta por la cosecha, ya que si se cumplen los pronósticos, se superarían los totales mensuales de marzo en solo 10 días. En el norte del país se esperan las mayores tormentas", sostuvo el reporte.
El asesor de la Bolsa rosarina José Luis Aiello, especialista en ciencias atmosféricas, advirtió que "se pronostican lluvias por encima de lo normal para el resto de la campaña".
"El nerviosismo por los excesos de agua que suelen producirse en abril se ha adelantado casi un mes. No es para menos, en el 2016, los 20 días casi constantes de lluvias y lloviznas de abril impactaron de lleno en la franja central y se cobraron 5,7 millones de toneladas de soja", indicó el estudio.
Indicó que "tras la sequía histórica, el temporal de lluvias con altas temperaturas que se desarrolló desde el 10 de mayo produjo la germinación masiva sobre 6 millones de hectáreas de soja y una pérdida de 2 millones de toneladas".
En este 2019, las lluvias del 21 al 25 de febrero, que fueron oportunas para cortar la ola de calor parecen también haber dado el puntapié inicial a una nueva etapa de precipitaciones importantes y frecuentes sobre Argentina.
"Este último fin de semana largo, entre el 2 y 4 de marzo, las lluvias volvieron a presentarse con dos características que preocupan: fueron de volúmenes muy importantes y aparte cubrieron casi todo el centro del país", afirmaron.
El 75% de Córdoba, el 23% de Buenos Aires correspondiente al norte provincial y el 78% de Santa Fe, recibieron lluvias mayores a los 50 mm. Mientras que el registro más alto quedó en territorio cordobés, en Río Cuarto llovió 160 mm. Por ahora las lluvias "siguen deteniendo la cosecha de maíz y amenazan sumar enfermedades en soja", precisaron los autores del reporte, para quienes "así es imposible entrar en los lotes, los suelos están saturados".

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