Ferrero afirma que no se recomienda la fumigación general.
Ferrero afirma que no se recomienda la fumigación general.
ASEGURAN QUE NO TRANSMITEN ENFERMEDADES

Fumigan lugares puntuales para combatir la invasión de mosquitos

Julio Ferrero, director de Zoonosis y Bromatología del municipio aseguró que la presencia de los ejemplares, aunque parezca excesiva, es normal para la época y que los combaten en zonas puntuales como colonias, salitas, hospital y sectores estratégicos de Junín.

Cuando el verano continúa encaminándose ciertamente con menos presencia del bariguí, las altas temperaturas y el ascenso de humedad agobiante provocan que voraces ejemplares de mosquitos salgan en cualquier horario y al mismo tiempo desde charcos, zanjas y arroyos, en busca del alimento, picando a sus víctimas.
La invasión de mosquitos de verano, se hace sentir de la mano de una especie particularmente molesta: la “charquera” o “de inundación” (aedes albifasciatus), cuyas hembras atacan a los animales vertebrados cuando detectan el olor de su transpiración, su calor, o el dióxido de carbono que exhalan.
Sus horas de mayor actividad son las diurnas, excepto que haya vientos intensos que la obliguen a guarecerse, pero también aparece al atardecer y el amanecer; de buen tamaño y patas largas, su picadura es particularmente urticante pero tiene algo a favor: no transmite el dengue ni otras enfermedades graves, como sí lo hacen los más pequeños y menos notorios especímenes de aedes aegypti.
En este sentido, Julio Ferrero, director de Zoonosis y Bromatología del municipio aseguró que la presencia de los mosquitos, aunque parezca excesiva, es normal para la época.


Asimismo destacó que no se recomienda la fumigación general, porque la cantidad de insecticida no resulta suficiente y utilizarla en determinados niveles es contraproducente. “El repelente común es lo que conviene usar”, aseguró.
A pesar de los temores que genera la proliferación de los mosquitos, Ferrero aseguró que no hay dengue, ni chikungunya, ni zika, ni fiebre amarilla que porta el aedes aegipty, una variedad de mosquito que en general no zumba y no es audible. “El único problema es que son molestos”, exclamó.
“Están fumigando lugares puntuales como colonias, salitas, el Hospital y lugares estratégicos. El Ministerio de Salud no aconseja hacerlo generalizado porque con la cantidad mínina de insecticida no se llega a todos los puntos”, dijo Ferrero. Y confirmó: “Por ahí no llegás al corazón de la manzana y matás a los que están en la calle, con el agravante que se hacen más resistentes”.
“Hace 20 años no había fumigaciones, solo estaban espirales, fly y repelentes para prevenirlos. Además se hacen resistentes a la minidosis, al igual que los huevos, y no tenemos con qué matarlos”, subrayó.
Con relación al bariguí, explicó que “está totalmente controlado y se siguen tocando algunos puntos críticos donde se continua fumigando y usando productos para matar las larvas. Se trabaja en determinados lugares y los puntos que son como criaderos”.
“Además estamos fumigando y desratizando las escuelas”, concluyó.

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